El gas, aunque por los aires suba, gas será en el aire, pero entubado y administrado es lucha obrera y soberanía del país

Diputado Luis Puig responde a preguntas de Claridad sobre Gaseba

Atendiendo a su experiencia y conocimiento de la realidad del sector y en su condición de ex trabajador y dirigente sindical, ¿cómo se explica la estrategia y el nivel de dureza de Petrobras?

En realidad,  a lo largo del proceso de privatización de la Compañía del Gas,  que comenzó en 1995 con la entrega de esta empresa, por parte del gobierno del Partido Nacional, a Gaz de France y la constitución de GASEBA, desde aquel  momento la empresa asumió una actitud de duro enfrentamiento y se desarrolló un conflicto durante 10 años caracterizado por el despido de dirigentes sindicales, la reducción del 50% de los puestos de trabajo y con la creación de una situación que atentó claramente contra las condiciones de suministro a la población y, al mismo tiempo, constituyó una estafa contra el Estado.

Desde el 2007 que asume Petrobras la dirección de la empresa, después del retiro de Gaz de France y a partir del largo conflicto que desarrollamos los trabajadores entre el 1995 y el 2005, la controversia con Petrobras, en aquel momento, fue que tanto los trabajadores como el Ministerio de Industria, marcaron claramente cómo se debía desarrollar el servicio en condiciones diferentes a las que habían establecido GASEBA y Gaz de France. Durante una primera etapa se logró la renovación de kilómetros de cañerías que en Montevideo estaban  en estado de deterioro muy importante. Cañerías de hierro fundido por donde se perdía el 30% del gas que se distribuía, y esa primera etapa marcó la situación donde se respetaron los derechos de los trabajadores, se realizaron varios convenios y se cumplió con las exigencias del Estado.

Posteriormente,  y bastante antes de la asunción de Temer en Brasil, se comenzó a dar una práctica mala gestión por parte de la empresa, que no ha tenido en cuenta el desarrollo de la misma y que, por el contrario, a hipotecado el futuro de la misma. Es etapa se caracterizó por la falta de planes de mejoras en el servicio a la población acompañado de una actitud y acción de hostigamiento a la organización sindical que actuó como un referente de suma importancia en cuanto a las denuncias para  mejorar el suministro a la población.

Y ahora, claramente, con los planes de Petrobras, en este momento que se plantea una escalada contra el Estado, un juicio contra el Estado en torno a los 170 millones de dólares por parte de las dos empresas, Montevideo Gas y Conecta, que brinda servicios en el interior del País con un número  muy bajo de usuarios. Bueno, a esta estrategia que tiende a una situación de abandono de las condiciones mínimas para brindar el servicio y el deterioro de esas mismas condiciones, en el marco del  ataque a la organización sindical que caracteriza estos últimos años, se expresa con claridad la intención de destrucción de la organización sindical, al tiempo de atacar al Estado y de alguna manera incumplir con aspectos básicos del convenio que están comprometidos a realizar.

¡Como se explica esa estrategia?: se explica desde las conclusiones a las que se llega después del análisis que, lo que tienen planteado es retirarse del País con una importante suma de dinero, producto de esos juicios al Estado, pero saben que la posición de los trabajadores es muy clara, ya que no solo se defienden los intereses de los trabajadores sino el suministro público de gas a la población y han hecho de ese servicio a la sociedad una causa nacional por la que están convocando a diferentes actores de la sociedad  a sumarse a esta lucha. Claramente la posición de dureza extrema que asume la empresa tiene mucho que ver con lo que ha sido el proceso de reforma laboral en Brasil con su  desconocimiento de los derechos laborales, y es un intento de instalar una especie de laboratorio en Uruguay con esas premisas y eso se constata con estas posiciones de evitar a toda costa la negociación, salvo cuando a partir de la lucha de los trabajadores, huelga de hambre, la movilización y la solidaridad del movimiento sindical, la denuncia realizada a nivel parlamentario y la toma de  conocimiento de la lucha de los trabajadores que llevó a la población a tomar conciencia sobre esta realidad. Es  en estos casos extremos que Petrobras se ha visto obligada a negociar.

