“El problema es que hay quienes ven la política como asunto de partidos y no de clases”

Federico Kreimerman.–Compromiso Socialista

Entrevista de  Eduardo Aparicio

Compromiso Socialista es un grupo político que se propone impulsar una política socialista de izquierda fuera del los espacios  del progresismo. Durante tres años integró la Unidad Popular,  para recientemente alejarse de la misma, Federico Kreimerman uno de sus referentes explica parte de las razones. La apuesta de este agrupamiento que pretende superar el capitalismo es recuperar las organizaciones obreras y populares, para los trabajadores. Desaprueban la LUC pero no se suman a la ninguna de las dos recolecciones de firmas, entienden que  la promovida por la Intersocial es parte de una estrategia de acumulación electoral, de quienes piensan la política en términos de partido y no de clases.

 

-¿Cómo caracteriza, desde “Compromiso Socialista”, la  actual situación política?

- Debemos señalar que desde marzo del año pasado cuando asumió este gobierno de la coalición multicolor, hasta el presente, se han producido muchos y múltiples cambios; y asi es que vemos cómo diferentes actores tratan de reubicarse no sin dificultades y vacilaciones frente a las nuevas realidades.

Pero hacemos una referencia que consideramos fundamental: la realidad económica del Uruguay  se deteriora, las condiciones de vida de los trabajadores se degradan en forma creciente, y todo eso ocurre en medio de la situación de pandemia, que ha servido y sirve políticamente al gobierno en la defensa de los intereses del capital y así justificar una política de ajuste, que aparece explicada, suavizada,  por la pandemia. Lo concreto es que la desocupación ha aumentado así como la presión sobre la clase trabajadora a través de una disminución del salario real. Pero , ¿Cómo explicamos que un empeoramiento de las condiciones de los trabajadores, no se expresa en una crisis social, política-institucional, en un cuestionamiento directo de dicha situación? Ese es un aspecto al que hay que buscarle una respuesta coherente. Nosotros entendemos que en este fenómeno juega un papel la burocracia sindical, que asociamos a la mayoría del PIT-CNT. Un 40% de los trabajadores están sindicalizados, en julio pasado la dirigencia sindical aprobó en el Consejo Superior Tripartito una rebaja salarial, bajo la promesa de obtener una recuperación  subordinada a un repunte en el desenvolvimiento de la economía, algo que fue  inmediatamente desmentido por los voceros de las cámaras empresariales El progresismo cuenta con un neto predominio entre las organizaciones obreras y de los trabajadores en general que durante los años que fueron gobierno las fueron desarmando en sus potencialidades de lucha. Este control que ejercen sobre el movimiento obrero -y en particular en el PIT CNT- es lo  que les ha permitido impulsar, como táctica central el Referéndum contra la Luc. Esta es una ley que cuenta con muchos elementos que fueron iniciados bajo los gobiernos del FA, el hecho de que el PIT-CNT haya hecho “la vista gorda” frente a estos, no le impide ahora al FA embanderarse contra la Luc en una juntada de firmas que, para nosotros, es un abordaje un poco hipócrita que pone de manifestó que el objetivo central es una acumulación electoral de cara al 2024. Además hay que tener en consideración que se trata de  una derogación parcial. Vale aclarar que, a nuestro entender, la Luc es una ley regresiva, que  legisla en ese sentido sobre las libertades, la seguridad, la vivienda, el medio ambiente. Está en sintonía con otra serie de leyes que se  han ido aprobando en el parlamento,- no tiene una gran particularidad-, en este sentido sostenemos que la Ley de Presupuesto en muchas áreas terminó de concretar la rebaja para el sector público, y a nuestro juicio ahí hay un ejemplo de algo mucho más directo que la Luc en la afectación de los intereses de los trabajadores. Además se debe decir que durante los otros periodos se aprobaron leyes regresivas como la Ley de Riego, lo cual no quita que la Luc no lo sea. Nosotros señalamos que detrás del encolumnado contra la Luc lo que prima es un objetivo de acumulación electoral, basado en retomar el gobierno. Humildemente consideramos que esto es equivocado, en los lugares donde tenemos presencia sostenemos que la principalidad está en la lucha contra el ajuste, fundamentalmente contra la rebaja salarial y por eso insistimos en que el presupuesto público afecta en forma importante a los trabajadores estatales.

