Integrante de la dirección Nacional de FUCVAM
La desconsiderada propuesta del Ministerio de Vivienda recibe,
a nivel nacional, la respuesta seria y responsable de Fucvam
Por Eduardo Aparicio
No son los únicos, es cierto, y ellos se encargan de aclararlo, pero los integrantes de la
Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM) hace ya largo tiempo que, una vez más, se movilizan y reclaman por el logro de sus objetivos. Esta última movilización con marchas, concentraciones, acampadas y varios etcéteras ante el Palacio legislativo, el Ministerio de Vivienda y el de Economía y Finanzas, son testimonio de esa inquietud, expresada con creatividad y cada vez con mayor rigor, indicativo de que los tiempos se agotan y los ”pases de capa” como respuesta, ya no se admiten. Ahora, quieren ir al grano y como lo expresan claramente: “al pan, pan y al vino, vino”.
En este marco de tensión en el relacionamiento con el gobierno es que Claridad dialogó con un dirigente histórico de la organización, que está en la primera línea de lucha. Hablamos con Mario Fígoli, integrante de la dirección Nacional de FUCVAM del que puede afirmarse sin error que “creció” dentro del sistema cooperativo.
- Si es cierto, confirma, estoy desde 1978 cuando ingrese a mi cooperativa Alfa donde viví 30 años en Colón y ahora estoy en la cooperativa el Hormiguero que comienza a construir en febrero.
Para que no quepan dudas acerca de su pertenencia y conocimiento del tema, explica sin que se le pregunte: “He participado casi toda mi vida en la ayuda mutua, que es la autoconstrucción industrial, colectiva. Los miembros de la cooperativa participan de la construcción, cada núcleo familiar debe cumplir un mínimo de 21 horas semanales, es decir 84 horas/persona por mes de trabajo en obra con carácter obligatorio, no negociable. La participación en régimen de ayuda mutua se estima que cubre el 15% del valor de la vivienda, el Estado nos presta 85 y de esa suma nosotros ponemos el 15 en trabajo. La ayuda mutua no es solo la construcción, es la red de social que se logra en el trabajo colectivo, partiendo de una concepción que nos transforma de primates en hombres a partir del trabajo. El colectivo construye y en el trabajo se imbrica la vida social de los cooperativistas.”, afirma convencido.
- ¿Usted es hombre de oficio?
- Sí, soy soldador. Aprendí el oficio en la UTU, en la Escuela de Industrias Navales. He trabajado en la industria naval y en tierra en Ute y en Ancap. Después trabajé en una empresa de calefacción y pasé a militar en la construcción, formé parte de la Comisión Pro Sunca y milité en el Untmra antes de la dictadura.
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- ¿Podría explicarnos el contexto en el que se desarrolló la última Asamblea Nacional de FUCVAM, el pasado 29 de septiembre?
- El contexto está dado por una situación de conflicto que desde hace bastante tiempo tenemos con el Ministerio de Vivienda, centrado en el tema de la tasa de interés para los préstamos cooperativos. El Ministerio nos cobra, a las cooperativas del Plan 2008, una tasa de interés del 5,11% y nosotros planteamos que dicha tasa sea del 2%, lo que significaría un abatimiento muy importante en las cuotas de las familias involucradas, además de significar para nosotros la unidad del movimiento en lo que hace al pago y amortización de los préstamos. Aunque parezca un contrasentido, hoy tenemos un grupo de cooperativas dentro de la reglamentación 2008 que pagan esa tasa, pero además hay un grupo más numeroso y muy importante que paga el 2%, y esta desigualdad provoca una división en la interna del movimiento. En segundo término, nosotros encaramos la reivindicación del pago de una tasa del 2% como la continuidad de una política de redistribución del ingreso. Y en tercer lugar está planteada la existencia del subsidio, que nosotros entendemos se trata de un instrumento muy importante, y positivo, con el cual estamos plenamente de acuerdo, pero que debe ser un mecanismo excepcional. Es decir que no puede volverse una norma, como está ocurriendo dado que el monto de las cuotas emergentes no puede ser absorbido por las familias. Nuestros cálculos arrojan que si la tasa es del 2% el Ministerio no pierde dinero y el subsidio pasa a ser lo que debe ser: un mecanismo de excepción y no la regla.
Otro elemento a tener en cuenta es que el MVOTMA no tiene recursos humanos y materiales para realizar el control de las situaciones que ameriten recibir el subsidio. Lo cual exige ir, cooperativa por cooperativa, a analizar la situación de cada familia y la documentación correspondiente y, se supone además, que esta es estudiada al momento de su presentación, pero todo sabemos que la vida real es más compleja que los papeles.
