Por Lucrecia Borges
Los socialistas votaron este domingo 21 de julio en Montevideo, tal como lo han hecho en otros departamentos y continuarán así hasta el fin de este mes. En esta instancia electoral interna eligen candidatos y autoridades departamentales.
Montevideo, por su condición capitalina y volumen de afiliados adquiere características de importancia, pues en términos generales es el indicador de las tendencias que se expresan en el seno de dicha organización.
Esta elección confirmó el signo exitoso de la andadura iniciada hace ya unos años por la corriente denominada “Propuesta Socialista” que marca un promisorio avance de sus posiciones. El actual Secretario General, diputado Gonzalo Civila, encabezará la Lista 90 para la Cámara de Representantes por Montevideo. Quien le disputaba esa ubicación, desde las listas de los autodenominados “renovadores”, el economista Fernando Isabella, actual director de Planificación de la OPP, quedó en segundo lugar a casi 200 votos de distancia. La lista ganadora lleva, además, en los primeros lugares a los actuales diputados Gabriela Barreiro y Roberto Chiazzaro.
En cuanto al senado, con antelación, los socialistas ya habían definido orgánicamente que el ex ministro Daniel Olesker encabezará la lista al Senado seguido por la actual senadora Mónica Xavier. El tercer puesto será ocupado por la directora del Programa de Salud Bucal de ASSE, doctora Liliana Queijo y en cuarto lugar estará el actual Secretario del Sistema Nacional de Cuidados, sociólogo Julio Bango.
En cuanto a la Junta Departamental de Montevideo, Nicolás Lasa será el primer candidato seguido por Sebastián Valdéz y Patricia Cayón.
Y a manera de confirmación final de este proceso que lleva adelante Propuesta Socialista, la integración del Comité Departamental de Montevideo será con mayoría absoluta de sus militantes que ocuparán 20 cargos en 37.
La contundencia de las cifras no deja lugar a dudas, sin embargo los triunfadores celebraron los resultados sin alharacas, podría decirse que con sencillez y recato de izquierda ortodoxa, llamándose prontamente a la reflexión sobre las características de la nueva situación, pues era de esperar entre otras manifestaciones la reacción de quienes resultaron desplazados.
Los “renovadores” consultados explican que su escasa votación se debe a que, ante los resultados adversos muchos de sus integrantes se han llamado a una etapa de “sueño” o de “siesta”, abandonando la militancia, algunos otros, nos dicen, percibiendo las tendencias comenzaron ya hace tiempo ese proceso de alejamiento pero con objetivos de generar otros nucleamientos políticos con personas que coincidan con su pensamiento. La suma de unos y otros, de los desconfiados del futuro y de los decepcionados por el nuevo rumbo, es lo que explicaría, para esta corriente, el resultado adverso.
Sin embargo, desde ”Propuesta Socialista” los consultados dicen que no los sorprende el abandono de filas partidarias y que esa era una posición que había dejado de insinuarse para convertirse en aviso. Pero confiesan que a su corriente le preocupa más el desafío que se le presenta, pues los años de conducción a cargo del sector ahora desplazado han dejado resultados que será difícil cambiar rápidamente ya que generaron una “cultura” que impregna fuertemente las formas de militancia. Por eso se muestran cautos aunque son firmes en sostener que “a lo superado no se vuelve”.