De ombligo: apoyo financiero para citrícola Caputto

Por Clara Amorin

En sesión extraordinaria el pasado 29 de marzo la Cámara de Diputados por unanimidad le dio media sanción a la ley que habilita el apoyo a la citrícola salteña declarada en concurso recientemente.

 

 

El proyecto, supone la creación de un fideicomiso para administrar un préstamo de tres millones y medio de dólares para asistir a la empresa,

Los cítricos, en particular las naranjas, son un buque insignia de la producción agrícola de Salto, y en ese rubro, una de las empresas clave es Citrícola Salteña S.A., conocida por su marca Caputto, que es responsable del 30% de la exportación total de cítricos del país.

Un porcentaje alto de los trabajadores de dicha área vive en la pobreza, y un posible cierre de esta empresa  engrosaría los números del desempleo en Salto, donde las cifras están bastante por encima del promedio nacional.

En abril comienza la cosecha y Caputto aún debe algunos salarios del año pasado. Tiene un pasivo de 64 millones, de dólares, de los cuales 30 millones de pesos son por sueldos. Se estima que hay casi dos mil puestos de trabajo directo en peligro.  

Pero las posibles consecuencias de un cierre de esta empresa no solo tienen que ver con puestos de trabajo ya que si no se procede con la cosecha, se podría provocar una expansión de la mosca de la fruta y junto con ella problemas sanitarios y económicos.

La empresa explica la situación de esta manera: sus problemas de liquidez: “la derogación del sistema de preferencias arancelarias por la Unión Europea”, un hecho que ocurrió en 2013; también “la pérdida de competitividad por atraso cambiario, el aumento de los costos laborales sobre la inflación, el aumento de tarifas públicas y eventos climáticos extraordinarios como los acontecidos en los años 2012, 2016 y 2018”.

El excedente de lluvias del 2016 y la sequía del año pasado perjudicaron mucho la producción. En 2018, la caída en las exportaciones fue del orden del 25%.

Marcelo di Paola, dirigente de la coordinadora que se formó  recientemente entre tres gremios preexistentes rechazó la visión de la empresa: “El 100% de los conflictos siempre fueron por incumplimiento de la empresa y siempre fueron económicos, por pago de quincenas, por pago de aguinaldos, por pago de liquidación”.

Desde el gobierno  el MTSS justifica y fundamenta la iniciativa en base a: salvar el trabajo, la sanidad, el medio ambiente y los mercados relacionados al citrus de Caputto.

Se trata de proveer, desde el estado, la suma de 120 millones de pesos para la formación de un Fondo Citrícola. De ellos, 115 se destinarán a la realización de la zafra 2019 del grupo Caputto, en frutas y jugos. La cifra es un préstamo con un máximo de doce meses de plazo para su financiación.

El dinero proviene de la Agencia Nacional para el Desarrollo (ANDE), y dirigido al interventor del grupo, que por orden de la Justicia es la Liga de Defensa Comercial. Esta histórica institución especializada habrá de co-administrar la empresa, conjuntamente con los empresarios. Especificó Murro que no es común que ello ocurra, sino que la administración corre en general por cuenta del interventor. « Esta fue una decisión de la justicia,  señaló.

El ministro indicó que los 115 millones de asistencia no son una cantidad al azar, sino que fue determinada por la Liga de Defensa Comercial luego de un estudio que llevó más de un mes en concretarse. El esfuerzo que el pueblo uruguayo hace para salvar el trabajo de sus hijos, a través de la acción del gobierno, es de uso condicionado. Sólo puede destinarse a gastos de cosecha, clasificación, empaquetamiento y venta de los cítricos, se aclaró.

Ernesto Murro explicó también que el gobierno actuó directamente sobre todos los factores que estuvieron a su alcance para alcanzar esta esperanza de solución. Entre ellos se contaba la de tratar que los  tenedores de Obligaciones colocadas en Bolsa por Caputto, para capitalizar la empresa, no exigieran de inmediato su ejecución, porque si lo hacían la cosecha era inviable. Esperarán un mes el desarrollo de las iniciativas gubernamentales y la tarea empresarial.

El ministro agradeció la cooperación del sindicato único del personal de Caputto, al PIT CNT de Salto y a la Junta Departamental.

No hay duda que está fuera de cuestión la legitimidad y pertinencia de tirarle un cabo a Caputto, pero cuando se adoptan estas medidas en base a una “santa alianza” de  los contradictorios intereses en juego, no hay que olvidar el proceder contumaz de empresas como ésta frente a sus trabajadores, sobran ejemplos, uno cercano es el de FRIPUR de los hermanos Fernández, que tuvieron su romance con el progresismo. Situaciones como la  de este salvataje no pueden dejar de abordarse, sin mirada y perspectiva de clase, porque el conflicto entre el capital y el trabajo sigue ocupando la centralidad de problema, desde el abajo siempre hay que generar consciencia y desde la superestructura estatal con vocación de progreso social, tratar de poner frenos y limites al accionar patronal, no para salvaguardar los intereses capitalistas, pero para mejorar la posición de los trabajadores.