Seguridad Social no es solamente Jubilaciones y Pensiones

Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social (ATSS)

Escenario actual

El tema de la seguridad social es centro en la agenda de análisis de actores sociales y políticos a nivel nacional e internacional. Las inquietudes y preocupaciones se centran tanto en el papel que cumplen en la concreción de una política social de gran incidencia en la calidad de vida de la población como en el papel que cumple en el terreno de la economía y las cuentas estatales.

El análisis del actual sistema y las propuestas de modificación, contienen una dimensión técnica y una dimensión política.  Su naturaleza estrictamente social se ha construido a lo largo de la historia buscando satisfacer necesidades y expectativas humanas que han sido imposible de superar en el plano estrictamente individual.  La búsqueda conjunta de respuestas a temas comunes, especialmente de contingencias y riesgos que plantea el desarrollo de la vida humana con mayores parámetros de expectativas en calidad y longevidad, ha sido el eje de su construcción y continúa siendo el eje de preocupaciones. Preocupaciones que se plantean especialmente para la clase trabajadora en tanto este sistema se plantea dar respuesta a los problemas que se plantean en los momentos de mayor vulnerabilidad del ciclo de vida las personas o de crisis social.

Por ello, la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social, como operarios directos del sistema e integrantes de la clase trabajadora, coloca en agenda un conjunto de ejes directamente vinculados a la temática para abordar en su discusión:

Principios y componentes del sistema de Seguridad Social

El sistema de seguridad social no es sólo el BPS. La ATSS entiende necesario promover el análisis de todos los componentes del sistema desde una  perspectiva integral, totalizante, direccionada por los intereses de los/as trabajadores/as hacia la construcción de un sistema universal, integrado, solidario y público, que fortalezca tanto las prestaciones económicas, sociales y de salud,  contributivas y no contributivas, a partir de un sistema de financiamiento progresivo y no-regresivo, incentivando el valor de la Seguridad Social como componente esencial de una vida plena fundada en un patrón de protección social que jerarquiza lo verdaderamente humano.

 El análisis debe ser comparativo en lo que atañe a prestaciones sociales y económicas, tasas de cobertura, niveles de beneficios y su vinculación específica a tasas de reemplazo (caracterizando el nivel de suficiencia de las prestaciones) haciendo hincapié en la perspectiva de género y su impacto en los problemas de la desigualdad, fuentes de financiamiento discriminadas por tipo de aportante, descripción y dimensionamiento de subvenciones y exoneraciones y gastos administrativos de gestión de cada subsistema.

Se trata de superar análisis unilaterales que se centran en el déficit del BPS y ocultan sus diferentes componentes, contraponiendo intereses entre los/as trabajadores/as y entre los diferentes sectores generacionales.

Los costos de gestión

Se reducirían en forma importante los resultados de la gestión del BPS si se cobraran las comisiones que corresponden por los servicios que se prestan a otros organismos, para los cuales se realizan procesamientos de información muy complejos y se recaudan fondos, entre otros, DGI, AFAP, FONASA, INEFOP y Caja Profesional. Debe destacarse que, por el contrario, la DGI le cobra una comisión al BPS por la recaudación de los 7 puntos de IVA que están asignados al organismo.

El proceso de privatización de las certificaciones por enfermedad, a partir de 2017, implicó un aumento sustancial de los costos por subsidio de enfermedad. El ahorro en salarios de médicos dependientes del BPS fue mucho menor que los costos por el aumento de subsidios por enfermedad.

 Por otra parte, los registros contables de un conjunto de exoneraciones y reducciones de aportes patronales que realiza el Estado para llevar adelante sus políticas de incentivos, básicamente, al sector empresarial, se registran como déficit BPS y no como una transferencia de Rentas Generales para cubrir los costos de las políticas del gobierno de turno. 

Los determinantes del sistema  

Estructura Socio-Demográfica

Las proyecciones demográficas sobre el aumento del número de adultos mayores, como consecuencia de las mejoras en la esperanza de vida, respecto al número de personas en edad de trabajar son científicamente comprobables.

Dentro de esta relación el aumento de la esperanza de vida no puede ser caracterizado como un problema. Si el aumento de la esperanza de vida ha sido una conquista de algunos factores del desarrollo humano no puede ser elemento que se vuelva en contra para aumentar el tiempo de la actividad laboral. Las personas no sólo vivimos más, sino que además la incorporación de la ciencia y la tecnología con nuevas formas de organización del trabajo muestran un aumento de productividad. El principal elemento a abordar a mediano y largo plazo, pero que tiene un impacto social muy importante en múltiples esferas de nuestra sociedad –por lo tanto, no solo en el sistema de seguridad social – es el descenso de la tasa de natalidad combinado con su concentración en los sectores más vulnerables.

La generación de políticas de estímulo y fortalecimiento de la tasa de natalidad tiene que ser tomado como un tema de agenda social para detener esta tendencia y transformarla con un signo positivo, con políticas de apoyo y fortalecimiento del cuidado. Un elemento a tener en cuenta junto con esto es la generación de estrategias de inclusión y promoción social de corrientes migratorias que el país está recibiendo.

Los resultados del sistema de seguridad social están mucho más asociados al ciclo económico que a la evolución de los indicadores poblacionales (envejecimiento de la población, consecuencia de la baja de la mortalidad y la reducción de la natalidad), como lo demuestra el cambio en la relación activo pasivo en el período 2003-2019.

El cambio en la edad de retiro, el retiro parcial y las combinaciones entre retiro y continuidad en el trabajo, tienen más que ver con el mercado de trabajo y el ingreso familiar, que con la estructura de financiación y gasto del sistema previsional.

Estructura del Mercado de Trabajo

Comenzamos por plantear que no se puede tomar como base del análisis un contexto presente y futuro negativo. El mercado de trabajo es un escenario en transformación cada vez más diversificado y complejizado. La relación activo/pasivo dependerá básicamente del modelo de acumulación y de las políticas de empleo que se apliquen.

Los datos de los últimos cinco años – la pérdida de 54.000 empleos y 22.929 cotizantes – no son estrictamente proyectables en el mediano y largo plazo. Téngase en cuenta que el número de cotizantes en 2003 fue de 845.921 y en 2019 fue 1.454.201. En 2014, el año con mayor número de cotizantes fue 1.477.130, apenas superior en 1,5% a los valores de 2019.