Estado laico pero gobierno no tanto

 

Escribe: Segio Araujo

Hemos visto con preocupación que desde la asunción del nuevo gobierno se ha violentado descaradamente el artículo 5 de la Constitución, que establece con claridad que el Estado Uruguayo no sostiene religión alguna. Y no sostener tiene un doble sentido: no sostener en lo que respecta a lo económico y a su vez que no sostendrá posición dogmática, doctrinaria alguna que tenga fuente en la religión, lo que implica que las leyes de la República no podrán fundarse o sostenerse en dogmas religiosos y por lo tanto las instituciones estatales y sus funcionarios no podrán, en el ejercicio de sus funciones, ayudar a sostener dogma religioso alguno y menos aún realizar actos proselitistas.

Esto no significa que los habitantes de la república no puedan profesar su fe o ejercitar su espiritualidad, pero lo harán en el ámbito de su intimidad o en sus congregaciones; y en lo que refiere a los funcionarios públicos, desde el Presidente hasta el más humilde de los funcionarios, no podrán utilizar sus cargos para sostener o realizar actos de proselitismo en el ejercicio de sus credos.

A las pocas horas de asumir, quien supuestamente nos representa a todos, ya sea cristianos, musulmanes, umbandistas, judíos, ateos, agnósticos y todos las variables que el lector se imagine, participa investido como Presidente de la República a un acto religioso que se decía pluri religioso pero que no  era tal, pues estaban tan solo representados dos vertientes de la religiones Abrahamisticas: Católicos y algunos protestantes, con algunos representantes de la religión judía, no siendo invitada ningún otra religión; aparentemente para los promotores los umbandistas, musulmanes y demás no son dignos de ser considerados.

Pero no es lo único, las manifestaciones del Presidente en una rueda de prensa referida al tema de la pandemia por coronavirus es aprovechada por un Pastor Evangélico, devenido en periodista, para introducir el tema del aborto y nuestro máximo magistrado en vez de marcar lo inconducente de la pregunta no tiene mejor idea que decir que tiene una agenda próvida, como si los que están a favor de la ley IVE no estuvieran por la vida. O  el Dr. Lacalle Pou no sabía lo que decía o es una manifestación clara de su falta de respeto por un Estado Laico, ya que es más que conocido que quienes crearon las plataformas “pro vida” no son más que religiosos mal disfrazados de laicos para ocultar con un supuesto fin de proteger la vida de lo que ellos llaman el niño no nacido (expresión que repite el Presidente) ocultan a los grupos religiosos más reaccionarios que pueden nuestra mente imaginar.

El gobierno está siendo cómplice, junto con las jerarquías de la Iglesia Romana y lo más reaccionario del Neo Pentecostalismo, de un claro  embate  contra nuestro estado laico y que esto en definida atenta contra nuestra forma de convivencia religiosa e identidad nacional.-

El pacto Laicista en una espina en los reaccionarios religiosos y Uruguay para ellos es una tierra de misión, o más bien de cruzada solapada para revertir dicho pacto del que ahora el gobierno parece querer destruir.

El gobierno para esta cruzada anti laicista tiene un aliado no solo en los Neo Pentecostales que prestaron su organización y sus dineros para llevarlo a la presidencia,  sino que tiene su vocero en el mismísimo Monseñor Sturla que ha planteado revisar la laicidad en nuestro país, recordemos cuando este jerarca eclesiástico dijo que en Uruguay se había impuesto un balde laicista, tristes expresiones que no son aisladas sino que es algo que siempre ha opinado y opina la Iglesia Romana.-

Pero lo que hace el Presidente no es un hecho aislado, ya que en estos últimos tiempos se ha dado un intento por re discutir el pacto laicista que tiene nuestro país, y que forma parte de nuestra identidad nacional, cuestionando con dudosos argumentos que el “Laicismo” atenta contra la libertad religiosa, pero resulta para quienes cuestionan nuestro estado laico olvidan que gracias a esto nos hemos  transformado en uno de los países más tolerantes del mundo en materia religiosa, en donde conviven católicos con protestantes, judíos, umbandistas, musulmanes, ateos, respeto que no solo se encuentra viva en nuestras leyes, sino que está inserta en la médula de nuestro pueblo, que dio un claro mensaje en los intentos por impugnar por referéndum las ley de Interrupción del Embarazo y la Ley Trans, portazo que nuestro pueblo le dio a los fundamentalistas y que parece que nuestro Presidente no se enteró.

Pero ¿por qué este interés de la Iglesia Católica y de algunos grupos evangélicos conservadores por reconsiderar nuestra convivencia en un Estado Laico ahora apoyados con sus actos y palabras por el Presidente?

Los intereses son varios, por un lado una Iglesia Católica preocupada por la constante sangría de sus feligreses y el crecimiento de las iglesias neo pentecostales y por otra parte una alianza en común de ambos grupos por cuestionar la nueva agenda de derechos a lo que se agrega los intereses de la derecha y su agenda ultra conservadora y neo liberal-

Lo primero, es un problema de la Iglesia Católica que deberá resolver por sus medios, en donde el Estado Uruguayo no debe involucrarse, pues tanto la Iglesia Católica como todas las otras religiones tienen garantizado el libre ejercicio de sus derechos, obviamente en los ámbitos que le corresponden como son sus comunidades o en cada familia y por cierto respetando el derecho de quienes adhieran a alguna o a todas las religiones o a ninguna.

