Selección del libro “Como te cuento una cosa…”

De una selección del libro “Como te cuento una cosa…” de Luis Carbajal y Luis Vergara compartimos con nuestros lectores algunos textos y dibujos de su capítulo: La «cantora» en el éter. Se añade el año en que fue registrado para contextualizar la anécdota.

1992

¡Tierra, tierra! ¿Y las valijas?

CX 8 Radio Sarandí. Aún con el tema candente de los 500 años del descubrimiento de América y la llegada de Cristóbal Colón al continente, Ramiro Rodríguez Villamil hizo este comentario: «Cómo han evolucionado las comunicaciones; pensar que antes salías para las Indias y llegabas a América. Hoy uno sale para América y llega a América, lo que llega a las Indias es el equipaje».

¿Se conocieron en el tranvía?

CX 26 Radio Sodre. Estaban entrevistando a una actriz, pero no pude averiguar quién era, aunque sí confirmo que era uruguaya, con muchos años de tablas. La actriz relató una anécdota antigua que había vivido en el Teatro Sodre. «Era en la época en que en Montevideo aún circulaban los tranvías y estos eran muy ruidosos. El teatro estaba repleto disfrutando de la representación de Romeo y Julieta. Con la sala en silencio, se podía escuchar desde la calle a los ruidosos tranvías que pasaban cada tanto. Estaban en una de las escenas más emotiva y clásicas de la obra, donde Julieta en el balcón escucha con mucha atención lo que le dice su amado. En ese justo momento, afuera, pasó un tranvía haciendo su notorio y característico ruido. Esto obligó a los actores a hacer un alto en la obra. En ese momento de silencio, se escuchó la voz de un espectador que le alertó al protagonista: “Apurate, Romeo, que perdés el tranvía”». Una de las actrices de la obra era China Zorrilla. Y, según la crónica, tuvieron que parar la obra como diez minutos por la tentación de risa que se originó en la ocurrencia. Después siguió la obra, y fue un éxito.

1993

¡No fue de mala leche!

CX 14 El Espectador, Rompkbzas. Se estaba difundiendo en muchos medios un hecho ocurrido en España con un hincha de fútbol del club Betis. La noticia comentaba que un fanático de ese cuadro, que padecía una grave enfermedad, le había pedido a su hijo antes de morir que una vez fallecido incinerara sus restos y siguiera yendo a los partidos con sus cenizas. El hijo cumplió con lo solicitado, e iba a los partidos con una cajita de madera con 56 las cenizas, pidiendo en la portería del estadio permiso para guardarlas. Condujo esto a protestas gremiales de los porteros, que se negaban a seguir guardando los restos durante el transcurso de los partidos. Finalmente, la gremial resolvió no guardar más los restos en ningún partido. El hijo, entonces, decidió seguir yendo a ver los partidos con los restos de su padre dentro de una botella de leche. El periodista Daniel Figares, después de comentar la macabra noticia, agregó un comentario en broma: «El envase de leche, ¿sería por lo menos uno de larga vida?».