Hágase cargo y levante el muerto: ”Just in Time”

 

Escribe: Garabed Arakelian

En la mesa de amigos llega el momento del cierre y surge la pregunta:¿”quién levanta el muerto”, pues  así se le llama a la cuenta de lo consumido. Aunque las respuestas pueden ser varias a veces surge uno que es el más platudo y dice con tono supremo: “Yo me hago cargo”. Y todos contentos  porque entienden que les alivia la fatiga de poner dinero, o porque entienden que así corresponde que lo haga aquél que comió y bebió en mayor cantidad. Se trata de un ejemplo sencillo cuya conclusión es: “si se hace cargo le corresponde levantar el muerto”. La diferencia es que no se trata de una adición de “chupe y morfi”, sino de un tendal de muertos que entran en la cuenta que éste gobierno deberá levantar, aunque ya sea irreversible devolver vidas  que podrían haberse salvado si la actitud hubiera sido otra, pero no endilgando la culpa a las víctimas, como dice con total desparpajo el titular del Ejecutivo, sino haciéndose cargo de la responsabilidad que corresponde,  procediendo por parte de las autoridades con mayor solvencia y capacidad de conducción. Algo que se resume en: Llegando a tiempo. Esa es la falla más evidente y la mayor responsabilidad de este gobierno. Eso es ser omiso e irreponsable. Y no hay que leer a Marx para entender esto. Los colegios privados y en particular los de negocios explican y enseñan la importancia de llegar a tiempo y en el momento preciso: “Just un time”. Y tampoco es privilegio de supuestos estudios de estrategia  la que habilita a los militares para esos planteos: “Las medias van antes que los zapatos y los huevos se ponen en el agua cuando ésta comienza a hervir”,  hablan de eso. Es el saber hacer que se aprende haciendo. Difícil que quien nunca lo hizo ni tampoco lo estudió alcance el nivel de destreza –intelectual y administrativo al menos- que se necesita  para manejar los destinos de un país y de su pueblo. Un general del imperio cercano, que por supuesto no gozan de mis simpatías-ni él ni el imperio - escribió algo referido a su profesión que es válido para cualquier ocasión y que se puede transcribir pese a todo : “La historia del fracaso en una guerra puede resumirse en dos palabras: Demasiado Tarde. Demasiado tarde para entender el objetivo implacable de un enemigo potencial; demasiado tarde para darse cuenta  del peligro mortal; demasiado tarde para prepararse; demasiado tarde para unir todas las fuerza posibles en la resistencia; demasiado tarde para levantarnos junto a nuestros amigos”. Gral. Douglas MacArthur . Este Ejecutivo que no tiene noción del valor del tiempo ni de la estrategia en el manejo de los tiempos, surfea sobre los problemas sin entrar en ellos, desembarca en medio del estadio y saluda a las graderías, se colma y se ufana del aplauso inconsciente de las barras, driblea, hace juegos malabares, pero ni de cerca se aproxima al área donde se resuelven los problemas. Allí, se da la media vuelta y les dice a los obedientes que le siguen: “hasta aquí llego yo, ahora sigan ustedes”.  Pero el caso es que si se dice “yo me hago cargo” a él le corresponde levantar los muertos .Ya tiene esta cuenta en su haber y quedará guardada en la memoria, no por que el virus es  mortal e implacable, sino por su frivolidad e incapacidad para superar problemas que en su desamparo afectan a las clases populares y  que se  propicia aumentar y consolidar con las medidas de gobierno.  Este Ejecutivo tiene en su haber varios muertos, numerosos, la mayoría pobres y de edad madura. No son de los suyos pero es a ellos a quienes le pide el voto diciéndoles falsedades. Y porque eso es también lucha de clases que se aprende desde la sombra del árbol protector y privilegiado, y no solo la pelean los pobres, sino también quienes defienden sus riquezas y privilegios. Ahora está el ticket de consumición sobre la mesa: Hágase cargo y levante el muerto!!