- ¿Y qué balance han hecho  sobre la participación que tuvieron en el proceso electoral?

- Esa fue una primera experiencia, que tuvo un carácter muy rico ya que , aprendimos mucho. Pero, también comprendimos que la lucha  comienza en la cercanía con los trabajadores, la mayoría de nosotros estamos  abocados a la militancia social en las organizaciones sindicales, barriales, estudiantiles, creemos que el debate está ahí y el propio FA ha reconocido que el eje central de su discurso es que la derogación de la LUC pase por el PIT CNT. El desafío central para una fuerza como nosotros que pretendemos superar  el capitalismo, es recuperar para los trabajadores las organizaciones obreras y populares, para lo cual es imprescindible oponerse a corrientes y orientaciones que no expresan genuinamente los intereses de los trabajadores y  que  terminan siendo furgón de cola de los intereses del capital.

- En el marco de ese proceso que están desarrollando, ¿ puede explicar las causas que les llevaron a ustedes  a alejarse de  Unidad Popular?.

- A lo largo del 2020, en base a nuestra caracterización de la situación política, dimos el debate en el seno de la UP y nos encontramos con sectores integrantes de la misma que iban detrás de la táctica de la “juntada de firmas” -incluso parcial-  en una lógica de que ahora gobierna la derecha y debemos oponernos en todos los terrenos, legitimando así el intento del progresismo de enfrentar aspectos contenidos en la LUC que no son más que la profundización de iniciativas y medidas adoptadas en sus gobiernos.

Disentimos con la UP en tomar a la Luc como eje central de la lucha. La situación de ajuste que se vive hoy  sobre los trabajadores no tiene que ver con quien gobierna, sino con las políticas que necesita el capital para recuperar su tasa de ganancia.  Nos encontramos con una diferencia fuerte,  hay compañeros que ven la política en términos de partidos y no de clases.

- ¿Ustedes pretenden ser un partido socialista revolucionario?

- Si, creemos que la clase trabajadora no posee hoy un partido que exprese sus intereses, entendemos que la gran mayoría que dicen reivindicar el socialismo no representan con sus acciones, los  intereses genuinos de los trabajadores. Expresan si, otros intereses, colocándolos a remolque de los de la pequeña burguesía, de la burguesía nacional. Hay ausencia de un partido que represente genuinamente a los trabajadores, apuntamos a su construcción y en eso estamos, pero somos conscientes de que la autoproclamación no es suficiente. Para nosotros, hay partidos que se denominan socialistas o comunistas pero que en la práctica dan el debate en términos de gestión, si el FA gobernó mejor, hacen cuestionamientos éticos como en este reciente episodio del director de Cabildo en ASSE; o  el pedido de renuncia a Alfi y Arbeleche del PS, parece que el tema es quien gestiona mejor, dejando de lado el verdadero debate de ideas. La ética es importante, pero no es todo, queremos superar un sistema de explotación y el debate no es ese. Es importante que los trabajadores tengan su partido, ese es un partido comunista, marxista leninista, en términos de objetivos de la sociedad que los trabajadores deben construir. Hay que recuperar la teoría científica del socialismo. Tenemos  una ausencia clara de esto hoy. Necesitamos partidos que  impulsen la superación del capitalismo, no tan solo por declararse anticapitalista, sino impulsando las ideas de  una sociedad de y para los trabajadores. Ese es el desafío, que no se resuelve con la autoproclamación. Hay que reconocer que esta construcción tiene que partir y tener en cuenta el nivel  deconsciencia de clase  de los trabajadores en la actualidad.

- ¿Descartan formas de  unidad de  acción con las fuerzas de definición socialista?