De modo que este es el contexto de nuestros reclamos complementada con una plataforma en la que solicitamos el descuento del IVA para los materiales de construcción destinados a las cooperativas, teniendo en cuenta que las empresas constructoras que participan del “Plan de Vivienda Promovida” (antes denominado Plan de Vivienda de Interés Social) hoy se benefician de esa exoneración. También estamos solicitando contar con tierras adecuadas en todo el país y no sólo en algunos departamentos. Y como último punto, planteamos la reestructuración del Fondo Nacional de Vivienda (FNV), planteando que tenga como base de financiamiento un aumento al impuesto al patrimonio, esto es en la línea de que pague más el que tiene más.
- ¿Cómo salió el movimiento cooperativo de ésta Asamblea Nacional?
En primer lugar, con una molestia muy grande en relación al MVOTMA que en conocimiento de la reunión mantenida previamente por nosotros con el Presidente Vázquez, y de su especial interés en resolver el tema, nos hace una propuesta que no tiene nada que ver con el tema en discusión. Para expresarlo en forma gráfica, lo comento en términos no académicos: fuimos a hablar con el presidente para decirle que debíamos encontrar una solución a un suministro de naranjas. Por indicación del presidente hablamos, negociamos y discutimos con el Ministerio durante quince días y al final de las conversaciones nos dicen “NARANJAS NO, pero tenemos media docena de calzoncillos que están impecables y eso es lo que les proponemos”. Es decir: la propuesta que nos hacen no tienen nada que ver con la tasa de interés, que es el tema en discusión. Entonces, nos proponen algo dirigido a las cooperativas que sean “buenas pagadoras” -algo que nos parece bien ya que ser “buen pagador” es un criterio que compartimos- y que consiste en que una vez que demuestren que lo son, es decir al año siguiente, se les acredita un beneficio consistente en el descuento de media cuota del pago mensual. Esa es la propuesta que nos hace el MVOTMA, cuando nosotros lo que queremos discutir es el tema de la tasa de interés. Hechas las cuentas, nosotros tenemos gente que sabe hacer las cuentas, eso significaría que nos ofrecen como respuesta una rebaja del 0,21% en la tasa, es por eso que decíamos: “fuimos a discutir por naranjas y nos proponen unos calzoncillos”. En segundo lugar y pese a eso, y como respuesta a eso, salimos firmes en nuestro propósito de continuar la movilización.
- ¿Qué importancia le asignan a la preservación de la independencia, a la autonomía de la Federación ante el poder político?
- Para nosotros tiene una importancia cardinal, es un problema de principios; como integrantes del movimiento obrero uruguayo, del cual nos consideramos una parte sustantiva del bloque social alternativo, para nosotros es una cuestión de principios. No compartimos el planteo de tipo estalinista, por el cual las organizaciones sociales deben ser las correas de trasmisión de las estructuras políticas. De modo alguno nos oponemos, o desconocemos el sistema político, creemos en la necesidad de la existencia de los partidos para que realicen la síntesis de las diversas expresiones de clase, pero la vida nos demuestra que las organizaciones sociales tenemos un andarivel por el cual caminar en la tarea de acumulación del bloque social alternativo. Es un curso que debemos ir aprendiendo todos los días, tenemos momentos e instancias de acuerdo e instancias de desacuerdo y conflicto con el sistema político. Porque nosotros encaramos el tema desde el ángulo de la clase social a las que pertenecemos
- Entonces, de acuerdo a estas afirmaciones ¿ustedes no están de acuerdo en bajar el nivel de la movilización cuando se está negociando con las altas esferas?
- Nosotros creemos en la necesidad de un mix: hay que movilizarse y negociar. Por ejemplo si la propuesta del viernes 28 hubiera sido otra, aún si no reflejara la integralidad de nuestras reivindicaciones y aspiraciones, somos una organización seria que está dispuesta a discutir en la búsqueda de entendimientos; como esto no sucedió, mantuvimos el nivel de movilización ya dispuesto y seguramente lo vamos a incrementar. Hay un plan de lucha, que pasa por una movilización masiva el 31 de octubre, con manifestación y concentración frente a la Casa de Gobierno. Le hemos hecho llegar al Presidente de la Republica una carta donde le explicamos los resultados que a nuestro juicio tuvo su intermediación con el MVOTMA. De esa forma y en ese marco es como encaramos nuestra lucha: movilización y negociación.
- ¿Puede mencionar los logros alcanzados, en materia de vivienda, durante los gobiernos progresistas?
- Logros sin duda ha habido, por ejemplo se llegó a una reglamentación que unificó el producto, es decir a la vivienda. Antes había franjas, por las cuales, de acuerdo a los ingresos de las familias se accedía a distintas tipologías de vivienda. Nosotros entendemos que la vivienda es un derecho y como tal no se puede jerarquizar en función del ingreso familiar. Otro elemento importante es el subsidio a la permanencia, al que me referí antes, el cual permite que una familia que tuvo un in suceso económico no la pierda y pueda conservarla. Hay otros elementos que se han ido desarrollando en la política de vivienda, que marcan avances y son merecedores de un detalle explicativo que hace larga su mención. Destaco de esa larga enumeración estos dos que le he señalado.
