UPM el elefante en el bazar: se mueve y desacomoda algo. UPM2 NO!! el rechazo a la penetración del capitalismo global

Entrevista a Hoenir Sarhou, realizada por Garabed  Arakelian y Eduardo Aparicio

Con la potencia y el accionar de un equipo de maquinaria vial, el gobierno uruguayo avanza en el “tendido” de la infraestructura física que posibilitará la instalación y funcionamiento de UPM2 – la empresa finlandesa productora de pasta celulósica- cuyas exigencias iniciales trata de satisfacer. Y si bien puede decirse que lo viene haciendo a “raja tabla”, no se sabe –pese a eso- si logrará  buena calificación por parte de la empresa que tiene la actitud dominante en la negociación. Esa decisión, cuestionada legalmente por sus aspectos de inconstitucionalidad, por los términos  desfavorables para la soberanía uruguaya y criticada por los daños físicos irreversibles que inicialmente provoca, ha levantado una fuerte resistencia a lo largo de todo el país. Ni siquiera la voz, la actitud y el número, de quienes pueden figurar en primera instancia como “beneficiarios” de esto que llaman inversión, se ha destacado en su defensa. En cambio la crítica más severa y fundamentada, la movilización y la resistencia a este proyecto proviene de la izquierda en general y de seguidores del partido de gobierno. Al punto que, cuando se dilucide si la empresa multinacional accede o no a instalarse e invertir, como dice que lo hará, el gobierno podrá responder a sus seguidores y votantes, de izquierda y progresistas, argumentando que “lo hicimos, pese a todo”, y agradeciendo a la inefable oposición haber permitido el logro.

En este marco, Claridad entrevistó al abogado Hoenir Sarthou, la figura más visible y representativa del Movimiento UPM2NO, seguramente el movimiento ciudadano más fuerte en la denuncia  de los aspectos negativos que encierra el acuerdo con la multinacional finesa. Sus respuestas aclaran muchas de los planteos de esta presentación inicial.

-Nuestra visión es que UPM concentra todos los aspectos del modelo capitalista globalizado, se trata de una empresa transnacional, que viene forzando todos los parámetros legales  y constitucionales del país, avasallando los poderes del estado para ponerlos a su servicio, con la complicidad de quienes ocupan el gobierno. Pretende  apoderarse de recursos naturales, pretende incidir en la enseñanza, convirtiéndonos en un fenómeno de laboratorio que nos permite ver cómo opera el capital globalizado desde un país en desarrollo. Se trata de un modelo de larga data, porque el modelo celulósico forestal  se aplica en Uruguay desde hace más de treinta años con el respaldo del Banco Mundial. Somos uno de esos conejillos de indias para los ensayos del capitalismo global, que sin consulta ni intervención de nuestra ciudadanía, ha decidido cambiar el  modelo de producción preponderantemente ganadero, por el celulósico forestal. Y hay que ver lo que implica esa decisión de cambio, no solo en la economía, sino también en la cultura.

- Y en líneas generales, ¿cómo se define el planteo estratégico que lleva adelante el Movimiento?

- La estrategia que hemos elegido, ha sido la de confrontar con nuestros reclamos con todos los poderes del estado Realizamos una petición ante el Poder Ejecutivo respaldada por miles de firmas, obviamente el PE no nos contestó. Después fuimos al Poder Legislativo amparándonos en el art. 93 de la Constitución, con una denuncia que diera pie a un  pedido de juicio político. Y el miércoles 5 de junio, la Comisión de Constitución y Códigos de la Cámara de Representantes, nos dio una respuesta negativa confirmando que no van a dar andamiento a nuestro planteamiento.

-¿Cómo fue el clima de esa reunión?

- Fue muy desagradable comprobar la connivencia de todo el sistema político frente al tema. Algunos diputados opositores, con el discurso de que “va a cambiar el gobierno y ahí veremos”, pero en realidad cuando venga otro gobierno y la decisión de inversión ya esté tomada, no habrá más nada que hacer. El plazo de respuesta de UPM está fijado para el 20 de febrero 2020 y el nuevo gobierno asume el 1 de marzo, de modo que para ese momento estaría todo el pescado vendido.

¿Cómo se explica que en la Comisión  fuera Ope Pasquet el vocero de la negativa?

