
Por: Griselda Leal Rovira
Según la revista Forbes, hay en el mundo 500 grandes fortunas, y debo aclarar que ningún uruguayo figura en el listado, se trata de unas riquezas que nos cuesta imaginar.
Pero esto apenas es la punta del iceberg, porque se trata de lo declarado lícitamente, es de imaginarse que las riquezas ilícitas deben ser muy superiores, no sólo entre los narcotraficantes, vendedores de armas, trata de blanca etc, sino incluso entre estos mismos señores que figuran en la revista.
También tenemos los paraísos fiscales, de los que se calcula que han de guardar mas de 12 billones de dólares, y recordemos que un billón es un millón de millones.
Siguiendo con los detalles, se ha dicho que la fortuna de la familia Rostchild, que se considera la mas rica del planeta, se ha calculado apoximadamente en 2 billones, la de Bill Gates en 110.000 millones, la de Bezos en 115.000 millones, etc, etc.
Tantas cifras nos marean, pero la contracara de este panorama la estamos viendo con crudeza con esta pandemia que estamos viviendo a nivel planetario, que pudo haber sido planificada o por lo menos manipulada para implantar el Nuevo Orden Mundial y que no tiene por objetivo acumular más fortunas, dado que no es necesario, sino ejercer mayor poder sobre las masas, reducir la población que al criterio de estos señores sobra, y mantenernos en una semi esclavitud. Y esto no es una simple especulación, sino que se deduce de múltiples manifestaciones que ellos mismos han hecho, en especial Bill Gates y George Soros, que aparentemente han sido designados como voceros y caras visibles de estos señores illuminati.
A esto hay que agregarle que mientras millones de seres humanos padecemos dificultades económicas en mayor o menor medida, algunas multinacionales se han enriquecido en estos tres meses, por ejemplo, la industria farmacéutica, la informática que abarca las comunicaciones y entretenimientos o incluso los supermercados que venden alimentos y artículos de limpieza. Los rubros más perjudicados han sido las compañías de transporte, en especial la aviación, el turismo, los espectáculos, salas de reunión, restaurantes, pymes, obreros y trabajadores por la cuenta.
Ahora hablan del dinero que se necesita para “rescatar” a los países, las industrias, las fuentes de trabajo, las familias, en fin, a las personas, a los seres humanos, en especial a los niños, pero rescatarlos, pero ¿cómo? , parece una burla, el daño ya está hecho, y por más que nos tiren con una limosna, hay algunos daños que sin duda son irreversibles.
Así como la riqueza se acumula, la pobreza también, las deudas aumentan, las enfermedades sin atención médica se agravan, la vivienda se deteriora, la falta de trabajo deprime y la mala alimentación hace estragos en los más pequeños.
Ahora, si estos señores piensan poner dinero, ¿de dónde sale, ¿de sus bolsillos?, seguramente no, de los bancos en su mayoría posiblemente si, ¿acaso los bancos prestan por filantropía?.Todos conocemos la experiencia que hemos tenido en el pasado y que tienen actualmente otros países con el Fondo Monetario Internacional, por ejemplo la Argentina recibió en el final del gobierno de Macri un préstamos que deberá pagar el pueblo en el transcurso de cien años, y no estoy segura de que pague la deuda o sólo los intereses, ejemplos sobran.
Ahora hay anuncios de que la Unión Europea va a hacer préstamos a Italia y España para paliar la pandemia pero al estilo de Fondo Monetario: con condiciones leoninas.
Dinero que para ellos es fácil ya que el respaldo que deben tener es dudoso o decididamente no existe, es decir, puede tratarse simplemente de imprimir papeles o apretar teclas con ceros a la derecha. Dinero que no es producto del trabajo, sino de la especulación. Nos siguen estafando.
En nuestro país, si bien los 15 años del gobierno del Frente Amplio fueron buenos, no se pudieron resolver todos los problemas, por falta de voluntad o porque al estar inmersos en un sistema capitalista global y tratarse de un país tan chico la movilidad era poca. También aquí hemos podido constatar la gran diferencia en los ingresos de los empresarios, los trabajadores y los jubilados, que como dije anteriormente incide en el proceso de acumulación, enriqueciendo a unos y empobreciendo a otros. A partir del comienzo del nuevo gobierno es evidente que la diferencia tiende a agrandarse.
Mientras tanto en Estados Unidos continúan los enfrentamientos en vistas de las próximas elecciones, donde los dos grandes bandos de mayor poder mundial rivalizan por el gobierno de aquél país, lo que significa seguir dominando el mundo.
Por un lado los globalistas que desean reducir la población y controlarnos a través de la tecnología para someternos y eliminarnos como seres pensantes y activos; y por otro lado Donald Trump y los grupos que lo apoyan, que no desean el Nuevo Orden Mundial, están dispuestos a sacar a la luz los graves delitos de sus oponentes y pretenden que las cosas en el mundo continúen por el mismo camino. Pero no se trata de que los humanos mejoremos, porque si bien los globalistas son una gran mafia, el mundo es muy complejo y alberga muchas y variadas mafias que no tienen interés en que las controlen y lo que desean es seguir con sus procedimientos ilícitos y no ceder espacio a sus opositores. Diríase que se trata de una guerra entre dos mafias.
Nosotros al medio, aparentemente de momento la más peligrosa sería la amenaza globalista, que posiblemente esté detrás de esta llamada pandemia, y esto explica la postura de Trump al querer ignorarla, pero la realidad nos golpea a todos, ya que, sea provocada o no, la enfermedad se ha difundido y ha matado a mucha gente.
La pandemia va a pasar, aunque no estamos libres de que se vuelva a repetir, con vacuna o sin vacuna, el problema es ¿que vendrá después?.
Por otra parte Trump tiene, en este momento, otro grave problema y es su enfrentamiento con China, además de ser el país que tiene la mayor cantidad de bonos del tesoro. Es el país del embargo económico, el conflicto con el coronavirus, la inferioridad tecnológica y paridad militar. Ahora Estados Unidos ha enviado dos portaviones al mar de China, cosa que molesta a los asiáticos por tratarse de una amenaza, y la guerra fría que se venía dando se está empezando a calentar. ¿Qué pasaría si los chinos instalaran sus barcos de guerra frente a las costas de Miami?
Sin duda hay muchos movimientos positivos en el mundo que le hacen frente a estos problemas, no es fácil organizarse, pero lo que no hay duda es que la lucha recién está comenzando y no debemos desesperar.
América Latina tiene potencial para resurgir, ya tuvo una experiencia incompleta y tal vez inmadura, lo importante es que aprenda de los errores para poder remontar.