En el marco de las elecciones el empresariado busca debilitar a las organizaciones sindicales de los trabajadores

Escribe Eduardo Aparicio

El prólogo de las quintas elecciones internas impuestas por la última reforma constitucional está marcada  por el desenlace incierto en los partidos fundacionales, por una victoria de Daniel Martínez tal vez más estrecha que al inicio y sobre todo por la cuestión social  que no abandona la escena.

Para el martes 25 el PIT-CNT convocó a un paro general, donde el primer punto de la plataforma era el de la solidaridad con la huelga de los trabajadores de MontevideoGas,  complementada  con algunos postulados esenciales: la oposición a las tercerizaciones, la defensa de los Consejos de Salarios, la negociación colectiva y la defensa de las empresas públicas.

La dimensión solidaria con los trabajadores del Gas que aporta la detención de tareas  fue importante y se sumó a la expresiones cotidianas de respaldo que los huelguistas reciben, de los estudiantes, de la gente de la cultura, de los vecinos y de la sociedad en general.

Con este paro el PIT-CNT dio muestra efectiva de no estar subordinado al calendario electoral y de alguna manera, sin decirlo con todas las letras, a través del paro  se enfrasca en una pulseada con el gobierno para encontrar un camino de salida a este prolongado conflicto..

Si, porque frente a la intransigencia de Montevideo Gas  al rechazar la propuesta realizada por la UAOEG con el apoyo del PIT-CNT, confirma que la solución de este conflicto está en las manos del Poder Ejecutivo, que no se decide a intervenir con firmeza y contundencia en la definición del mismo.

En una instancia desarrollada en la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra), el 17 de junio, la Uaoegas dejó por escrito la fórmula que contemplaba “dos períodos de seguro de paro rotativos por cuatro meses (1º de julio - 31 de octubre 2019 / 1º de noviembre 2019 - 28 de febrero 2020). Los mismos abarcarán a 15 trabajadores por cada vez. A esto se suman 11 puestos de trabajo (5  con causal jubilatoria que han manifestado la voluntad de retirarse, 2 en seguro de paro que han dicho que quieren el despido, 3 que ya han sido eliminados desde abril a la fecha por renuncia o despido y que no se han cubierto ni se cubrirán, y 1 que ha ido a pedir el despido en estos días)”. Asimismo, según la propuesta, “se establecerá que todos aquellos que han sido o serán suspendidos por 14 días con apercibimiento de despido tendrán el descuento de los días pero la sanción no quedará en el legajo como antecedente laboral, por lo que no operará al momento de que puedan darse otras medidas disciplinarias”.

Los trabajadores plantearon su iniciativa ya que después de instalada el 4 de junio la Mesa de Negociación sugerida por el Poder Ejecutivo, en el momento que se levantó la huelga de hambre, no se había registrado ningún avance.

La respuesta  de la patronal transnacional no se hizo esperar, ya  en forma previa Petrobras había reclamado la “declaración de esencialidad”, cuando nunca estuvo en el orden del día la  su suspensión del servicio, el tenor de la contestación de la multinacional fue durísimo. Según  lo expresa en su comunicado las medidas propuestas son “mayoritariamente transitorias”, cuando la situación de la concesión es “estructuralmente deficitaria y requiere ahorros permanentes. Pëtrobas quiere“ negociar una reestructura” que “genere un ahorro equivalente al costo de 19 puestos de trabajo

Además, MontevideoGas sostiene que los ahorros que podrían generarse con la propuesta sindical resultan “insuficientes en relación a los objetivos”. La empresa advierte que su situación económico-financiera está quebrada y “la distribución del gas se mantiene exclusivamente en base a los aportes de los accionistas. Respecto de la negociación de las sanciones disciplinarias, la empresa asegura que el control obrero fue una “falta grave”, que “pone en juego principios rectores de la organización empresarial y social que trascienden el efecto económico puntal que puedan tener”. “.

Las pretensiones de MontevideoGas son claras: romper la organización sindical, preparar el terreno para negociar la mejor salida  del país y del contrato de concesión para su intereses, transformándose en espolón de las aspiraciones patronales en la condena a la lucha de los trabajadores y en especial a determinadas herramientas como el control obrero, que  tienen  un carácter desafiante para el orden patronal.