- No fue el vocero. Ope Pasquet habló a título personal, como lo hizo el resto de los legisladores;  tan solo Mahia en nombre del FA, en forma más que breve fijó la posición. Pero lo más interesante estuvo constituido por las intervenciones a título personal que hicieron varios legisladores que manifiestan críticas ante el acuerdo, pero todo lo remiten al futuro gobierno y entre otras cosas argumentan que no se trata de un contrato. Hay una especie de complicidad para que la instalación ocurra, si acaso abriendo la expectativa de buscar algún ajuste del acuerdo cuando asuma el nuevo gobierno.

- ¿Puede deducirse que hay una connivencia o un acuerdo entre el oficialismo y la oposición en torno a este tema?

- Hubo un acuerdo básico sobre la instalación, con un compromiso tácito entre gobierno y oposición. La oposición dijo pestes del acuerdo y los diputados oficialistas no ejercieron ninguna defensa del acuerdo.

- Y la recogida y presentación de firmas ¿qué papel cumplen en esta estrategia?

- Son el respaldo ciudadano a la solicitud que presentamos, a fin de que se activara lo previsto en el artículo  93 de la Constitución. Pero eran más de 3 mil y anteriormente, cuando entregamos la petición al P. Ejecutivo, se hizo con más de 13 firmas.

- Ahora bien, luego de haber transitado estos dos pasos previos ¿Cuál será el tercero?

- Ahora viene el turno de la demanda judicial, que es el tercer poder del Estado que nos queda pendiente De no alcanzar un resultado favorable en esta; el camino que queda es el de la acción ciudadana.

- ¿Y cuál sería esa acción ciudadana?

- A través de iniciativas directas como por ejemplo una reforma constitucional, es algo que lo estamos estudiando. Nuestra Constitución no está preparada para la globalización, no tiene prevista la hipótesis de contratos del Estado con empresas  extranjeras, y por lo tanto se presta tanto a interpretaciones como la nuestra, como la que hace el Poder Ejecutivo, en el entendido de que como no está prohibido se puede hacer y eso “además como consecuencia de otras facultades que tenemos”, nos dicen. Claro está que  esto es algo distinto a la realización de un  contrato para hacer una carretera, decimos nosotros. Habría que pensar en una iniciativa ciudadana  que definiere, que zanjara,  el tema, porque como así la Constitución establece que para la firma de Tratados se requiere la aprobación legislativa, para contratos como éste que pueden ser más significativos que un tratado, se firma sin  discutir con nadie, sin conocimiento, ni autorización  parlamentaria.

- ¿Pero eso ya sería para el futuro?

-Si, si. Claro

- El 3er paso, de cara con el Poder Judicial, ¿cómo se plantea?

- Queremos agotar las etapas; que nadie nos diga que no agotamos las instancias. La idea es que, confrontados los tres poderes del Estado sin encontrar respuesta, hay que pasar a intentar cambiar las reglas de juego.

Esto genera consciencia, la gente se va  dando cuenta de que los mecanismos de los que se esperan soluciones, no dan respuestas positivas, o bien nos entregamos de pies y manos, o hay que revisar los mecanismos de fondo.

En concreto, se va a presentar una demanda que se llama una demanda condicional o a futuro, en la que se pide que ante una situación potencialmente dañosa, la justicia determine que en este caso la responsabilidad sería del Poder Ejecutivo y UPM.

- De haber existido un proceder anticonstitucional en la firma del acuerdo, ¿quién interviene y decide?

- Ese es uno de los fundamentos de la demanda: como el Poder Ejecutivo se ha excedido en el ejercicio de sus competencias tiene responsabilidad por lo que haga, por actuar fuera de las reglas.

Este paso hay que darlo, para agotar los tres mecanismos existentes. Hay que pensar a largo plazo, repensando la estructura institucional, para hacer frente a este mundo globalizado, no podemos, con un espíritu del siglo XIX, seguir los fenómenos actuales.

- ¿Cómo se percibe la falta de pronunciamiento sobre  la instalación de UPM 2,  por parte del PIT-CNT, que no incorpora el tema en su agenda, o mismo el FA qué en forma explícita no debatió ni se pronunció en su orgánica y que lo maneja como un hecho consumado?

