En Claridad hemos decidido dedicar mayoritariamente este número 29 y el 30, que también aparecerá en diciembre, a recoger opiniones de militantes de izquierda, sobre la realidad post electoral y las perspectivas políticas que nos dejan las elecciones de octubre-noviembre. Conforme a uno de los criterios fundadores que guían nuestra acción, fuimos a buscar opiniones diversas, que expresan enfoques diferentes, contradictorios entre sí, quisimos ir al encuentro con un segmento militante que se identifica con el socialismo como horizonte emancipador y que desarrolla una praxis con apego al pensamiento y a la acción socialista, sabedores que en ella anidaron y anidan una pluralidad, diversidad y multiplicidad de corrientes, tendencias, enfoques, desarrollos teóricos y formas de encarar la acción política permanente. No buscamos la síntesis de posturas y posiciones, queremos recoger y canalizar punto de vista que alimenten el debate, la reflexión, la circulación de ideas, que se insuma para una visión crítica, que ayude a modificar las realidades.
Nuestros lectores podrán comprender y explicarse, porque en estos números la cobertura de la realidad internacional, así como la de otros fenómenos de sociedad se ve reducida. De todas maneras nos pareció imprescindible no postergar la inclusión de una excelente colaboración del geógrafo Mauricio Ceroni, recibida en octubre, nosotros no salimos en noviembre, porque en este articulo se aborda un tema crucial, con el cual Claridad se embandera para el señalamiento de la imposibilidad hasta ahora por parte de las izquierdas en Uruguay para construir un auténtico modelo, económico, social, ambiental en perspectiva socialista, volviéndose , por el contrario, seguidor de modelos forjados hace 30 años, que se sustentas en relaciones de dominación inequívocamente capitalistas, como las que quedan de manifiesto con el proyecto UPM 2.*