EL CAMINO “GATOPARDESCO” DEL GOBIERNO PARA DIVIDIR LAS LUCHAS

José “Pepe” Borges

La propuesta del Pit-Cnt, de la sobretasa del 1% al 1% más rico, con el mérito de poner el foco en la riqueza, es una propuesta buena, necesaria y justa.

Los temas del diálogo social, (combate a la pobreza infantil y la cobertura del sistema de seguridad social) abarcan algunos problemas urgentes y graves de nuestra sociedad y del pueblo uruguayo.

Sin embargo, hoy vivimos bajo la ofensiva del capital contra los trabajadores; la misma que una parte del movimiento popular denunciaba desde hace 15 años o más años… ofensiva que se explica por la crisis estructural y multidimensional del capitalismo real.

Crisis que profundiza las contradicciones del sistema y extrema las consecuencias con las estrategias imperialistas, de explotación y saqueo mundiales. Donde la acumulación de capital y la exclusión social, el crecimiento de la riqueza y la pobreza, la expansión de las ganancias de la burguesía y la desigualdad y la injusticia social, van de la mano.

Y son incomprensibles e imposibles de combatir, las unas sin las otras.

Y para salir de la crisis, el capital financiero necesita más plusvalía, intensifica el saqueo e impone reformas laborales y de la seguridad social.

El poder concentrado del capital financiero tiene su correlato en lo político, militar, ideológico y por supuesto en el control de la información, de los medios, de las redes y por lo tanto de la conciencia social de esta época.

Sin exagerar, es tiempo de barbarie.

Lo que ocurre hoy conforma un periodo, terrible por los niveles de explotación y opresión; por la concentración de la riqueza y del poder solo comparables quizás, a la acumulación originaria descripta por Marx.

Pero, en la historia pocas veces se ha visto la degeneración de ideas, valores y principios, éticos, morales.

Imponen el pensamiento único, ideas, criterios y sentimientos tan reaccionarios, inhumanos e individualistas que oscurecen la esperanza en el futuro, por momentos.

Se naturalizan desde la tortura hasta el hambre masiva pasando por el racismo, el comercio de órganos, la esclavitud, la xenofobia, el exterminio de poblaciones enteras y aberraciones de todo tipo.

La impunidad del sionismo y el genocidio en Gaza, es la trágica, dramática e insoportable, confirmación de todo esto.

Sí, sin dudas, “vivimos y luchamos” en tiempos de barbarie.

Este es el mundo real donde nos toca “vivir y luchar”.

Pero también vivimos y luchamos en un Uruguay bajo el mandato del modelo económico impuesto desde la dictadura en adelante. Modelo que sufrimos los trabajadores en particular y que la “restauración democrática” ha mantenido sin cambios sustanciales, modelo que han ido consolidando e incluso, profundizando.

Y sin entrar en los barquinazos y virajes ideológicos y políticos, generados al amparo de esa “restauración democrática”, -y que están presentes en el movimiento popular-, sí vale la pena tomar en cuenta, por ejemplo, que la “gobernabilidad”, las “políticas de Estado” sean pilares de la alternancia política y sustento del “modelo económico y social” a lo largo del tiempo. O sea que, hay alternancia política, para impedir que construyamos proyectos de clase.

Esta alternancia, se apoya entre otros pilares, en un paquete de disposiciones, decretos, leyes… o sea, en una construcción político-jurídica que impone el relato, las reglas de juego y los intereses estratégicos del gran capital, local e internacional.

En los últimos 40/45 años se han instalado paquetes, baterías desde las que se ataca a la clase trabajadora y al pueblo trabajador.

Desde las medidas flexibilizadoras del trabajo asalariado, las privatizadoras del patrimonio nacional, las que extranjerizan la tierra, dan ventajas y privilegios subvencionado al gran capital y a las clases dominantes, etc. se articulan con distintas formas y objetivos los intereses históricos del capital y el imperialismo.

Como ayudamemoria, y a riesgo de algún olvido involuntario… acta número 9 de la dictadura, pacto del Club Naval y ley de impunidad, ley de forestación, ley de inversiones, de zonas francas, del marco regulatorio de UTE, los trece capítulos de la ley de urgencia de Jorge Batlle, ley de las Afap, ley de riego, etc., etc.

Sin olvidar que hay otros tantos intentos (privatización de las empresas públicas, de Antel, de Ancap, del agua) que fueron neutralizadas o derrotadas por la lucha del movimiento popular.

En nuestros días. Resumiendo y simplificando un poco: bajo el patrocinio del gobierno multicolor se agregan al arsenal de las clases dominantes -entre otras-, el “régimen de vacaciones fiscales” (una curiosidad literaria), y en particular la LUC y la ley 20130 que rige para la seguridad social. Dos potentes armas para imponer y perpetrar el ajuste puesto en marcha, acompañadas, por una rebaja salarial masiva, durante 4 años consecutivos.

O sea que, este arsenal de leyes anti obreras le da al gobierno -a cualquier gobierno-, un margen de maniobra muy amplio a la hora de sacrificar los intereses populares.

En el diálogo social, reducida al mínimo la representación de quienes impulsamos el plebiscito de los tres puntos, el gobierno no oculta su intención de mantener el sistema mixto con lucro y con Afap y no propone un combate frontal contra la pobreza estructural.

¿Cuál es realmente entonces la estrategia del gobierno en el diálogo y frente a la propuesta de la sobretasa del Pit-Cnt?

Al quedar en pie la LUC, las Afap, la 20130, las exoneraciones y subvenciones al capital, las zonas francas, la evasión fiscal, generadoras de pobreza, desigualdad e injusticia social ¿de qué se habla entonces?

¿De qué dialogo se trata?

Por ejemplo, con la 20130 las Afap siguen vaciando financieramente el BPS, debilitando todas sus funciones y prestaciones de protección social, generando más desocupación al imponer los 65 años para jubilarse y está demostrada la rebaja de las jubilaciones, entre otras nefastas consecuencias.

En resumen, gran negocio para el capital y profundización de la pobreza en los sectores populares.

Para nosotros está clara entonces, la verdadera voluntad e intención del poder ejecutivo. Liquidar la lucha por los tres puntos del plebiscito, con “reducción de daños”, y dar alguna señal de negociación posible por la sobretasa (Bergara dixit) para ganar tiempo ye impedir la posibilidad de unir estas luchas.

O sea, un Monólogo Social, sesgado en sus contenidos y la señal de posible negociación para la propuesta de la sobretasa, o sea una estrategia “gatopardesca. Por lo que, rechazando cualquier intento de maquillaje, el diálogo se constituye en una trampa real y vemos un manejo parecido para la sobretasa a los superricos.

Lo que nos lleva a pensar, y creemos que esto es fundamental incorporarlo al debate del movimiento popular, para seguir acumulando fuerzas que sostenga cambios estructurales en beneficio de las mayorías populares, es tiempo de juntar fuerzas detrás de las verdaderas soluciones para los trabajadores sin dejar ninguna por el camino.

Por lo que, para cambiar el paradigma en la seguridad social y combatir la pobreza realmente, la respuesta del movimiento popular, entendemos, debe estar a la altura de la realidad política, de las necesidades sociales y de los intereses de clase de los trabajadores.