Nuevamente la defensa de Ancap y las empresas públicas representa un parte aguas que convoca a la lucha ciudadana

 

Escribe: Gabriel Portillo *



La Federación de Funcionarios de ANCAP (FANCAP) organizó, el pasado viernes 7 de diciembre (2018) en el local del Pit-Cnt, una jornada en el marco del 15° aniversario del referéndum en defensa de la empresa pública que significó la derogación de la Ley Nº 17.448 dejando al Ente en manos del Estado. Aniversario de tamaña gesta democrática pues. En ese marco, la organización sindical dio a conocer una propuesta que apunta a la rebaja de las tarifas del combustible y además a lograr la  inversión necesaria para rescatar la industria del portland. Pero en este artículo más que en los detalles de la actividad-aniversario, nos vamos a ocupar de la significación política de esa batalla dada en el 2003.

Uno de los debates que se dieron en la interna del sindicato, y también en el PIT-CNT, fue sobre qué caminos seguir, en cuanto a la recolección de firmas, El dilema era si tomar la “vía corta” o “la vía larga”, resultando mayoritaria esta última.

Fue una decisión importante, porque implicó un despliegue mayor de recursos que fue necesario sostener en un tiempo más prolongado, pero que a su vez significó salir a hablar a cada rincón del país con la mayor cantidad de gente posible, lo que generó un avance en la conciencia del pueblo que favoreció la elección posterior del 7 de diciembre del 2003. Se puede inferir que el éxito fue resultado del despliegue de un año de trabajo militante. Sin duda, una importante contribución para aumentar el caudal de experiencia acumulada y que es necesario rescatar y mantener. Pensar determinadas cuestiones logísticas de manera estratégica es una parte clave a definir en cada combate.

Con el diario del lunes y en una mirada comparativa, podemos razonar que la pelea que se dio desde AUTE, en el plebiscito del 97, contra le Ley del Marco Regulatorio yendo por la “vía corta”, implicó no haber llegado a reunir los votos suficientes para poner a consideración ciudadana la ley que se quería derogar.

 

Por su parte la interna del Frente Amplio decidió apoyar el referéndum a favor de la empresa pública a pesar de que había en su seno operadores políticos de primer orden a favor de la asociación de Ancap con privados. Como respuesta a dicha situación se conformó la Comisión en Defensa de ANCAP (CDA) sumándose al mismo otros actores sociales como FUCVAM. El debate y la campaña de recolección de firmas y a su vez la campaña por el voto rosado (que representaba el SI) se dio en un entorno social donde la crisis del país era aguda, con aumento de la desocupación, baja de salarios y una crisis profunda de la coalición de gobierno integrada por blancos y colorados.

De modo que toda esta lucha llena de anónimos militantes de base, se desarrolla en un largo proceso de movilización del pueblo, y viene de una de las peores crisis que afrontó el país, la del 2002. Con una interna difícil en el Frente Amplio, la campaña se resumió en votar “contra las privatizaciones y en defensa de ANCAP Estatal y Pública”, recordando además el plebiscito del 1992 en el cual se derrotó la intención de Lacalle de privatizar las empresas (derrota que en estos días, el 13 de diciembre, se cumplieron 26 años).

La CDA debió hacer frente a todo el aparato del gobierno y a la casi totalidad de la dirigencia política del país, incluidos los ex presidentes Luis Alberto Lacalle y Julio Mara Sanguinetti. Ambos líderes políticos, derrotados, se vieron forzados a lanzarse de lleno a la campaña para ratificar la vigencia de la ley de asociación votada en el Parlamento.

Esta batalla sin duda significó un mazazo para el proyecto conservador que en Uruguay expresaban los partidos blanco y colorado, y significo un importante avance hacia el gobierno progresista que en las elecciones del año 2004 terminó concretándose y ganando en primera vuelta. Incluso superando las intenciones de la reforma constitucional del año 96, de impedir el acceso del FA al gobierno mediante la segunda vuelta (balotaje). El partido colorado, en las elecciones nacionales del 2004 no pudo superar el 10% de votos en un hecho histórico para el partido del “Estado”, que hasta el día de hoy sigue sin recuperarse. La participación de Tabaré Vázquez de lleno en la campaña en defensa de ANCAP, no solo fue parte fundamental del triunfo sino que permitió luego la consolidación del FA en el gobierno. Su liderazgo a nivel nacional y al interior de la izquierda se vio fortalecido.

 

Sin embargo, corresponde preguntarse: ¿En qué situación estamos hoy? Estamos frente a una nueva ofensiva sobre ANCAP. Que se da en una situación de debilitamiento de la empresa frente a la consideración que la ciudadanía hace de la empresa pública. Esta nueva ofensiva, la explicaban los compañeros en el aniversario, tiene como mínimo dos vertientes que son: la intención de determinados sectores históricos de importar el combustible ya refinado (en lugar de refinarlo acá); y la intención de desmantelar la industria del Portland.

Por razones de espacio no vamos a entrar en el análisis que este tema merece, si decir que demostrada está la importancia que significa para el país la ANCAP estatal y publica. Esto nos plantea nuevamente el desafío de defender ANCAP en el contexto actual que es bien complejo ya que, entre otras cosas, la campaña de desprestigio se da con el FA en el Gobierno...

Y a su vez asumir que las victorias obtenidas es necesario defenderlas todos los días.

 

 

  • * Ex-dirigente de AUTE. Coordinador del Frente Sindical León Duarte. Integrante de la dirección del PVP.