- Acá hay un fenómeno que todavía no lo hemos asumido plenamente y es que el esquema izquierda-derecha no está resolviendo algunos problemas, como el de globalización vs soberanía, no se puede resolver con la lógica izquierda y derecha. Hay gente de izquierda que dice que la inversión extranjera es necesaria para que haya riqueza a fin de repartir, y después vamos hacer el socialismo, y hay gente de derecha que sostiene que el capital tiene que llevar su ganancia,  pero de hecho coinciden los dos en abrirse al capitalismo global. También se encuentra gente de izquierda que lo rechaza por considerarlo una manifestación de la nueva forma de explotación del sistema capitalista y gente de derecha que lo rechaza por verla  como un ataque al sistema democrático republicano en el que cree. Entonces encuentramos  gente de izquierda y derecha dispuesta a defender la soberanía y el Estado republicano, y gente de izquierda y derecha que  está dispuesta a liquidarlo y abrirse directamente a la economía mundial. Tenemos un tema teórico que es importante: ¿Cuál es el papel del Estado en esta etapa? Hay una visión muy simplista de gente formada en una visión de marxismo de manualcito, de que como el Estado es un instrumento de opresión y dominación de clases,  entonces hay que arrasarlo. Eso está bien si se trata de reemplazarlo por el poder popular, pero si lo que se vislumbra es que con el debilitamiento del Estado tenemos el desembarco de las empresas multinacionales que se instalan y nos gobiernan, entonces no se trata de destruir el Estado, porque ese es el  único paraguas que se tiene para frenar esa ofensiva.

-¿Piensa que las pretensiones de UPM sobre el capítulo laboral pueden prosperar y hacerse realidad?

- Es uno de los problemas que tienen, la empresa está muy insistente en ese tema, y un año electoral es muy difícil recorrer ese camino para los sectores políticos que  pesan en la conducción del movimiento sindical, porque políticamente es un asunto muy quemante, a pesar de que había un pre- compromiso, por ahora no lo han materializado, tienen tiempo.

-¿Qué opinión le merecen las declaraciones de Danilo  Astori del 5 de junio, embanderándose con el proyecto en general y en particular con el Ferrocarril Central?

- Hay una intención estratégica por parte del gobierno de presentar el contrato como un  hecho consumado. Ya lo hicieron a fin de año anunciado el inicio de trabajos en enero. En Pueblo Centenario dijeron que era inminente la decisión de UPM, y  la empresa salió a corregirlo. La estrategia  gubernamental es presentar todo como un proyecto ya vendido, cuando no está tan clara la decisión final de la empresa. A esta altura tenían que estar avanzadas las obras del ferrocarril, todavía no las empezaron y también debían haber adelantado la firma del acuerdo sindical y las modificaciones a la legislación laboral a nivel nacional que no puede congelarse en un  acuerdito para el caso de UPM.

- La pregunta final es muy personal: Hay gente que le acusa de usar como pretexto a UPM2 y que en realidad está trabajando contra el gobierno en alianza con la derecha. ¿Qué hay de cierto en eso?  

- (Se ríe para sus adentros) Se dicen tantas cosas… Pero en fin, esto siempre  se sostiene cuando se critica al gobierno. Es un  planteo absurdo, he sido y soy alguien de izquierda. Pero ¿qué pasa?, pasa que soy contrario y  me opongo al modelo del capitalismo global, ese es el tema. Además el gobierno me importa poco, es más, creo que en el tema no habría mucha diferencia entre éste gobierno y cualquier otro de los posibles gobiernos eventuales. El fenómeno que me mueve es oponerme, es resistir al capitalismo global  cuya penetración se va a seguir dando de una manera u  otra. Me hace  muchísima gracia que se diga que yo le haga el juego a la derecha, me hace mucha gracia, porque ¿quién está trabajando a favor del capitalismo global? El gobierno. Nunca hubo un gobierno que le permitiera un nivel de penetración y dominación al capitalismo global, como lo hace este gobierno. En cambio, yo estoy en las mismas posiciones que  cuando tenía 12 años y comencé a militar en la izquierda, el tema no es otro que el de la alianza del gobierno con un enemigo complicado: el capitalismo global.