CASMU

AFCASMU prosigue su lucha frente a los nuevos despidos. En la actualidad  se contabilizan 65 despidos  y 200 trabajadores en seguro de paro, cuya suerte en materia de conservación de sus empleos, es incierta.

El 25 de noviembre en una mesa tripartita, la empresa se comprometió a no efectuar nuevos pasajes al Seguro de Paro, pero el 1 de febrero rompió el compromiso y concretó el pasaje de 57 trabajadores.

Los trabajadores con su movilización y activismo denuncian y enfrentan una política de persecución sistemática, persecutoria y de hostigamiento.

En tanto, el Presidente de CASMU Raúl Rodríguez declaró al El Observador que la empresa está en un proceso de cambio, hacia la robotización, porque las empresas que no recorren este camino están condenadas, no tienen futuro. Sus afirmaciones son a la vez descarnadas y elocuentes: “no podemos pagar la robotización y a los funcionarios que no tienen trabajo en la empresa”.

Dos visiones se contraponen. En declaraciones de prensa (El País) el presidente de CASMU sostiene: “Acá no hay crisis. El CASMU está en un proceso de pleno crecimiento y de plena restructuración. ¿A usted le parece que estamos en Casa de Galicia? No estamos en Casa de Galicia”.

Mientras, Alex Gonella, secretario general de AFCASMU, declaró a Canal 5: “No queremos que pase lo que pasó en Casa de Galicia”, y reclamó que la institución dé cuentas sobre su situación financiera. El trabajador dijo que les preocupa saber “en qué situación económica está el CASMU” y señaló que hay, entre médicos y no médicos, cerca de 7.000 trabajadores.

Al mismo tiempo que el CASMU tiene esta postura frente a sus trabajadores,  violando  los principios y trasgrediendo  normas del SNIS, con recursos  provenientes de las cápitas que le transfiere el Estado, ha montado un sistema VIP de medicina privada para la atención de algunos  de sus pacientes, lesionando derechos con dispositivos de  mercantilización de la salud y alterando el principio de igualdad y la priorización de la atención en función de la gravedad y/o riesgo de los pacientes. En el CASMU se practica la  prelación y priorización de la atención en función de la categoría del pago (del tamaño de billetera del afiliado). Todo lo cual discurre en la mayor impunidad, gracias a la inacción de las autoridades competentes. Así, CASMU ha creado una atención diferenciada en categorías: A, B y C (que nos recuerda otra horrible categorización vivida en tiempos  de oscurantismo y represión) en función de la capacidad de pago.

Los trabajadores nucleados en AFCASMU despliegan con combatividad y entereza su lucha, enfrentando a  una empresa que  se ha transformado en patronal de choque, dejando definitivamente sepultada la empresa social nacida en los años 30’, -imbuida de los principios y valores que nutrieron el sindicalismo médico comprometido, al influjo de figuras como la de Carlos María  Fosalba-. Un Centro de Asistencia para impulsar la dignificación del trabajo médico y contribuir al desarrollo de una medicina  con un abordaje diferente.