ANCAP enfrenta la arremetida derechista dentro y fuera del país y adelanta que vienen por todos

En una entrevista rápida impuesta por su agenda hablamos con Gerardo Rodríguez,  presidente de la Federación ANCAP (FANCAP) quien en tono descarnado muestra las dificultades que enfrenta su sindicato con el directorio administrador del Ente Autónomo.

Gerardo Rodríguez presidente de Fancap

  

- Hagamos un balance rápido de las conquistas perdidas, si es que las hay, y una explicación del porqué de las mismas.

- En realidad lo que existe hasta el momento es una intención del directorio de recortar más de 30 compensaciones que en muchos casos se tratan de conquistas obreras, enmarcado en una política de recortes que se ha venido desarrollando durante toda su gestión.

Durante la lucha en defensa del Servicio Médico se nos aplicó la esencialidad, y ese condicionamiento sirvió para comenzar una enorme embestida de reducción de puestos de trabajo y áreas estratégicas. Durante la gestión de Jara la cantidad de funcionarios se redujo en 218 puestos, y si ese recorte no ha sido aún más profundo se debe a la enorme lucha del sindicato, que ha logrado frenar en buena medida, la profunda reestructura que aspira aplicar esta administración del Ente.

- ¿Cómo fue la incidencia de un accidente de trabajo y la respuesta que el sindicato considera  desmedida por parte del Directorio?

- En enero de 2018 sufrimos un accidente grave en la planta de Terminal del Este que le costó la vida a un compañero. A causa de ese hecho lamentable, el directorio nos aplica un recorte del 30 % de la compensación anual que se cobra en función del cumplimiento de metas.

Los trabajadores estamos comprometidos con la seguridad y salud laboral, estamos convencidos que debemos promover un cambio cultural en ese sentido, pero para generar ese cambio es imprescindible hacerlo a partir del involucramiento y concientización del conjunto de los trabajadores y trabajadoras, se necesita el compromiso de todos, es impensable creer que la concientización vendrá de la mano de los castigos económicos.

Es realmente inadmisible que el directorio de ANCAP se quede con casi 3 millones de dólares de los trabajadores, y de alguna manera se dé la señal de co-responsabilidad en un hecho que nos ha causado un profundo dolor, esta acción es tan incomprensible como repudiable.

- Por lo visto, este Directorio, además de recortar económicamente los ingresos también aplica recortes en la plantilla  de trabajo. Es así?

- Sí. Existe una clara intención de recortar áreas estratégicas y puestos de trabajo. Para entender esta realidad debemos enmarcarla en el objetivo que se ha trazado la presidente de ANCAP, que consiste en avanzar en una reestructuración del ente, de manera tal que lo deje convertido en una refinería “flaca”, con muy pocos trabajadores, y la responsabilidad acotada de entregar el combustible en boca de refinería, es decir, expedir a los distribuidores solo en la planta de La Tablada, desmantelando la logística del interior del país y entregando la distribución primaria a los actores privados.

- ¿Y qué finalidad persigue esa política?

- Por un lado hay un objetivo económico, ANCAP invierte entre 50 y 60 millones de dólares para cumplir con el cometido de entregar el combustible en todos los rincones del país al mismo precio, pero de esta forma que se quiere aplicar la gestión de ANCAP adquiere un sesgo absolutamente economicista, ya que privilegia la renta. De los 80 millones que se generan con la refinación de petróleo ya no se estaría destinando 50 o 60 para cumplir con un fin social (subsidiando el flete para que los lugares más alejados de la centralidad de Montevideo no paguen el producto más caro).

Pero a mi juicio este paso sólo representa la primera etapa de un plan más profundo, pues  luego vendría la caída del monopolio y la libre importación de combustibles y por último, la entrega del ente a una empresa multinacional.

- ¿Puede enumerar alguna acción concreta de esta primer etapa a la cual hace referencia?