- No descartamos ninguna alianza, pero estas tienen que estar subordinados a coincidencias sobre el interés de clase, no somos cultores de la unidad per se, somos defensores de la unidad en base a que  la unidad por si misma no significa nada. Hay que coincidir en las plataformas, hay que coincidir en  a quién se le hace el juego en términos de clase. La noción de izquierda y derecha es subjetiva, pues   de la izquierda hacen parte tanto la política económica impulsada por Danilo Astori  como el accionar de Plenaria Memoria Verdad y Justicia, la diferencia es el  posicionamiento de clase. Lo que cuenta son los posicionamientos políticos en función de  términos de clase. En cada oportunidad hay que preguntarse:¿a quién beneficio? Lo objetivo es que en la sociedad hay clases sociales, definidas en función del rol que juegan en la producción. En función de estas coordenadas es que se configuran  las efectivas  posibilidades de unidad de acción

- ¿Cómo concibe el proceso de acumulación de fuerzas superador de la perspectiva electoral?

- Trabajando pacientemente entre los trabajadores, demostrando que la realidad no es inmodificable. Se trata de comenzar por los problemas concretos, por ejemplo las medidas de carácter economicistas, pues esas demandas no apuntan a cambiar el sistema, pero en cambio se convierten en testimonios engañosos de que es imposible cambiar la realidad. Las satisfacción completa de esas  necesidades no se lograran en el marco de la sociedad en que vivimos; puede haber conquistas las que nunca son definitivas que pueden obtenerse como fruto de la lucha, pero  que pueden ser revertidas frente a correlaciones de fuerzas adversas. La satisfacción plena de las demandas solo es concebible bajo el socialismo.

Hay que fundir la ideología socialista con el movimiento de los trabajadores, como decía Marx pasar de la consciencia de clase en sí, para clase para sí. Unir la practica con la teoría, es posible luchar  para que los trabajadores creen su sociedad. En lo cotidiano hoy pasa por militar en las actuales organizaciones de los trabajadores, por las demandas inmediatas como ser: la rebaja salarial, los procesos de pauperización,  la precarización tales  son algunos de los temas de la hora.

- Finalmente, considerando que milita en el sindicato de los trabajadores de OSE,  ¿cómo visualiza desde ese lugar, la lucha por la defensa del agua?

- Mi lugar de militancia en FFOSE no es separable de mi pensamiento, mi militancia desde un lugar de base tiene por centro defender la independencia de clase del sindicato, reivindicando la no injerencia de los intereses políticos partidarios en la acción sindical. Eso no significa ser apolítico frente a las ideas, pero si ser independiente frente al accionar. Venimos esta semana de un congreso de la Federación en el que se discutió el proyecto impulsado por el directorio del Ente la  potabilización del agua del Rio de la Plata, que amenaza la definición constitucional, el articulo 47, logrado a través de  un plebiscito (con el respaldo del 60% de la ciudanía), que consagró la naturaleza del agua como bien social y de propiedad estatal. Pero también esto  plantea que la legalidad está condicionada a la correlación de fuerzas, así lo demostró la Ley de Riego, el peligro de la mercantilización del agua está,  más que nunca, en una situación de debilidad de la fuerza de los trabajadores. La privatización del agua será uno de los temas fundamentales del próximo periodo. Tenemos que concientizar a los trabajadores de OSE, el agua es la materia prima con la trabajan, pero también a la población en general de los peligros que conlleva la privatización.* 

 

Nuestros caminos se separan 

 

Transcribimos a continuación, algunos pasajes de la Declaración  que Compromiso Socialista envió a  Unidad Popular  fundamentando su alejamiento:

…Pero el rumbo que ha ido tomando la Unidad Popular nos ha puesto en una disyuntiva nos hace alejarnos de la misma y queremos, con el mayor respeto, explicar los motivos.

La Ley de Urgente Consideración (LUC) y el planteo de su derogación mediante un referéndum con su juntada de firmas es el tema que atraviesa la agenda política al día de hoy.

Queremos dejar nuestra posición ante esta realidad.

