CORONAVIRUS en la versión política


Por  Walter Caimí PACTUM

COVID 19 llegó para quedarse con todas las consecuencias que esto implica. La vida mudó cien por cien. Quienes no quieran entenderlo tendrán más acá o más allá, consecuencias de todo tipo.

Corría el mes de junio de 2020 y la Organización Mundial de la Salud advertía del salto de 183 mil nuevos casos en un solo día. A la fecha, esto cifra se incrementó de manera brutal.

No soy entusiasta en escribir de estos temas pues mi ignorancia en materia de salud es mucha. El perfil de esta entrega periodística es ideológico, es de sentido común, es desentrañar qué intereses juegan, admitiendo que no poseo la información suficiente.

En pleno invierno de nuestro país el director de la OMS afirmó que “el coronavirus se está politizando y que la falta de liderazgo mundial para combatir el virus es una amenaza mayor que el virus en sí”.

"El mundo necesita desesperadamente la unidad nacional y la solidaridad global. La politización de la pandemia lo ha exacerbado", dijo el lunes el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una videoconferencia para la Cumbre Mundial del Gobierno con sede en Dubái. “Falta de solidaridad y liderazgos globales son la mayor amenaza que enfrentamos” sostuvo el uno de la OMS.

La referencia de tal afirmación apuntó al presidente de los Estados Unidos, y no repetiré qué dijo y no dijo sobre China y compañía pues todos ya lo sabemos. Uruguay está cercado por Argentina y Brasil en materia de salud, pues ambos vecinos lideran el contagio situándose entre los primeros cinco lugares en el mundo.

 

Concomitantemente a estos sucesos del día a día, en el Parlamento (nuestro) se proponían medidas prontas de seguridad de parte del abogado constitucionalista Eduardo Lust. Las críticas no se hicieron esperar. Basta tener presente lo acontecido en la República Argentina ante la obligatoriedad de quedarse en casa. Trágico.

Estimo que tal opinión del Representante Nacional de Cabildo Abierto es de forma personal y no en bloque según pude saber, ya que el ministro de Salud Pública perteneciente a dicho sector político tiene otra visión diferente. Los medios de comunicación en general enfrentaron dichos del diputado Gerardo Núñez con Cabildo Abierto; esto generó una polémica que no prosperó en el marco del aniversario del Partido Comunista. La televisión hizo su juego informativo, confrontar dos ideologías.

Es tan delicado el tema, que la COVID 19 arrolla a todos sin excepción, comunistas y cabildantes. Desde reyes, presidentes, artistas, deportistas, en fin, hasta el más pobre paisano de la comunidad nuestra. 

Que es inadmisible la propuesta de Lust en el contexto de la situación sanitaria de Uruguay, lo es. Lo que no es admisible –al menos es mi visión- que se entreveren los cables del oportunismo político. A la pandemia poco le importa la situación social y política de nuestro país, ni de China, ni de Estados Unidos, y así sucesivamente. Sí les importa a los laboratorios que están detrás de las fórmulas que se investigan pues genera dinero.

Si algo de coherente tiene este gobierno, es el machacar con la libertad responsable; palabras que comparto. No es saludable comparar hechos y sucesos que lastiman al país de un reciente pasado aún sin esclarecer en materia de derechos humanos. La crisis sanitaria no se combate con retórica parlamentaria en aniversarios oportunos para decirle al contrincante: te retiraste de sala. Para PACTUM el juicio que hizo Gerardo Núñez es equivocado; se fue de mambo hablando de la dictadura cívico militar, etcétera. Para colmo, los incidentes en la Plaza Seregni tuvieron el respaldo del sindicato policial enfrentando la declaración del PIT-CNT. 

Si voy por la vía política al decir de Núñez, no escuché ni leí de ningún orador en el aniversario del Partido Comunista, hacer mención a Jaime Pérez. Decididamente lo excluyeron.

Tales circunstancias políticas, dejaron al desnudo que la Carta Magna debe ser reformulada. En forma constante me pronuncio que es hora de encomendar un estudio profundo de nuestra Constitución. Hago mención a ello porque se dice que “probablemente sea un elemento a trabajar” según Núñez; yo le digo desde aquí: trabajen en este sentido. 

Cabildo Abierto tiene un problema entre manos pues tiene al ministro Salinas al frente del MSP con el apoyo expreso del presidente Lacalle Pou. Tiene el autoritarismo de sus retirados militares que ahora exigen créditos para renovar deudas viejas. Y así un número de sucesos políticos en su interna; amén de los acomodos en diferentes puestos de trabajo del Estado. Empero, Salinas no defraudó en su labor.

La política al igual que los temas de salud pública, no se miden ni se hacen con los sentimientos del corazón. Ambos carriles se entrecruzan. Responsabilidad social, tecnicismo en su aplicación y profesionalismo en mejor capacidad para plasmar salidas políticas en concordancia con la SALUD MUNDIAL son premisas a no perder de vista.

Cada ser humano tiene la obligación moral y ética de trabajar mejor, de ser mejor en el desempeño de su labor así sea el barrendero del barrio. Dicho esto, salud versus política van de la mano y a las pruebas me remito: Putin fue el primero en manifestar “tenemos la vacuna”; salió al cruce Inglaterra y Estados Unidos; posteriormente Argentina junto a México y el laboratorio en cuestión, fueron sucesos uno atrás del otro.

En estos parámetros, destaco la labor de los científicos uruguayos anteponiendo su profesionalismo y no entreverando con política partidaria. Al principio de este artículo escribí que la ideología es el sujeto y predicado de esta entrega, estoy convencido. Anteponer la salud por cuestiones netamente filosóficas, religiosas, y/o políticas, de ocurrir esto como la historia lo demuestra, es porque vamos mal. De no primar la armonía y la sensibilidad de los derechos humanos en materia de salud, es un puzle político que vaya uno a saber hacia dónde se dirige. Basta observar a los estadounidenses con Trump a la cabeza. Este país, más tarde o temprano, explosionará, habrá otra guerra de secesión.

La Pandemia trajo consigo de todo y nuestro país no es la excepción aunque claro, no en los niveles de Europa o el país del Norte. Definitivamente, el diputado por Cabildo Abierto no se siente cómodo en su rol y por otra parte el legislador G. Núñez erró el camino de la confrontación retrotrayéndose a la dictadura.

 

En mi humilde opinión, ambos legisladores buscaron un protagonismo que no se analizó a conciencia.