La gestión de ANCAP debe evaluarse en función de su rol

 

Escribe: Gerardo Rodríguez -Presidente de la Federación Ancap

En los últimos días ANCAP dio a conocer un nuevo balance que arroja resultados positivos y reafirma una tendencia que representa una confirmación de la recuperación económica del ente Esto  merece,  sin dudas, un reconocimiento, ya que es innegable que luego de la peor crisis de la historia de ANCAP era imprescindible dar un golpe de timón que devolviera la estabilidad al ente.

La pregunta que debemos hacernos es si este resultado económico positivo puede ser tomado como sinónimo de buena gestión.

La gestión de una empresa está directamente relacionada con el objetivo que persigue, parece lógico pensar que en un sistema capitalista el sentido común nos indique que el objetivo de una empresa sea “maximizar las ganancias”, pero ANCAP es un ente estatal y su finalidad es promover el desarrollo productivo, social y económico del país, por lo tanto, la gestión debe ser evaluada desde ese lugar.

Sería irresponsable de mi parte afirmar que el aspecto económico no importa, mucho más tratándose de recursos públicos, claro que importa, es fundamental mantener al ente saneado económicamente, pero esto no significa, bajo ningún concepto, perseguir el lucro. No debe existir remanente económico, debe realizarse una planificación de inversiones estratégicas para el desarrollo del país y bajar la tarifa de los combustibles con propuestas audaces y posibles.  Por ello, en los próximos días la Federación Ancap lanzará una campaña de defensa del ente a nivel nacional donde incluirá una propuesta de este tipo.

A lo largo de la historia,  las Empresas Públicas (EEPP) han tenido sus detractores, por ejemplo . el “Herrerismo”, sector político que desde la creación misma de ANCAP se ha opuesto a su existencia, y que hoy, amparado en la deteriorada imagen del ente, vuelve a insistir con la caída del monopolio habilitando la libre importación de combustibles;  pero también se debe admitir que en el seno de la izquierda existen contradicciones sin resolver sobre el rol de ANCAP en el desarrollo nacional.

La defensa de ANCAP debe fundamentarse en su razón de ser, la defensa de la soberanía nacional, el fortalecimiento de la autonomía energética, asegurar la accesibilidad al servicio en calidad y al mismo precio a toda la ciudadanía, independientemente del lugar del país que se encuentre, ser sostén del desarrollo social y humano de las ciudadanos, fomentando, promoviendo, impulsando y apoyando actividades económicas para asegurar trabajo y desarrollo social.

En función de estos objetivos, a la hora de evaluar la gestión deberíamos contar con indicadores que dieran cuenta de la evolución y cumplimiento de dichas metas, si no tenemos en cuenta estos aspectos, el análisis es al menos incompleto, pues queda reducido a una visión economicista sobre una herramienta de transformación social que debe estar al servicio de la construcción del país que queremos.

La gestión de un ente estatal debe estar imbuído de ideología, claro que sí, la ideología es intrínseca al ser humano, somos pensamiento y acción. En el Uruguay la acumulación histórica de la izquierda es una urdimbre de lucha, renunciamientos, utopías y sueños; miles de uruguayos dejaron su vida en pos de transformar la sociedad, y esa esperanza se encarna en el proyecto político de la izquierda, que debe recobrar su identidad, y también debe, transformar a ANCAP en motor de desarrollo para generar bienestar a la sociedad en  su conjunto.

Marta Jara es una mujer inteligente y liberal, su esquema referencial fue fraguado en las entrañas de una multinacional, su sentido común responde a la lógica del mercado, su formación la lleva a ser pragmática y todo lo resuelve según el saber que tiene internalizado, no militó ni se formó para transformar la sociedad, se formó para ser una empresaria exitosa en la sociedad capitalista.

Este modelo de gerenciamiento quiere transformar ANCAP y lo está logrando, la pregunta es ; ¿en que lo va a convertir? tecnología disruptiva, un concepto de moda, ¿hacia dónde vamos?, ¿cuál es el proyecto de país que perseguimos?, ¿cuál es el rol de ANCAP en dicho proyecto?.  En el imaginario social se pretende instalar que las ganancias de ANCAP son sinónimo de buena gestión, mucho me temo que estemos acudiendo al vaciamiento de la esencia del ente, porque  si nos quedamos sin nuestra razón de ser, estaremos prefigurando la desaparición de ANCAP.

Se pretende restar importancia al monopolio y en el afán de cumplir metas económicas, se desmantelan áreas estratégicas y fundamentales, se debilita la logística, se eliminan áreas claves como el control de las estaciones de servicio (garantía para los usuarios), se transita un período de desinversión comparable con el de la década de los 90s. donde se preparó al ente para privatizarlo.

Es imprescindible que se retome la inversión en ANCAP, el Uruguay cuenta con una riqueza natural que es la piedra caliza, se estima que las reservas superan los 9000 millones de dólares, teniendo en cuenta el déficit habitacional y de infraestructura del país, se deberían culminar las inversiones en la industria cementera, no se puede seguir generando pérdidas en la industria del cemento, culminar las obras significará revertir la situación y convertirnos en pilar fundamental para la construcción de viviendas e infraestructura.

Tenemos un horno que le costó a ANCAP aproximadamente 50 millones de dólares, y está tirado en más de 100 contenedores en un campo; con su instalación podemos reducir los costos de producción a la mitad, con una política de ventas agresiva podemos aumentar nuestra presencia en el mercado interno e incluso posicionarnos en el mercado regional, y si queremos innovación y tecnología disruptiva, también podemos contribuir a la mejora del medio ambiente quemando la basura de la comunidad que representa un problema serio para la sociedad, también en este sentido presentaremos una propuesta.

La Federación Ancap se encuentra en un etapa de elaboración programática donde plasmar nuestra visión para el desarrollo integral del ente, iniciaremos un ciclo de debates políticos donde se discuta el rol de ANCAP en el desarrollo del país, pero no nos quedaremos con nuestra visión, nuestra propuesta solo será el disparador para la construcción de una PROPUESTA POPULAR PARA EL DESARROLLO DE ANCAP, a la cual arribaremos a través de un proceso dialéctico, inclusivo y democrático.

La campaña electoral que se avecina seguramente sea escenario de debates en este sentido, por esta razón la Federación Ancap realizará una CAMPAÑA NACIONAL EN DEFENSA DE ANCAP, promoveremos instancias de construcción ciudadana con una amplia participación de organizaciones sociales, sindicales, políticas, intelectuales, y el conjunto del bloque popular alternativo. En 2003 el pueblo uruguayo salvó ANCAP, ahora es momento de defender la voluntad popular.