Fucvam profundiza las medidas de lucha y Gustavo González, Secretario General, dice que el Gobierno se compró un problema 

Entrevista de Eduardo Aparicio a Gustavo González

-¿Cuál es el estado del conflicto que FUCVAM mantiene con el MVOTMA y el Poder Ejecutivo a pocas semanas de las elecciones?

-El conflicto sigue en todos sus términos y se va a profundizar porque el lunes ingresa el pago de la primera tanda de cooperativas que decidieron pagar el 2 %. Nosotros creemos que el conflicto tiene plena vigencia y se tiene una excelente respuesta por parte de las cooperativas Reglamentación  2008. Está claro que este conflicto queda para el próximo gobierno, el Ministerio se lo lega a quien ocupe la presidencia el 1° de marzo de 2020; nosotros estamos muy tranquilos por la justeza del planteo y la ceguera de la Ministra.

Me preguntan sbueno, i es un conflicto con el Poder Ejecutivo, todo Ministerio integra el Poder Ejecutivo y acá no se ha movido un ápice para atender el reclamo de FUCVAM, entonces la respuesta es: sí es con el Ejecutivo en su conjunto.

¿Dónde quedaron los compromisos asumidos en su momento por Tabaré Vázquez?

-Tabaré Vázquez le dijo, hace ya un año y medio, a la ministra Eneida De León: ”este problema hay que solucionarlo”, después no lo vimos más, le pedimos dos audiencias, después vino el problema de su enfermedad,  no  lo vimos más y no tuvimos ninguna respuesta. Igual que el Ministerio de Economía,  que sigue sordo, pero no son sordos para las empresas constructoras, ya que desde el 2011 al 2019 exoneraron 1.170 millones  de dólares de iva, y las cooperativas tienen que  seguir pagando el iva en los materiales de construcción y  ni  siquiera  han contestado.

-¿Entonces se puede hablar de un núcleo duro en el Ministerio de Economía que se opone a los reclamos de Fucvam?

-Nosotros creemos que si, obviamente de haber buena voluntad el MEF podía llamarnos, ese sector duro está convencido que están en lo correcto, y es duro frente a un sector importante del movimiento popular, que abarca a  30 mil familias, pero se arrodilla frente a las empresas constructoras. Eso es una vergüenza. Las exoneraciones que reciben las empresas, exoneran al capital, después hablamos que la economía está estancada y se quejan del déficit fiscal, ¿cómo no va ver déficit si se le hacen tales regalos a los capitalistas?

-¿Cuál es el estado y el ánimo dentro de la Federación de cara a la movilización?

-Las movilizaciones son  un termómetro, no hemos bajado de 6 cuadras de largo en todas las demostraciones callejeras que organizamos. Hay un debate fermental como movimiento popular en las asambleas, donde se discute, se ponen todas las argumentaciones sobre la mesa. En ese sentido la Asamblea General fue unánime. Todo esto le hace mucho bien al movimiento, el gobierno se compra un conflicto  y nosotros después de lo que nos hicieron no vamos a negociar más, después de esto que nos hicieron, que bajen el interés al 2% y si no, no recibirán un peso, y que tomen las medidas que quiera tomar, eso es lo que hemos decidido. Es vergonzoso tuvimos una reunión con varios sectores del Frente Amplio (PC, PS, PVP, Casa Grande) todos de acuerdo con nosotros, pero después, como dice el la rueda: el poncho no aparece.

-¿Cuáles son las perspectivas del cooperativismo de ayuda mutua, de cara a los escenarios de nuevo gobierno?

-Nunca ha sido  color de rosa para este movimiento la lucha por los préstamos, por la tierra, podrían presentarse dos escenarios: uno,  que gane el FA, esperemos reaccione, que recapacite que reconozca que ha cometido este grave error con los trabajadores cooperativistas. Dos, si gana la oposición daremos la pelea como siempre la hemos dado, nacimos luchando contra el pachecato, contra la dictadura, contra Sanguinetti, contra Lacalle, contra  Jorge Batlle. Siempre hemos tenido la propuesta y la movilización como ejes, por lo tanto creemos que el movimiento va a seguir creciendo, el problema de la vivienda sigue siendo grave en el país. Con barrios  totalmente segregados, los asentamientos no decaen, entonces creemos que hay una perspectiva que los trabajadores van a seguir  avanzando en estas ideas y profundizando esta lucha.

-Ustedes lanzaron una iniciativa convocando a todos los candidatos presidenciales ¿Qué balance sacan de esa actividad?

-Para nosotros fue bueno, llenamos el Paraninfo,  se demostró que hay gente interesada en escuchar a los candidatos. Lamentablemente no fueron Talvi, Mieres, Martínez, Lacalle, solo estuvo Abella de la UP.

Por lo tanto no se pudo abrir un debate,  hablamos nosotros, presentamos la propuesta. De alguna manera, esto refleja la frialdad frente a esta situación. No sé si tenían miedo que les dijéramos algo, pero nosotros  fuimos muy respetuosos: les mandamos una nota, diciendo que no pretendíamos intercambio entre ellos, que queríamos escuchar sus propuestas programáticas. No solo no fueron,  ni siquiera mandaron una nota acusando recibo de la invitación, saludando, o deseando éxito, en fin todas esas cosas protocolares que suelen hacerse. Después uno los escucha hablar en los actos, donde se rompen las vestiduras por el pueblo, como si FUCVAM fuera de otra galaxia, por lo menos hubieran mandando una nota. Pero yo creo que no lo hicieron porque saben que nosotros golpeamos al capital, porque le íbamos a pedir que opinaran sobre los 1.170 millones de dólares.

¿Qué opina de la formulación que sostiene que el bloque de los cambios se integra en la actualidad con el movimiento social y el FA?

- No estoy de acuerdo con eso, la  historia de las luchas sociales y la historia muestra que el bloque de los cambios viene por el lado de la unidad de las fuerzas sociales con una identificación de clase, que plantee los problemas de la agenda de los trabajadores. Ecuador está marcando una cosa importante: Lenin Moreno sale del correismo, no tengo los detalles de la negociación, pero la gente salió a la calle, a luchar por las mejores condiciones de vida. Lo primero que tiene que hacer un bloque es la discusión del programa, por ejemplo: ¿el bloque está de acuerdo con UPM, con las exoneraciones de impuesto para atraer la IED? No se trata solo de la defensa de los Consejos de Salarios. Las organizaciones del campo popular debemos discutir un programa en clave de clase, acá sigue habiendo miles de trabajadores que ganan 17.000 pesos por mes.

¿Qué opina del otro leitmotiv que maneja parte de la dirigencia sindical: independencia  de clase Si, prescindencia No?

- Eso no existe, es  un nuevo invento, como tesis política no existe. El movimiento obrero a través de su historia ha hablado de la independencia política de las organizaciones, la prescindencia no es una categoría política. Por ejemplo mi caso, nadie puede negar que soy de izquierda, podrán discrepar conmigo, pero acá en FUCVAM tengo que defender la plataforma de los trabajadores cooperativistas frente al Estado, a los partidos políticos, ante  las Iglesias. Es una nueva categoría para no decir que reniegan de defender la independencia política.

-¿Qué opinión te merece que dirigentes destacadas ocupen puestos de relieve en las listas electorales de los partidos de izquierda?

-No estoy en contra. El problema es qué van a defender después, si es que se aggiornan. Lenin decía algo muy interesante, hablaba de los hilos dorados del poder de la Duma, que ataba los principios de los trabajadores que llegaban. Creo que es lícito, claro que si salen electos tienen que dejar el movimiento social.