Las carpas sindicales se extienden en el centro de Montevideo

Escribe: Edmundo Ballesteros

El dos de julio fue un día gélido en Montevideo, al panorama de  la gente viviendo en la calle, nuestros “sin techo”, dura realidad que conmueve pero que permanece instalada en nuestra geografía urbana, se le  sumaron tres campamentos de trabajadores en lucha. En Plaza Independencia, desde el inicio de su huelga están instalados los trabajadores de Montevideo Gas  que, desde hace algunos días, tienen de vecinos a los curtidores de Zenda-JBS, en tanto que, en la plaza de los Treinta Tres, los trabajadores de UTE también levantaron  su carpa durante una jornada.

Los tres reclamos tienen en su mira al gobierno, que en todos ellos aparece como una diana de tiro al blanco. El Poder Ejecutivo está obligado a jugar fichas en estos tres conflictos  sin poder esquivar su condición de actor clave para su resolución. Los movimientos gubernamentales en el tablero, esta “invisibilizados” y lo que se deja entrever, da cuenta del comportamiento de un jugador conservador, caracterizado por la prudencia, que no arriesga y juega sobre seguro.  Sin duda el ciclo electoral gravita en el encare del asunto: el gobierno se autoimpone un padrón de mesura y prudencia pero, por otro lado se ve obligador a emitir algunas señales serias, con alguna consistencia, hacia los trabajadores, para no desacreditarse y perder toda credibilidad. En estas circunstancias es que se denota cuánta identificación hay en el seno del progresismo con la defensa de los intereses de los trabajadores en su lucha contra las patronales.

El conflicto en Montevideo Gas se prolonga, y los trabajadores prosiguen su huelga general sin  dejar de prestar el servicio público. El presidente Vázquez se entrevistó con un emisario de la multinacional, quedó establecido que en paralelo a la Cumbre del Mercosur que tendrá lugar el 16 de julio en Córdoba,  tendrán lugar negociaciones con el principal de la firma brasileña (Castelo Branco) . Algunos trascendidos dan cuenta que la empresa ha confirmado su voluntad de dejar el Uruguay. El gobierno mantiene su tesitura de que la multinacional,- a la que le restan cinco años de concesión-, debe presentar otra empresa que la subrogue (ese fue el camino recorrido por Gas de Francia, cuando en el marco de su retiro se hizo sustituir  po Pertrobras); además se le exige desistir de los reclamos que ha formulado al Estado uruguayo bajo el mecanismo del arbitraje. Ahora se agrega que no podrían innovar y que deberían dejar la concesión sin que se concreten más despidos, o adopten otras medidas que alteren el estado actual de las relaciones laborales. 

Por el momento el  gobierno se resiste a retomar directamente la prestación del servicio público. Queda claro que esa no es una de sus prioridades pero tal vez  el desarrollo de los acontecimientos y la complejidad del diferendo planteado a dos puntas, entre Petrobras y los trabajadores, entre Petrobras y el gobierno, lo obligue a asumir, aunque sea en forma transitoria la explotación y gestión del suministro del gas por cañería, por encima de la ortodoxia no intervencionistas anidada en la conducción económica..

La UAOEG se mantiene firme, hace frente y campea el desgaste de una huelga “sui generis”, ya que  siguen asegurando el servicio, con el mínimo de personal. También no es menos cierto que se va acrecentando la pérdida de jornales y,  por el momento, no despuntan en el horizonte soluciones inmediatas. Entre tanto los huelguistas siguen recogiendo una importante y múltiple solidaridad popular, que abarca desde el PIT-CNT y  otros sindicatos nacionales y regionales a estudiantes y trabajadores de la cultura. Todos en definitiva tienen conciencia clara de que están resistiendo el propósito patronal de “quebrarle  el ala” a la organización sindical.

Por su parte, los  trabajadores de la curtiembre Zenda, también prosiguen su movilización, ya que planea sobre ellos la posibilidad de 370 despidos. Hoy, 300 trabajadores ya están en el Seguro de Desempleo y a 30 de ellos se le ha acabado el plazo de ese beneficio, por lo que reclaman que el Poder Ejecutivo remita al parlamento un proyecto de Ley de un Seguro Especial, para atender la acuciante realidad de este grupo  de trabajadores y sus familias que ya carece de ingresos.. El sindicato aspira a que se instale una mesa de negociación, pero la patronal desde abril no se muestra afín a negociar por el momento.

Trabajadores de Zenda marchando en búsqueda de Tabaré Vazquez

El viernes 5 de julio, después del mediodía fueron recibidos por el Ministro Murro,  previamente se concentraron en la sede sindical en la calle Santa Lucia y desde allí partieron para concentrarse, primero frente al domicilio de Tabaré Vázquez (en la calle Buschental), y después dirigirse a la Residencia Oficial de Suarez y Reyes. Al presidente le molestó la media de lucha frente a las rejas de su casona del Prado, y por intermedio de un funcionario les hizo saber que no los recibiría y  que, tal vez, lo hiciera el Pro Secretario , Andrés Roballo.