En forma preocupante el conflicto se prolonga, los trabajadores mantienen su combatividad  y disposición a la luchay el paro general ha sido un espaldarazo a su combate. Fernando Pereira  presidente del Pit-Cnt  ha declarado: "Hemos tenido las negativas insistentes de la empresa Montevideo Gas, incluso a la última propuesta que planteaba una ecuación económica que desde nuestro punto de vista y en 25 años de negociación nunca habíamos visto fracasar una negociación que tuviera una propuesta de este tipo” agregando otro aspecto clave "siempre hay un antes y un después del paro. El paro es un herramienta de protesta, pero después del paro tiene que haber otras gestiones del Pit-Cnt que serán con la empresa, con el Ministerio de Trabajo, con el Presidente, a los efectos de encontrar distintas soluciones para salir del conflicto". 
En tanto, Alejandro Acosta secretario general de UAOEG inmediatamente después de registrado el rechazo,  afirmó que deben recorrer nuevamente su peregrinación ante el presidente Vázquez,  procurando que el compromiso de involucramiento del gobierno el arbitrio de soluciones se efectivice.

Muy rescatable es el arco de solidaridades, y en ellas  cabe destacar la medida solidaria dispuesta por el sindicato de periodistas y comunicadores, APU, que resolvió realizar dos transmisiones especiales, denominadas Radio Abiertadesde la carpa instalada en la Plaza Independencia, los días sábado 22 y martes 25, de 9 a 12 horas. Luis Curbelo coordinador de la medida explicita en sentido de la misma “La idea es apoyar la huelga general de los trabajadores del gas con lo que sabemos hacer, tratando de difundir la huelga mediante las herramientas de la comunicación, y  así fue que a iniciativa del presidente de APU, Fabián Cardozo, manejamos la posibilidad de realizar una Radio Abierta”. Según explicó Curbelo, la iniciativa fue presentada al Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT a los efectos de evaluar la propuesta. “El presidente Fernando Pereira nos transmitió el respaldo inmediato y así fue que nos pusimos a trabajar en la organización de las transmisiones”.

En la tarea  periodística militante trasmitiendo desde la carpa instalada  en Plaza Independencia participaron entre otros: Georgina Mayo, Iván Antúnez, Martín Less y Alejandra Casablanca.

Esta medida inteligente y creativa tiene antecedentes en la historia sindical de los periodistas uruguayos quienes en 1967 y 1968 editaron La Verdad, junto a los sindicatos de Artes Graficas y Canillitas, en sendos conflictos frontales con las patronales de la prensa escrita, demostración que el arsenal de los métodos de lucha de los trabajadores es amplio y se recrea en permanencia.

Las cámaras empresariales a través de la organización que reúne a los patrones  a nivel mundial: la  Organización Internacional de Empleadores (OIE),  iniciaron  en 2009 una movida ante la OIT , apuntando  a lograr sanciones para Uruguay, por el tema de la normativa relacionadas con las ocupaciones en el sector  privado. En la 108° Conferencia celebrada recientemente  en Ginebra dieron un paso más en su escalada, buscaron colocar a Uruguay entre la lista corta de los países que más desconocen los derechos de los trabajadores. Finalmente,  el tiro les salió por la culata,no hubo sanciones, el gobierno  uruguayo recibió el respaldo de la centrales de trabajadores del mundo y de muchos gobiernos. Se aprobó en la conferencia una recomendación sustitutiva en la cual la OIT  instó a Uruguay a un   dialogoe “iniciar medidas legislativas, previa consulta plena” el gobierno promoverá con todos los actores referidas a la negociación colectiva Evidentemente  queda establecida una suerte de concertación entre los sectores políticos conservadores y el  empresariado, que  en alianza procuran  el recorte de  la negociación colectiva, el retaceo o eliminación  los consejos de salarios y  sobre todo romper el carácter tripartito del sistema, junto con la condena a la metodológica del movimiento sindical que pretenden reducirla a la “legalidad” del statu quo. Molesta y duele el “tripartismo” porque  este permite que el Estado tenga la posibilidad de inclinarse del lado de los débiles en la dilucidación de algunas pruebas de fuerzas.  Estos patrones sueñan con  los años  90% donde solo el 20% de los trabajadores podían negociar el salario y las condiciones de trabajo. Bajo los gobiernos  no todos con los deseados por una perspectiva de izquierda, pero la tibieza también es una piedra en el zapato de los capitalistas. Los reflejos patronales  conducen a que los más duros no quieren nada de Estado social y en particular  se afilian a toda perspectiva de represión de la protesta social, sirviéndose entre otras cosas de la judicialización de los enfrentamientos entre el capital y el trabajo.

Los temas abordados en la nota no hacen más que confirmar que la lucha de clases, existe, no se detiene, tal vez solo se disimule en los prolongados tiempos electorales que caracterizan el tiempo político nacional.