A VARIAS BANDAS

 

Hugo Tuyá

Sin duda, un mes de mayo singular. 15 días que conmovieron al Uruguay, para el recuerdo, cargados de acontecimientos removedores, de los buenos y de los malos, de los supuestos, y los sorpresivos. Acto del 1º de mayo de los trabajadores, muerte del papa Francisco, elecciones departamentales según el protocolo republicano. El FA ganando inesperadamente un territorio que podríamos denominar primerizo con un ojo en la historia departamental, y novedoso para las huestes y militancia frenteamplistas: hablamos de Lavalleja. Por otro lado, y quizás el episodio estrella, la desaparición física del Pepe y también, en poco tiempo, la de una heroína poco señalada por la prensa y por ajenos: Belela Herrera. Tanto movimiento simbólico en tan poco tiempo, tantas señales nacionales y universales que se disparan hacia debates y sensibilidades cruzadas, y posturas que nunca terminarán de zurcir historias extraordinarias, plagadas de marchas y contramarchas en su aspecto político, personal, histórico, y partidario.

Demasiados temas como para poder abordarlos en una sola nota, por su importancia histórica y por los eventuales impactos sobre la sociedad -la nuestra y la global- en su cotidiano vivir. Nos ocuparemos de reseñar algún hito que nos parece importante. Pero el mes de mayo anunció asimismo otro hecho crucial de la historia reciente, y se cumplió con la 30ª Marcha del Silencio que permanece estoicamente como un asunto de ética inexorable para cualquier gobierno del periodo post dictadura. Por lo dicho, la sumatoria implica que asumamos este mayo del 2025 como una coyuntura prolífica en episodios de suma importancia. En lo colectivo, que atañe a la Política, las departamentales no depararon grandes cambios en la cartografía electoral, a excepción de Lavalleja cuyo desenlace fue para “alquilar balcones” distanciando a dos fuerzas políticas por apenas 95 votos, lo que a primera vista constituye un empate sin vueltas. El resto del país, con excepción de Montevideo, Canelones, Rio Negro, y, en el último minuto Lavalleja, las coordenadas se mantienen igual que en 2020, con la novedad de la aparición de un nuevo partido que gana en Salto, desplazando al FA: la coalición republicana. Las expectativas surgidas a raíz de las elecciones nacionales que hubieran representado ocupar algún otro sillón departamental por efecto de arrastre, no generaron grandes novedades positivas, manteniendo el PN sus habituales baluartes del Interior con gran distancia en votos respecto al FA y al PC, aunque no pudo sostener la secuencia temporal de varias décadas en la jefatura de Lavalleja. La idea de varios “Interiores” mencionada por varios analistas parece cobrar cuerpo nuevamente si observamos la llegada a la jefatura departamental de varias figuras -blancas y repitiendo el cargo- con cuestionamientos serios frente a la Justicia y cuyos currículos oscuros por acusaciones de corrupción no parecen hacer mella en algunos sectores de la población local. De forma contra fáctica podríamos decir que el soborno, la coima, la clientela, y otros hechos delictivos no forman parte de la sensibilidad ciudadana en determinados territorios, o, por el contrario, constituyen el ABC de una convivencia ancestral que ha favorecido siempre a partidos políticos fundacionales y a sus gestores departamentales.

En lo nacional, dos muertes emblemáticas han dictado punto final a una generación de agonistas y luchas por los derechos humanos y la justicia social, esas liebres inalcanzables para los tiempos posmodernos que pintan negras nubes en el horizonte con el ascenso imparable de las extremas derechas a través del orbe. La muerte de José Mujica constituye un emblema con final entre filosofía y política, y con una izquierda que necesita una nueva mística recreando sus principios fundamentales que han ido perdiendo pie hace ya tiempo, incluso sus premisas socialdemócratas que fueron el mascarón de proa de transformaciones sustanciales a partir de su llegada al poder en 2005. Quizás no muy diferente sea el imaginario político en tierras sudamericanas donde la alternancia democrática no permite una línea permanente hacia cambios estructurales de fuste, y donde, entre liberalismo de izquierda y derecha, existe al día de hoy una cabeza de playa en tierras argentinas que ha iniciado un camino sin retorno al mejor estilo de la república de Weimar y ha generado una destrucción lenta pero sistemática del otrora Estado benefactor peronista, blandiendo la espada afilada de recortes sistemáticos en áreas clave como el arte y los derechos humanos, acusando a sus protagonistas de “curreros”. Es bueno anotar que por detrás de bambalinas se encuentran personajes como Durán Barba y Steve Bannon, cerebros asesores de gobiernos derechistas autoritarios y represivos, con manuales puntuales de manejo de la política bajo la tutoría magistral de Maquiavelo y sus consejos al príncipe.

El fallecimiento esperado del Pepe marca, sin lugar a dudas, un hito en la historia política nacional. Venerado u odiado como lógico corolario de un caudillo popular, es en lo internacional donde se puede valorar con cierto alejamiento y objetividad la impronta de su trayectoria desde los tiempos de la guerrilla urbana. Innumerables videos en Youtube marcan a fuego las diferencias que, en la interna nacional, provocan divisiones y opiniones encontradas, pero que, hacia fuera de fronteras, parecen tener una cierta unanimidad de opiniones favorables y hasta encomiásticas. Referentes del orbe cercano y lejano como Pablo Iglesias, Lula da Silva, Evo Morales, Gustavo Petro, entre innumerables protagonistas, han matizado las cualidades humanas y filosóficas del ex mandatario, lo que reafirma posturas simétricas en el reconocimiento de un líder con proyección de estadista.