- La primera señal fue la intención de cerrar una planta de cemento. Eso pasó desapercibido porque no se concretó, pero nosotros sabemos que en diciembre de 2016 estuvo sobre la mesa en la discusión del directorio, el segundo indicio fue la desaparición del ANCAP IX, en ese tema la lucha del sindicato fue fundamental, y también debemos ser muy honestos y reconocer el rol que jugó el MIEM, quién creó un ámbito de trabajo que nos permitió buscar una solución sobre 4 premisas fundamentales; la soberanía del país, la autonomía energética, mantener los puestos de trabajo y la solución que mejor contemplara los intereses de la sociedad.

Eso nos permitió llegar a un acuerdo a través del cual se charteara un buque de “cubierta pelada” (buque sin tripulación) para sustituir al ANCAP IX, es importante resaltar que Jara, la presidente, se opuso desde el primer momento a esta solución, que si se terminó concretando fue por iniciativa de la ministra de industria y su equipo.

- ¿Ustedes ven detrás de estas acciones la intención de entregar la distribución primaria de los combustibles?

- Absolutamente convencidos. Primero se intenta desmantelar el área marítima, las plantas de Paysandú y Juan Lacaze se abastecen por barcos, luego se habilita que todos los camiones que cumplan con la normativa puedan transportar combustibles (hasta hace poco tiempo estaba acotado a una cantidad aproximada de 220), y ahora aprovechando la excusa de la construcción del ferrocarril central, se aprovecha para cerrar las plantas de Durazno y Treinta y Tres, para las cuales el único medio para su abastecimiento es el ferrocarril.

- ¿La lucha actual mantiene algún vínculo con la del Servicio Médico?.

- Creemos que si, en aquel momento la lucha por mantener el servicio médico sirvió de excusa para aplicar la esencialidad y en ese marco avanzar en un recorte salvaje de puestos de trabajo, el cual enfrentamos con resultados diversos, en algunos casos pudimos revertir la reestructura del directorio y en otras no.

- ¿Cómo definiría al Directorio de ANCAP?

- Existen diferencias entre los integrantes del directorio de ANCAP, y yo diría que es muy heterogéneo. Por un lado está el representante del Partido Nacional, Diego Labat, con un claro sesgo neoliberal, alineado ideológicamente con el herrerismo; por otro lado están los tres directores del FA, que son un claro emergente de las contradicciones en el seno del gobierno sobre el rol que debe jugar ANCAP en el desarrollo del país, y por último está la señora presidente, que sabemos que no es frenteamplista pero no sabemos a ciencia clara qué intereses defiende y representa, pero lo que si sabemos, es que es una mujer muy inteligente, formada en una empresa multinacional, que tiene internalizado el modelo de gestión del capitalismo, y que  su sentido común responde a la lógica del mercado, donde la maximización de la ganancia es sinónimo de buena gestión.

- Pero la Federación Ancap también fue crítica de la gestión del frenteamplista Sendic.

- Si por supuesto, fuimos muy críticos, nosotros consideramos que la gestión de los entes del estado tiene que responder a un modelo de desarrollo soberano y nacional, transformador de las estructuras económicas, sociales y culturales de la sociedad, eso no tiene nada que ver con la ineficiencia, hay que ser riguroso con la administración de los recursos públicos, invirtiendo para transformar.

Tal vez se tendría que apelar a la ayuda de la Universidad de la República, para formar los mandos medios y directores de las empresas públicas en el desarrollo de la gestión pública de un proceso emancipador.

- Qué opinión le merece que en un gobierno progresista, ANCAP sea presidido por una persona que no es de izquierda y más bien antagónica?

- El hecho que Marta Jara presida ANCAP es un síntoma de debilidad ideológica del proceso de  acumulación histórica de la izquierda y de lo que se ha dado en  llamar el bloque social y político de los cambios, parece claro que en este momento histórico de avance del capitalismo y su proyecto político neoliberal, reconstruir la acción política de las bases sociales de la izquierda con las expresiones políticas de los partidos que defienden los intereses de los trabajadores y las grandes mayorías populares, se ha transformado en el gran desafío de la izquierda.

El capital viene por todo, cómo está sucediendo en Argentina y Brasil, y no dudarán en apelar a las más diversas formas de ataques políticos, jurídicos, de erosión de la democracia, etc.

Ante esta arremetida regional a los trabajadores y a los sectores populares en el campo social, no nos queda otra alternativa que la organización, la acumulación política y la lucha con conciencia.