 Lo que está planteado ahora es un paréntesis, porque en definitiva el último ataque a la organización sindical con el envío de trabajadores al seguro de paro, con rebaja salarial y la  denuncia de los convenios, sólo puede augurar que si no se cambia esa actitud por parte de la empresa, habrá, sin duda alguna, un agravamiento del conflicto.

¿Cuál fue el rol desempeñando a lo largo del conflicto por la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputado de la que usted forma parte y en la que ha tenido una activa participación?

La Comisión de Legislación del Trabajo ha intentado, por diferentes mecanismos, buscar salidas a esta situación conflictiva y tratar de sentar las bases para mantener en forma duradera un relacionamiento positivo y productivo que no se base en el  avasallamiento de los trabajadores por parte de la empresa.

Esta Comisión ha convocado a los Ministerios de Industria, de Trabajo y a la empresa que ha provocado estos conflictos incluyendo los ataques al Estado que ya mencioné y también a la organización sindical para analizar en globalidad el tema del suministro de gas a la población, los derechos de los usuarios. Así como los incumplimientos por parte de la empresa en materia de seguridad, por no respetar derechos fundamentales, establecidos en el pliego de condiciones y el contrato por el cual se rige esta concesión a 30 años que se inició en  1995 y que termina en el 2025, fecha en la que la empresa debe volver a control estatal y donde hay ordenamientos legales que establecen muy claramente una comisión interventora con participación de los trabajadores y del Poder Ejecutivo. Pero claramente hay una intención de Petrobras de abandonar antes el suministro. La Comisión de Legislación del Trabajo concurrió a reunirse con la empresa y las respuestas por parte de ella nunca se corresponden con una voluntad política de negociar ya que la empresa permanentemente está presionando a los trabajadores y a la vez, presionando al Estado.  

¿Qué piensa y cómo valora la propuesta de control obrero, decidida por los trabajadores pero que,  finalmente, no se llegó aplicar al darse inicio a las negociaciones?

Yo creo que la ocupación con control obrero es una de las medidas que los trabajadores definieron con un claro sentido, ¿para qué?: pues para defender sus derechos, pero al mismo tiempo para que la lucha planteada con esta empresa y el desconocimiento de la misma de los derechos de los trabajadores y de las condiciones de seguridad para la población y de las cláusulas que tienen acordadas con el Estado, no generaran una agudización del conflicto. El sindicato previó, responsablemente, que en la medida que no hubiera respuestas, hace unas semanas atrás, se iba a proceder al control obrero. Los trabajadores del gas tienen una larga experiencia, ya que en cada uno de sus conflictos, han mantenido el suministro de gas a la población con las guardias de emergencias e incluso han soportado,  en el pasado,  la declaración de servicios esenciales Han tenido  siempre una actitud permanente de defender y atender al usuario y defender los interesas del País. Claramente esta decisión no es una medida que los trabajadores hayan valorado a la ligera sino que fue producto de profundos análisis y discusiones entre los trabajadores, es una medida totalmente legitima, es una medida que tiende a que en medio de un conflicto que se agrava por disposición de la empresa, se  va a generar una medida que no implique perjuicios para la población. Afortunadamente se dio una instancia de negociación, esa  instancia de negociación seguirá hasta el 31 de diciembre, con posibilidades de una prórroga para negociar Es de esperar un cambio en la actitud de la empresa que no provoque a los trabajadores obligándoles a recurrir a esta medida, una medida plenamente legitima que nosotros respaldamos íntegramente.

El nosotros no implica incorporar a toda la Comisión de Legislación del Trabajo, estoy hablando a título personal y sé que también por los compañeros de la bancada del Frente Amplio.