El otro tema es querer imponer la agenda de derechos o mejor dicho la de los no derechos, en donde el Estado es un medio para imponer sus concepciones sobre el ser humano y la familia o que nada que se oponga a sus concepciones conozca la luz o como se dijo alguna vez por algún grupo evangélico en donde la ley de Dios estaría por sobre la Constitución y eso es contrario justamente a nuestras libertades y en particular a nuestra libertad de conciencia.-

No podemos olvidar lo que dijo en su momento Monseñor Cotugno en  Semana Santa del año 2013 tratando de “convencer” a legisladores católicos de cómo debían actuar: “Si eres un católico diputado o un católico senador, tú tienes que actuar en conciencia de acuerdo a este testimonio de Cristo resucitado. Y no alcanza tu conciencia, tu conciencia tiene que ser una conciencia recta, es decir, una conciencia que se mueve de acuerdo a los valores evangélicos, y éstos te los comunica la misma Iglesia a través de aquéllos que son los testigos cualificados: el Papa, obispo de Roma, Sucesor de Pedro, y los obispos, sucesores de los Apóstoles”

En buen romance quienes son elegidos por el pueblo y son católicos no deben obedecer el mandato de sus representados ni siquiera de la ley o la Constitución, sino que el del obispo de turno y si bien debemos distinguir los estilos entre Cotugno y el Cardenal Sturla, dudamos que sobre estos aspectos doctrinarios difieran mucho.

No es muy diferentes de lo que se dijo por algunos representantes evangélicos cuando decían que la ley de Dios está por sobre incluso de la constitución, máxime cuando son los pastores quienes al final terminan influenciando en sus congregaciones y terminan siendo sus opiniones las que se imponen o incluso usan a sus feligreses e iglesias para actos de apoyo a candidatos de la derecha, lo que determina que de la democracia pasaríamos a una especie de sacerdocracia.

Estos grupos Neo Pentecostales son participes de la llamada Teología de la Prosperidad, la que parte de la base de que el éxito económico de una persona depende de su fe y la mejor forma de manifestar esa “fe” es poner en manos de estos pastores cuantiosos diezmos, grupos que adhieren a la agenda de la ultra derecha estadounidense y brasilera con su claro apoyo a las agendas neoliberales y conservadoras, no es casual que Bolsonaro y Trump en estos tiempos de pandemia  exijan que se siga prestando servicios religiosos a pesar de los riesgos de contagiarse y contagiar a su prójimo, no vaya a ser que por no venir al “culto” no terminen aportando el diezmo.-

Estas iglesias y el gobierno tienen objetivos comunes en estos aspectos y se necesitan, uno para tener base de apoyo social y justificación y los otros para imponer sus objetivos a través de la fuerza coercitiva del Estado, imponiendo leyes u omitiendo la aplicación de las que detestan.-

Es claro que nuestro pueblo en su inmensa mayoría aprecia su República Laica, que  forma  parte de su identidad, de esta forma de convivencia, y que los embates contra nuestro forma de Estado laico son por una parte un intento porque el Estado salga al rescate de la Iglesia y esta de las clases dominantes y por otra parte que los sectores religiosos terminen definiendo incluso nuestra vida, y no necesitamos ir muy lejos en el tiempo para ver cómo termina funcionando esto, veamos lo que sucede en El Salvador y Nicaragua que para obtener votos los partidos políticos en el parlamento para quedar bien con estas iglesias terminaron aprobando una ley en donde se penaliza todo tipo de interrupción del embarazo, incluso en caso de peligro de vida de la madre lo que causa obviamente más muerte de mujeres y más si estas son pobres, o en el caso de Rusia en donde la Iglesia Ortodoxa influyo grandemente en la sociedad y la Duma para que se votaran leyes discriminatorias contra los homosexuales en  aras de conservar la verdadera familia o lo sucedido hace unos años en Irlanda a una mujer Hindú que debía practicarse un aborto terapéutico, pero los médicos se negaron pues Irlanda es un país Católico lo que termino con la muerte de la mujer por la imposición de una legislación influenciada por la religión más que por la ciencia y el bien público.-

El Presidente no solo con sus gestos avala el cuestionamiento a nuestra laicidad sino que a nuestra Constitución, sino que ahora apoyará una agenda que el autodenomina provida basada en un una “política de desestimulo de los abortos” y esto tiene una sola traducción y es que si bien no deroga la ley IVE se pone en duda su aplicación efectiva.-

No esta exento de críticas las actitudes asumidas por el gobierno anterior que en estos aspectos dio mensajes contradictorios, si bien la izquierda tiene un discurso laico se permitió que una estatua de un Pontífice Romano devenido en santo terminara en un lugar público o que se propició algunos actos religiosos o la colocación de imágenes religiosas en Montevideo, debiéndose cuestionar y reflexionar sobre como la Izquierda debe de vincularse con el espacio religioso.-

Es claro que nuestra Constitución, nuestras leyes y nuestra tradición es la de un Estado Laico, el que fue garante de la más amplia libertad de conciencia y en particular de religión, laicidad que debemos proteger para que nuestro país tenga un destino desligado de fanatismos, integrismos y fundamentalismos que tanto mal han hecho y hacen a la humanidad.-