Fernando Pereira, Presidente del PIT-CNT

1.- ¿Qué papel le  adjudican a la Intersocial en esta etapa de decidido enfrentamiento al programa regresivo de la derecha?

- La Intersocial es un espacio estratégico. Es un espacio plural de articulación entre organizaciones sociales procedentes de distintos espacios de la sociedad, trabajamos en encontrar los puntos de encuentro que nos permitan resolver las necesidades fundamentales de nuestro pueblo.

Es un espacio histórico, pero resurge ante las consecuencias sociales de la pandemia. Surge para estructurar una serie de propuestas que permitan abordar las urgencias de la gente, las necesidades de trabajo, de cuidados sanitarios, de acceso a la salud, a la educación, a condiciones de vivienda digna. La Intersocial se reestructuró para contribuir al esfuerzo social de dar respuesta desde las ollas populares al hambre en nuestro pueblo. 

La tentación de ver en la Intersocial un espacio meramente de coordinación política implica reducir su rol social. La articulación política es una consecuencia natural en un espacio que tiene como principal propósito unificar esfuerzos desde miradas distintas para trabajar por la justicia social.

2.- ¿Hubo intentos o se planteó claramente una intención de influir sobre las decisiones del movimiento social por parte del Frente Amplio o algunos de sus sectores?

- En ningún caso. En nuestro país las organizaciones sociales y políticas somos respetuosas de los roles y autonomías de cada organización. Esa es una de las características que transforma a Uruguay en una democracia consolidada, una de las más fuertes de la región. Sí existieron y existen matices, diferencias, espacios de intercambio, que desde esas autonomías nos permitieron trabajar en acuerdos. Acuerdos en los que cedemos todas las partes, pero fortalecemos en amplitud nuestra lucha.

 3.- ¿Cómo definiría el saldo, para la Intersocial y para el FA, de éste  proceso en el que las partes negociaron qué artículos serán impugnados y cuáles no en el cuerpo de la LUC, teniendo en cuenta, en grandes términos, los aspectos considerados y la argumentación empleada?

- El saldo está en construcción, y cuando se trata de temas de gran envergadura, de desafíos estratégicos, no debe hacerse con cuentas pequeñas, con miradas sectarias. Nuestro desafío era contribuir a fortalecer la amplitud de la lucha contra los aspectos más regresivos que se incorporaron a la LUC. Eso requiere incorporar a la mayor cantidad de actores sociales y políticos. Para eso trabajamos y en ese camino seguimos trabajando. No se trata de una maniobra táctica, se trata de erradicar aspectos que son muy regresivos para amplios sectores de nuestro pueblo.

4.-¿Cómo se generan, teniendo en cuenta los antecedentes señalados,  las condiciones de movilización, convicción y persuasión para obtener las firmas y qué importancia se le atribuye a la recolección de firmas?

- La recolección de firmas es un primer paso. Tanto por ser un requerimiento formal para erradicar la normativa, como por la necesidad política de generar mecanismos de democracia directa que instalen este debate, que se tramitó a la velocidad de la luz y en el medio de una pandemia global, y que tiene enormes implicancias para el futuro de nuestro país y para las grandes mayorías sociales.

Nuestro principal instrumento de persuasión es la relevancia que tienen los temas que se someten a consideración. Las seguridad pública, la libertad, la educación pública de calidad, el derecho humano a la vivienda digna, el rol estratégico de las empresas públicas, el rol de la juventud, por mencionar solo algunos de los temas en cuestión, son aspectos centrales de nuestras vidas y ameritan debates de democracia profunda, y no trámites parlamentarios a las apuradas.