¿De qué recreo me están hablando? La amenaza oculta en la privación del recreo

Escribe: Garabed Arakelian

El 15 de febrero de 2020,  al comienzo del presente período legislativo, los legisladores de Cabildo Abierto, sonrientes y gozosos,  se tomaron una foto de conjunto sobre el fondo de un gran cartel amarillo que proclamaba en negros caracteres: se acabó el recreo. La frase, de acuerdo con las historias que se tejieron, pertenece al senador Manini. Cuándo la pronunció y en qué ocasión, no se sabe y a esta altura tampoco importa mucho.

Sin embargo, con el paso del tiempo y la exposición del senador a distintos episodios políticos, puede deducirse que, sin perjuicio de la capacidad intelectual que sin duda posee,  cuenta también con los servicios de una agencia de publicidad o de un asesor en ese rubro.

La frase, lanzada, repetida y mantenida es un producto publicitario ajeno a la casualidad, resultado en cambio de un deliberado esfuerzo creativo, que merece estudiarse con sumo cuidado, pues el primer resultado al someterla a examen es descubrir su condición  ambigua y polisémica que le ha posibilitado mantener vigencia durante todo este tiempo. 

¿ A quién dirigió Manini la advertencia de esa clausura? ¿Acaso a sus subalternos cuando era general y trasladó esa voz de mando a la sociedad civil? Pero es obvio que no tenía ni tiene atribuciones para ello. Quizás pueda hablarse de un exceso verbal.

Pero esta deducción corresponde a una línea de pensamiento que va por los senderos expuestos anteriormente, en cambio si pensamos que era una proclama para sus acólitos avisándoles que dejaran de rascarse el ombligo y metieran manos en la masa, el cartel que respalda en la ocasión mencionada a los legisladores también puede estudiarse como una declaración de quienes han estado veraneando y ahora se deciden a trabajar y lo anuncian exultantes.  Porque, en verdad ¿quiénes son ellos, sin antecedente alguno, para ingresar en el parlamento poniéndole condiciones a los demás?

Evidentemente la frase de exaltación cuartelera tiene enjundia publicitaria, hay que reconocerlo y sirve para quienes la proclaman y para quienes puedan considerarse sus destinatarios.

Pero aún cabe otra digresión, quizás la más importante por ser la mas velada: ¿Cuál es el recreo al que se hace referencia?

Cuidadoso, coherente en su tesitura y haciéndole un corte de manga a la verdad, Manini aclaró que la frase estaba referida “al derroche” y con otras palabras de igual significado a la manipulación económica a la falta de eficacia en el accionar haciendo un bien común de todos esos aspectos para los tres gobiernos consecutivos del Frente Amplio.

Pero esto no debe tomarse aisladamente, sino en el marco  ideológico en el que se mueve Manini, cuyas referencias omito para que el interesado las busque. Y si se analiza con esa perspectiva bien puede  deducirse  que el recreo al que se refieren el novel senador y sus acólitos es el de la democracia, el de las libertades y el de los Derechos.

Algunos de sus seguidores se han preocupado en desafiar ese pensamiento republicano y liberal de la convivencia tolerante entre  los distintos para sustituirla por la actitud dogmática, regresiva y represora, expresada no solo con el accionar del Ministerio del Interior sino que, también sustentada en Ministerios, Entes y otros servicios públicos.

A poco que se estudie la actividad y el pasaje de los integrantes de Cabildo Abierto por dependencias gubernamentales se advierte la actitud de negación y desconocimiento hacia los derechos que poseen los trabajadores

 Con estos antecedentes y los hechos que promueven o con los cuales cohabitan en condición de cómplices podría plantearse, -pero sin demorar mucho- que lo que el partido Civico-Militar, - más militar que cívico-  entiende como recreo es  este paréntesis democrático que vive el Uruguay después del último Golpe de Estado. Quizás añoren la rutina histórica de ubicarse en el poder cada 40 o 50 años. O las ambiciones personales y las urgencias clasistas de la oligarquía se tornan cada vez mas imperiosas.

Pero sería bueno interrogar a Cabildo Abierto si el recreo que quieren suprimir no es el del ejercicio de la libertad y la democracia así el pueblo sabrá a qué atenerse.