Juan Sartori: ¿es un caballo de Troya?

 

Escribe : Griselda Leal Rovira

El programa “En la Mira” le hizo un reportaje al candidato a presidente de las internas del Partido Nacional Juan Sartori, en el que quedó muy claro que se trata de una persona que ignora completamente la realidad uruguaya y evidentemente no tiene ninguna preparación para ejercer el cargo al que aspira, sin desconocer que además ha sido sincero al manifestar que no pretende ocupar cargos de legislador porque no se siente preparado.

“O presidente o nada”

Cuando pensamos en el perfil de un empresario, en espacial un hombre tan joven como Sartori que apenas tiene 38 años y según parece ya ha amasado una fortuna considerable, nos cabe suponer que debe tratarse de una persona que está dedicada la mayor parte del día a ocuparse de sus negocios, planificar, buscar nuevos emprendimientos, mantener contactos, llamadas telefónicas, consultas en internet, control de sus empleados, etc.

¿Cómo es posible que una persona que se ha presentado como empresario se haya largado a la aventura de volver a su país, adonde no reside habitualmente, para postularse como presidente, sin tener preparación y sin perspectivas de éxito por lo menos en las próximas elecciones, dejando de lado sus emprendimientos cuando sabemos bien que en cualquier negocio “el ojo del patrón” es fundamental?

Evidentemente aquí hay gato encerrado.

Hace pocos días realizó un encuentro en el Palacio Peñarol y colmó las instalaciones, especialmente con personas del interior del país a las que invitó a hacer un tour por Montevideo con varios ómnibus contratados para tal fin y con todos los gastos pagos, a condición de asistir al evento y portar cédula de identidad y credencial.

Evidentemente esta movilización y los avisos televisivos que viene realizando desde hace un tiempo significan un costo muy elevado.

¿Será él solamente quien los financia?

¿O está siendo respaldado por grandes intereses que han puesto la mira en nuestro país?

Una posibilidad es que quiera hacerse un cartel para captar capitales o que simplemente detrás suyo aparezcan algunos “buitres” que intenten invertir en negocios con las mayores ventajas, valiéndose de los excelentes auspicios que le puede brindar Sartori.

Sea como sea es evidente que Uruguay, gracias a los buenos gobiernos que hemos tenido con el Frente Amplio, ha ganado prestigio y solidez, cosa que es apreciada desde el exterior a pesar de lo pequeño de nuestro territorio, y con una ubicación estratégica a nivel del cono sur de América.

En una palabra, este señor puede ser un “caballo de Troya” que se está metiendo con pretensiones de aprovechar la buena imagen que tanto trabajo nos ha costado conseguir a los uruguayos.

Los carroñeros de alto nivel no se duermen a la hora de buscar nuevos negocios y este pretendido candidato no es más que una pieza del engranaje que utilizan para tratar de explotarnos.

Es lamentable que un partido tradicional que tiene una larga historia con figuras que fueron importantes para la formación de lo que es hoy nuestro territorio y nuestra gente, se haya prestado para dar cabida en sus filas a un personaje con estas características.

Pese a su imagen de joven simpático, es bueno no ser inocentes y creer que se trata de un juego de niños ricos, personalmente opino que hay un cangrejo debajo de la piedra y puede picar muy fuerte.