Estamos de acuerdo que la LUC representa una avanzada contra los intereses de los trabajadores, que empeora el marco para la represión, que es mercantilizadora en la educación y los servicios públicos, que ataca libertades sindicales, entre otros, pero es necesario dejar en claro que es una ley más que avanza en este sentido. Refuerza el esquema jurídico que necesita la burguesía uruguaya y su aliado, el capital internacional, para mantener y aumentar sus ganancias y que se mantiene incambiado desde la vuelta a la democracia.

La situación que estamos viviendo hoy los trabajadores en nuestro país, no tiene que ver con quién gobierna, sino justamente con las políticas que precisa el capital para recuperar su tasa de ganancia. Aumentos salariales por debajo de la inflación, o lo que es lo mismo rebajas salariales explícitas, la disminución de inversión pública en servicios como infraestructura, salud, educación y empresas públicas, así como el ataque sistemático a la seguridad social, configuran un escenario de ajuste sobre los hombros de la clase trabajadora.

Ante este escenario tenemos, por un lado al progresismo, liderado por el Frente Amplio y sus representantes en las organizaciones sociales, ubicándose como oposición al gobierno de la coalición multicolor, denunciando el ajuste pero sin ninguna acción concreta y sin una mínima autocrítica de su accionar siendo gobierno, donde muchas de estas mismas políticas fueron aplicadas. De todas formas, del oportunismo y su demagogia no nos sorprendemos, no son oportunistas en gobiernos del Frente Amplio y consecuentes en gobiernos de la derecha tradicional, su rol se mantiene incambiado.

Por otro lado, tenemos a las organizaciones extra Frente Amplio que siempre denunciaron sus acciones pero ahora en un escenario polarizado, se encolumnan detrás del progresismo y su agenda. En concreto se pliegan a la única estrategia de acumulación electoral del progresismo que está planteada: el referéndum contra la LUC.

Desde nuestra perspectiva, es un error ubicar la centralidad del discurso y la lucha de nuestras organizaciones en el referéndum contra la LUC. Ésta pelea además de acumular electoralmente para el progresismo, corre el eje de la situación material que viven los trabajadores y los invita a pelear por algo que les resulta abstracto. En un escenario de pérdida de salario real y de puestos de trabajo, donde se avanza decididamente sobre los trabajadores, deberíamos poner el eje en la organización para enfrentar el ajuste del capital.

Nosotros no estamos de acuerdo con sumarnos a esta juntada de firmas y referéndum, no sólo porque es una farsa pues el progresismo no busca realmente la anulación de la ley, sino acumular electoralmente con el proceso, donde la conclusión de todo sea la necesidad de ser votado en 2024.

Sino porque también domestica a la clase trabajadora a luchar dentro de los marcos aceptables del sistema, coartando al movimiento social de pelear con una agenda propia, por  sus intereses y, cuando estas luchas se pierden, a aceptar las leyes aún cuando se explicita previamente que son, como la LUC, una herramienta que golpea a los trabajadores.

Hoy en los hechos, la estrategia de la Unidad Popular y el progresismo son los mismos: sacar al gobierno de la coalición multicolor. La única diferencia es que la Unidad Popular pretende sumarse a una agenda ajena pero con “un perfil propio”.

Entendemos que el asunto de fondo es que la principal crítica de la Unidad Popular hacia el progresismo se centró en aspectos éticos y no ideológicos. Para los principales sectores políticos de la Unidad Popular el destinatario de su mensaje es la “izquierda” dentro del Frente Amplio, el militante de base, que es en realidad al mismo que le hablaban cuando estaban dentro de la orgánica frenteamplista y que luego le siguieron hablando desde afuera.

Pero hoy que las condiciones políticas han cambiado, hay un proceso de polarización y decantación donde mucha gente que en su momento pueden haber apoyado a la UP, prefieren las expresiones originales, ya que el aspecto ideológico fundamental no presenta diferencias: la cuestión de la “liberación nacional”, el rol que se le asigna en ello a clases como la burguesía nacional y la pequeña burguesía, poniendo a la clase trabajadora detrás de éstas.//