Cuando se reunieron con el Ministro de  Trabajo, éste también les hizo conocer, tanto a los trabajadores como a la prensa, su malestar por la movilización invasiva frente al domicilio del ciudadano Vázquez.  Todo indica que Murro hace a un lado su pasado sindical, de militancia estudiantil y política, cuando se trata de “preservar” y de “cuidar” la tranquilidad e intimidad del presidente{

Concentración frente al domicilio de Tabaré Vázquez

Las aspiraciones y expectativas de los trabajadores que pueden ser clasificadas de minimalistas, son parte integrante de una lucha defensiva,  ya que no son otras que prórroga del Seguro de Paro y un ámbito de negociación.

Desde el gobierno se enfrenta el tema  evocando la situación general del sector en el país, la región y  a nivel global, subrayando especialmente los cambios producidos en la demanda. Así lo afirmó la Ministra Interina de Industrias Olga Otegui, quien con su equipo de asesores compareció en la Comisión de Industrias de la Cámara de Diputados, declarando “ El gobierno espera una reorganización de la industria del cuero en la región y esto incidirá en la actividad que se desarrolla en el país, el mercado del cuero está cambiando y esto impactará en la industria nacional.”

Para valor la trascendencia de este conflicto, no podemos olvidar que en los últimos 10 años, se perdieron 10 mil puestos de trabajo.

El miércoles 3 de julio, los trabajadores nucleados en la Agrupación de funcionarios de la UTE  (AUTE) realizaron un paro nacional de 24 horas y ocuparon el edificio de Telegestiones, ubicado en Rondeau y Agraciada, en rechazo de la decisión del Directorio del ente de crear una sociedad anónima para el ingreso de personal. AUTE denuncia que  el directorio del ente está empecinado en “puentear todos los mecanismos de transparencia” destinados a la contratación de funcionarios “dando lugar al amiguismo” y al “clientelismo político”. Asimismo, denuncia la decisión política del Directorio de no ingresar trabajadores a UTE “aunque el servicio se caiga a pedazos” porque “quieren sustituir vacantes de trabajadores públicos por privados” y “desplazar al sindicato de sectores estratégicos”.

El vicepresidente de AUTE, Gonzalo Castelgrande, explicó al Portal del PIT-CNT que desde hace más de cuatro años la política de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y del gobierno ha sido apelar a recortes y ajustes sobre las empresas públicas, especialmente en relación al ingreso de personal, como forma de intentar abatir el déficit fiscal. “Eso trajo aparejado muchos problemas, no solamente en el servicio que se brinda sino también en el aumento de las tercerizaciones y las privatizaciones. En ese sentido, hay una nueva ofensiva por parte de la UTE para instalar una sociedad anónima que pueda funcionar bajo derecho público, contratando personal bajo el derecho privado. Indudablemente esto trae muchísimas complicaciones, no solamente para el ente estatal, sino fundamentalmente,  en relación a la precarización laboral. Tenemos cerca de tres mil compañeros y compañeras tercerizados que están brindando servicio en la UTE” aseguró Castelgrande.“

El sindicato de UTE reafirma su posición  estratégica de defensa de la empresa estatal, pero defendiendo puntualmente el derecho al trabajo, el trabajo de calidad, el ingreso de personal genuino, y también dejando unas perspectivas de lucha para el año que viene. “A partir del 1º de marzo vamos a tener que salir a discutir un prepuesto quinquenal para la UTE y a nivel nacional y por supuesto que nosotros vamos a salir a pelear por ingreso de personal”.

Además hicieron sabe que el directorio apunta a quebrar la unidad  que AUTE ha tejido con los sindicatos de los tercerizados que como el de telegestiones pertenece a Fuecys. 

Las situaciones reseñadas dan cuenta de  un gobierno que está entrampado en pulseadas con patronales de origen multinacional, instalados en sectores diferentes. Por otro, se enfrenta con la perversidad de una política de tercerizaciones y de privatización de las empresas públicas, aplicando una terapéutica homeopática y recurriendo a un choque lateral y no frontal. Esta vía pone en tela de juicio la defensa histórica y principista de las empresas públicas, logradas con una importante movilización popular y ciudadana.

En el caso de Montevideo Gas se pone en juego la voluntad y capacidad de intervención del Estado en la economía, contemplada en las formulaciones transaccionales del programa del FA, pero a la que se oponen los “duros” de la orientación económica, que no quieren ver al Estado involucrado en actividades productivas o de prestación de servicios.

La realidad instalada entre los curtidores, nos remite a la inserción internacional del Uruguay en la economía mundial, a la necesidad de definiciones más contundentes en materia de una política industrial, a la  necesidad de clarificación y explicitación de un modelo de desarrollo que tenga en consideración a las actividades industriales que suministren valor agregado a nuestra producción agropecuaria. Y esto cuando se anuncia con bombos y platillos un acuerdo con la Unión Europea que, a “prima facie” parecería que puede resultar muy  negativa para lo que resta de la actividad manufacturera en el Uruguay. Y esto no es más que una pequeña muestra de un tema mayor, que aparece velado.

El clima electoral no de hacer perder de vista los cangrejos que  se esconden debajo de las piedras en estos conflictos.

Como siempre lo ha sido, la lucha de los trabajadores será larga y sufrida y dará la pauta que los cambios, tal vez sólo se deban esperar desde el movimiento social.