Gustavo Ricci de FFOSE, no vislumbra el “bloque social alternativo” y ve con preocupación la Ley de Riego y las tercerizaciones

Entrevista a Gustavo Ricci, realizada por Eduardo Aparicio y Garabed Arakelian

-¿Cuáles han sido las principales amenazas -directas, claras o veladas- de privatización recibidas por OSE y su sindicato  impulsadas por la administración en la era progresista?

- Claramente, la Ley de Riego que privatiza el agua es la principal de la era progresista. La tercerización de mano de obra es una amenaza concretada fundamentalmente en el Gobierno del Frente Amplio.

-Puede explicitar medidas y modalidades concretas de la gestión que coliden con la defensa de la empresa pública tal cual la concibe FFOSE?

-Son varias las medidas en ese sentido:

En la generalidad, la cobertura de Saneamiento en el interior del país tiene, todavía, niveles bajísimos. Casi el 60% de la población del interior del país no tiene ese servicio esencial.

Se siguen aplicando recetas de gobiernos neoliberales, como la contratación de consultoras y préstamos internacionales que no han tenido casi ninguna repercusión en el mejoramiento de la empresa. Seguimos teniendo niveles preocupantes de recaudación. Se pierde más del 50% del agua que se produce.

Se ha incrementado la contratación de asesores y personal de confianza, además de incrementar el número de gerentes dentro de la estructura organizativa de OSE.

Existe nula relación con la organización sindical, y en muchas ocasiones no se respetan los derechos fundamentales, como la debida libertad para la actividad sindical.

-¿Qué piensa de la posición de varios partidos políticos, de no  reponer todas las vacantes que se generan?

Estamos absolutamente en contra de una definición de esas características que el único sostén que maneja, es que las cuentas económicas les cierren. No hay un estudio profundo sobre en qué áreas se podría llegar a aplicar ese criterio y en cuáles no, y eso ha llevado a que áreas estratégicas hayan quedado desmanteladas y de ese modo se han creado las condiciones necesarias para tercerizarlas. Las Empresas Públicas cumplen un rol esencial para la sociedad. No deberían ser analizadas únicamente desde una perspectiva económica sino que lo social y lo productivo debe ser también prioritarios. Aplicar políticas de recorte estrictamente economicistas, contradice claramente la orientación que entendemos debe tener una Empresa Pública en nuestro país.

-¿Cuál es, en la actualidad, la realidad de las tercerizaciones en OSE?

-Esta realidad es producto de una política de relaciones laborales que apunta claramente al achicamiento del estado y al debilitamiento de las organizaciones gremiales. Hoy en OSE se ha resuelto por parte de las autoridades sustituir tareas permanentes por personal tercerizado, lo cual, para un servicio esencial, como lo es brindar agua potable a la población, resulta sumamente peligroso. Hoy, el número de trabajadores tercerizados, y  eso con un gobierno de izquierda, ha crecido de forma exponencial alcanzando la cifra de más de mil trabajadores en OSE, y estas características se dan en todo el país. Debemos subrayar que estos trabajadores tercerizados son suministrados por empresas dedicadas a ese rubro, que pagan remuneraciones de baja calidad a sus trabajadores y que tienen para los empresarios ganancias exorbitantes. Esto se hace aún más incomprensible y preocupante con un gobierno de izquierda.

  

-¿Cómo se maneja la Federación con los trabajadores “tercerizados”?

-Estamos iniciando un proceso de unificación de ambas realidades. Lo consideramos estrictamente necesario por muchos motivos. El principal es la solidaridad de clase. No podemos permanecer indiferentes a lo que consideramos es una política laboral regresiva y flexibilizadora. Si bien tenemos realidades y naturalezas jurídicas diferentes, lo que nos une es la necesidad de organizarnos para defender de la mejor manera los intereses de los trabajadores.

Los dos sindicatos que  se vinculan por esta realidad, FFOSE y FUECYS, hemos  definido acciones de coordinación que apunten a lograr mitigar los efectos negativos y recesivos de la tercerización de la mano de obra. El futuro dirá en que terminan estas coordinaciones. Quizás en la unificación de sindicatos, quizás en coordinación de movilizaciones, etc.. Lo cierto es que entendemos que separados nos devoran los de afuera.                

-¿Qué consideraciones le merece la formulación mayoritaria en el ámbito sindical de que el bloque de los cambios está integrado hoy por el Pit-Cnt y el Frente Amplio?

-Tengo diferencias con esa formulación. El movimiento sindical no debe estar asociado a ningún bloque que integren organizaciones políticas ya que esto maximiza la posibilidad de diluirse como organización socialmente  independiente. Además, desde el punto de vista práctico, en los últimos años se hace muy difícil. por decisiones que ha tomado el Frente Amplio, justificar lo del bloque de los cambios. La precarización del trabajo en el ámbito público, el intento de desmantelar áreas claves de las empresas públicas, una carencia de políticas de vivienda para la clase trabajadora, entre otras, son algunas medidas que dinamitan lo del bloque de los cambios. Cada uno en su rol y peleando y movilizándose por lo que entiende justo, es lo mejor que le puede pasar a una sociedad.

-¿Cuál es su punto de vista sobre el postulado: ”independencia de clase si, indiferencia o prescindencia NO”?

-Con el postulado estoy en absoluto de acuerdo. La clase trabajadora debe ser independiente de la clase política partidaria pero con responsabilidad se deben sostener y difundir los logros que mediante la lucha de los trabajadores organizados, se han conseguido. Si prescindencia significa que nuestras acciones deben ser, para orientar a favor de determinado partido político digo que no estoy de acuerdo. Los trabajadores debemos organizar nuestra resistencia con instrumentos propios y con el único objetivo de lograr una sociedad sin explotados. Las conquistas de los trabajadores no son regalos de ninguna organización política que pueda estar ocasionalmente en ejercicio del poder. Son conquistas logradas con movilización, sacrificio y lucha de la clase trabajadora.

-¿En que está hoy la lucha y resistencia a la Ley de Riego?

-Después de no haber alcanzar las firmas necesarias para someter a plebiscito la Ley de Riego estamos en la etapa de definir el recurso de inconstitucionalidad de la Ley para presentar ante la Suprema Corte de Justicia. Seguimos sosteniendo que La ley de Riego es claramente violatoria del artículo 47 de nuestra Constitución. Además hemos presentado sendos recursos administrativos contra el Decreto Regulatorio de la Ley de Riego. Estas acciones son independientes de las que podamos resolver como gremio en la próxima legislatura en que seguiremos insistiendo en la necesidad de derogar una ley que privatiza, mercantiliza y contamina el agua.

-¿Qué piensa de la presencia de dirigentes de primera línea, como candidatos, en lugares destacados de los partidos de izquierda?

-En esto debo ser como se dice habitualmente un “bicho solitario”. Creo que no se deben confundir los tantos. Somos integrantes de una Convención de Trabajadores única y que en su seno se encuentran trabajadores/as de diversas formas de pensamiento. Más allá que defiendo la libertad de cada uno de optar por estar o no estar identificados con partidos políticos,  entiendo también que hay que ser y parecer independiente. Estamos para organizar y defender los intereses de la clase trabajadora y eso debe ser prescindente de cualquier participación política partidaria mientras ejercemos la responsabilidad de defender esos intereses dentro del rol de dirigente, por este motivo es que no estoy de acuerdo con la participación de dirigentes sindicales en listas de partidos políticos. Ni de izquierda, ni de centro, ni de derecha.