- Pasando al capítulo de las carencias y dificultades que han enfrentado, ¿cuáles son los principales déficits que señalan?
- Ante todo algunos inventos, como el Plan “Juntos” y la “Vivienda Sindical”. Discrepamos con el Plan “Juntos” por considerarla una idea poco acertada, que parte del supuesto que se podía avanzar a partir de las donaciones de las personas que tienen dinero: fracasó y su financiamiento pasó a cubrirse con recursos presupuestales. El “Plan de Vivienda Sindical” es una propuesta cortoplacista, que nosotros denominamos de “atajo”, que pretendía resolver el problema desde un ángulo que la vida se ha encargado de demostrar como equivocado. Lo que se logró fue a partir de muchísimas dificultades ya que no todo se previó. Es como si nosotros nos pusiéramos a organizar sindicatos.
- Y ¿qué piensa del Plan de Vivienda de Interés Social?
- Primero quiero contar una anécdota: en un reportaje que le hace el Observador TV a Villamide, él dice que la vivienda de interés social fue un edulcorante para la bancada oficialista, para que pudieran pasar el trago amargo con más alegría. Nos parece interesante que el Estado determine los lugares de la ciudad donde le interesa que se construya y se desarrollen propuestas constructivas de orden privado; con ese aspecto estamos de acuerdo, pero es el sistema político el que tiene que promover el desarrollo estratégico de la ciudad, al margen de los dictados del mercado. Ahora, el mecanismo que se aplicó ha significado que tenemos una renuncia fiscal por más de mil millones de dólares, dineros que el Estado ha dejado de percibir, porque se le exime del pago de impuestos a los desarrolladores de proyectos y en algunos casos se extiende a los compradores. Esa vivienda de interés social, a la que ahora se le cambió de nombre y pasó a llamarse “vivienda promovida”, no está al alcance de quienes se pensaban que tenían que ser sus destinatarios: las capas medias y capas medias bajas, pero no los trabajadores, porque una vivienda que en el sistema cooperativo cuesta 60 mil dólares en este sistema cuesta entre 130 mil y 140 mil dólares. Se pudo resolver un problemón, porque como no se le habían puesto topes, eso permitía que los inversores especularan comprando y acaparando unidades. Nosotros entendemos que este sistema tiene más contra que pro.
En torno a este tema hay una cuestión de fondo, y es si entendemos la construcción de vivienda como un mecanismo de reactivación económica, generadora de actividad y empleo, o si la vemos como parte de un sistema que opera sobre el trabajo y la economía. Si es la primer mirada, construya hasta arriba de un cerro, porque de lo que se trata es llevar gente a laburar y mover la economía, en cambio, si es la segunda -que es la que nosotros impulsamos- tiene un hondo contenido social, que opera e influye sobre la economía global y el mercado de trabajo. Es distinto porque privilegia la cuestión social y determina dónde construyo. La “burbuja española”, cuyas consecuencias conocimos, se inspiró en la primera.
- ¿Ustedes tuvieron un punto de vista crítico con el proyecto de Vivienda Popular impulsado por la UP?
- Si y seguimos manteniendo los mismos reparos; no discrepamos con que existan distintas modalidades de generación de vivienda, nuestro reparo fundamental es que carece de recursos.
- ¿Defienden la noción de construcción de vivienda pública?
- Nosotros no nos oponemos, pero nuestra propuesta no es esa, la nuestra consiste en construir a partir de la organización en clave colectiva de los trabajadores. La nuestra se base en el empoderamiento y la auto-organización de la gente, sobre la base de un elemento clave: la propiedad colectiva sobre el que se teje el entramado jurídico que asegura relacionamiento político colectivo. Los compañeros del PIT-CNT promueven cooperativas de propietarios, pero ¿qué pasa en ese régimen? Pasa que cada cooperativista-propietario hace lo que le gusta, quiere o puede, y está en su derecho. Pero la trama social que se genera a partir de la propiedad colectiva, al amparo de la legislación vigente (Ley de Vivienda) desaparece. El cooperativismo se sustenta en la realidad misma, donde la materialidad es social y compartida, en tanto que en la otra –la cooperativa de propietarios- la materialidad es privada, es capitalista. Además, la vivienda que me construyeron, se vuelve en una mera mercancía, termino haciendo un negocio lucrativo con recursos de origen estatal. Comprendemos y aceptamos que hay espacio para otras propuestas, pero nos parece que se debería establecer una suerte de “emulación” entre los distintos sistemas, como decía Vivian Trias: el que tenga más hilo, más tejerá y nosotros hace 49 años que venimos tejiendo. Veremos hasta donde llegan las demás propuestas.