Algo similar a lo que es dable escuchar o leer respecto a otros líderes históricos como Hugo Chávez o Fidel Castro, emergentes de episodios revulsivos o revolucionarios, cuyas causas emancipadoras o prácticas políticas serán por siempre vinculadas a polémicas dependiendo del campo político referido a izquierdas o derechas. Nadie podría poner en duda la riqueza de la vida política del Pepe, a pesar de actitudes, discursos, o posicionamientos que hacían poner en duda ambigüedades ideológicas, que coliden con principios y objetivos a mediano y largo plazo del proyecto frenteamplista. Sin embargo, existe cierta unanimidad y respeto entre los votantes de izquierda en cuanto a su proyección como humanista en términos de filosofía de la historia, no tanto en términos de praxis políticas puntuales, donde el Pepe expresaba sin filtros sus opiniones sobre diversos temas de actualidad y sobre el nuevo gobierno. Pero, en general, su forma de vida extremadamente austera y su visión sobre los valores del capitalismo global lo ubicaron en el podio de la filosofía política mundial para propios y extraños, considerado algo así como un gurú imprescindible en teoría y práctica de un buen gobernante.

Aún en el mes de mayo y a último momento -sobre la última semana- ha surgido una noticia de por sí sorprendente para lectores, investigadores, y visitantes de la Biblioteca Nacional. La nueva directora del legendario instituto surgido hacia 1816 en plena gesta artiguista, ha decidido y manifestado a los medios de comunicación su decisión de cerrar la casa mayor bibliográfica por tiempo indeterminado. Obedece al hecho de encontrar la institución en pésimas condiciones edilicias y con una afectación directa al acervo libresco, hemeroteca, y prensa que data desde el siglo XIX como patrimonio cultural del país. Asimismo, con falta de personal especializado y con un “caos” generalizado en temas de organización y distribución de los materiales, fallas que ya habían sido puestas en alerta a las nuevas autoridades por parte del sindicato de la Biblioteca. Se ignora el tiempo que se tomará la dirección y los trabajadores para poner un primer orden a los diversos problemas hallados, pero también se hizo mención a la posibilidad de que investigadores acreditados puedan utilizar algunos ámbitos que no hayan sido devastados por la humedad o por la irrupción de roedores, arácnidos, o algún otro tipo de invasores indeseados. Lamentable la noticia si la sumamos a otros descontroles detectados y no esperados por el nuevo gobierno y a deudas no abonadas en tiempo y forma desde la gobernanza anterior que deberán ser cubiertas en breve plazo. Del hecho al dicho… “al que no quiera sopa, cien platos…”.

Aquella frase expuesta al público del senador da Silva en que expresaba que el gobierno multicolor dejaba una Ferrari 0 km al nuevo gobierno, lo que implicaba de alguna forma que nada debía tocarse ya que la situación general era poco menos que perfecta, luce hoy como una suerte de broma de mal gusto en vista de los fenomenales agujeros que empantanan el gasto del nuevo elenco gubernativo de cara a cubrir con medidas puntuales el desorden general en materia financiera, de personal recortado en toda el área pública, desidia sobre asuntos de organización y mantenimiento de servicios esenciales, y, ponerle un freno a la inversión en cultura para el disfrute de la población -la Biblioteca Nacional luce como el último escándalo asociado a una política de abandono y de falta de dirección técnica idónea. No debe sorprender demasiado el panorama desolador que dejan los multicolores, en la medida que se repiten las mismas circunstancias en territorios disímiles y que demandan soluciones rápidas y urgentes, si se escucha la voz de los sindicatos afines.

No escapa a nosotros que los próximos 5 años serán difíciles para instalar cambios profundos y duraderos. La oposición ya ha tomado la posta de la crítica total a cualquier proyecto del Ejecutivo pensando en la “vuelta de Obligado”, situación que era esperable por la bronca que generó la pérdida del gobierno y, además, la idea que no pueden correr a la intemperie o bajo secreto, negocios turbios que favorezcan a determinados personajes públicos. No somos demasiado optimistas en relación a que el nuevo gobierno pueda solucionar rápidamente problemas fundamentales de la sociedad; sabemos por experiencia que los resultados en el plano económico y social llevan un proceso previo y prolongado y que la “guerra” desde la derecha será implacable tratando de impedir, de forma presencial, o mediática, leyes o medidas que generen cambios “de izquierda”. La metodología última encontrada por la oposición y/o periodistas “ensobrados” consiste en la búsqueda, o podríamos llamar persecución, de lagunas o ausencia de pagos en figuras del gobierno que tuvieran deudas con el fisco o con las intendencias, llamémosle evasores contumaces. Por allí se halló una grieta inesperada, obviamente a través de fuentes confidenciales, para ubicar en la picota pública a determinadas figuras del gobierno que, por una razón u otra, sobrellevaban deudas con organismos estatales o departamentales. Escenario de aviso de otras estrategias que probablemente asomen sus narices a la brevedad, ya que la propia desprolijidad del comienzo del nuevo elenco, -junto con posicionamientos ambiguos -caso del genocidio en Gaza y la falta de una contraofensiva hacia ataques de la derecha en la medida del hándicap en diputados, con varios cargos que han tenido que renunciar-, hace las veces de estímulo para hundir el cuchillo donde duele y agrandar la herida.

El gobierno deberá tomar medidas drásticas para cortar de cuajo el enchastre sistemático que la derecha global doméstica pretende imponer como modelo de un fracaso anunciado, y que multiplicará exponencialmente a través de redes y vías de información audiovisual. Todos, sin excepción, impedirán a cualquier costo la instalación de una reconfiguración cultural de políticas sociales a instancias del FA y de sus ideas fuerza. Calculamos, a priori, que, en los años por venir, puede sobrevenir un blitzkrieg que resulte el envión final sobre la suerte de políticas populares y la de aquellos que han quedado, y sin duda quedarán, a la vera del camino.