El Consejo del Sector declaró el 29 de julio que “rechaza las privatizaciones y el cierre de dependencias, a la vez que reclama el ingreso de personal para evitar el desmantelamiento y el achique de las instituciones”. Los bancos oficiales activaron la clausula de prevención de conflictos, inaugurando un nuevo capítulo del diferendo iniciado en el gobierno frenteamplista, los trabajadores entienden que se asiste a un proceso de afectación de la banca pública: cierre de dependencia, recurso a la tercerización de muchas operaciones, favoreciendo a la banca privada y afectando a los trabajadores. Está previsto que en el quinquenio en el BROU habrá 1.700 supresiones de cargos. Se fortalece y aumenta la operativa a través de los corresponsales, las redes de pago, lo que cuesta 2 millones de dólares mensuales. En el BSE se suprimen 27 cargos en el recientemente inaugurado sanatorio para los accidentes de trabajo y se adopta la política de trasladar algunas de las agencias del interior a privados.
Asamblea de Banca Oficia del Aebu en Plaza España
También, desde el sindicato se denuncia que la ofensiva “desmantelamiento de la banca oficial” se inició con los directorios frenteamplistas. Señalan que el BROU ha medrado en tiempo de pandemia con el crédito social.
Ese miércoles 29de julio hubo paralización en todos los bancos estatales, con anterioridad ya se habían registrado paros en ciertas localidades del interior. Se realizó una asamblea al aire libre, en Plaza España, frente al local del sindicato donde se hizo sentir el viento y las bajas temperaturas que imperan en la rambla sur en temporada invernal. Luego marcharon a la sede del Poder Ejecutivo e hicieron entrega de la resolución de la Asamblea, allí Lorena Lavecchia, presidenta del sector mantuvo una ronda de prensa.