- Con el criterio capitalista hay sectores de la ciudad que están destinados a los ricos y otro a la gente pobre, Si así fuere, ¿Fucvam continúa hoy impulsando con igual fuerza la idea de la Reforma Urbana?
- Se mantiene en toda la línea, hemos abierto un espacio de reflexión que le pusimos el nombre de Henri Lefebvre, en homenaje al pensador que elaboró el concepto de reforma urbana y de Derecho a la Ciudad, que tiene como objeto pensar y reflexionar sobre la reforma urbana; la izquierda ha pensado y hablado mucho en el pasado sobre la reforma agraria, pero casi nadie se ha ocupado de la reforma urbana. Basta ver avenida Italia para entender lo que significa un eje de discriminación territorial: no es lo mismo de vivir de avenida Italia para arriba, que hacia abajo. Recuerdo que Cacho de la Cruz tenía un personaje cómico muy gracioso, que cuando vivía de avenida Italia al norte se llamaba Francisco Saporiti y era vendedor de diarios, pero cuando pasaba a vivir al sur era François Sapo, y se trataba de un bailarín de ballet.
- ¿Piensan que las políticas públicas tienen que tener componentes que sirvan para frenar los fenómenos de especulación inmobiliaria?
- Sin lugar a dudas, es imprescindible que existan políticas y acciones para que el sistema político y la sociedad civil organizada determinen el crecimiento y el desarrollo de la ciudad. La ciudad se ha transformado, la burguesía vio claramente, desde los tiempos de la Comuna la transformación de Paris. Los Campos Elíseos no son una casualidad, desde esa época el uso de la ciudad significó un gran oxígeno para el sistema capitalista, la ciudad es un espacio donde la plusvalía se multiplica por cifras extraordinarias, es un espacio de lucha económica, es lucha de clases en términos ortodoxos.
- ¿Los gobiernos de izquierda tendrían que tener una política de intervención en estos temas y no de prescindencia como suele ocurrir?
- Es un espacio de disputa por la renta, por la plusvalía del territorio. El caso de Puerto Madero, en Buenos Aires es un ejemplo significativo, y esto tiene un correlato social: no solo significa una multiplicación de la extracción de plusvalía territorial, sino conlleva un proceso de exclusión de sectores sociales que son expulsados por lo que se llama gentificacion, ese proceso por el cual los ricos se hacen de un espacio en el territorio, donde todos los precios suben a niveles siderales (leche, pan, carne), y eso hace que la gente que antes vivía allí haya tenido que irse.
- Tal vez ustedes sean el movimiento social más importante del país, pero siempre han tenido una actitud de apertura y acercamiento a otros movimientos sociales y ciudadanos, ¿qué piensan del movimiento pro Referéndum para Derogar la ley de Riego, del NO a UPM 2 y de la Asamblea Permanente de Rambla Sur?
- No tenemos posición sobre UPM 2. Hemos apoyado la recolección de firmas para derogar la Ley de Riego y compartimos el punto de vista de la Asamblea Permanente. Los invitamos a la inauguración del Espacio H Lefebvre, donde explicaron su enfoque.
Apoyamos las luchas de las mujeres y el ángulo feminista, tenemos una actitud comprometida con la perspectiva de género, hace unos días participamos de una feria feminista.
- ¿Cómo son las relaciones con el SUNCA?
- Son muy buenas, tenemos una Comisión que trabaja las situaciones de conflicto que se producen a veces en las obras cooperativas, resolviéndolas de buena manera, nosotros instruimos a los cooperativistas para que cumplan y respeten al 100 % la totalidad de la legislación laboral y todos los derechos de los trabajadores organizados en el Sunca. No estamos exentos que a veces aparezcan algún tipo de dificultad, no hay obra humana que no tenga conflicto, pero nos llevamos muy bien.
- Aquellas reticencias de los orígenes, aquellos viejos resquemores, ¿se puede decir que fueron superados?
- Con el Sunca hemos tenido una relación distinta que con otros componentes del movimiento sindical y del sistema político. En aquellos años del 70 el Covisunca se originó en el seno del sindicato, con gente que tenía mucha influencia política y sindical, como Henderson Cardoso, por ejemplo, que fue un abanderado del cooperativismo de vivienda, militante comunista, miembro del Comité Central de su Partido, que vivió, hasta su muerte, en su cooperativa.
Hay concepciones ideológicas diferentes que se oponen y están en la base de las diferencias, Hay quienes creen que todo tiene que venir desde el Estado, y en su derecho están de creerlo así pero otros sostenemos que muchas cosas se generan en la sociedad civil misma. *