Diez ventanas por el Frente

Escribe: Fernando de León  (Tomado de faceboock. Sin aviso previo, ni autorización del autor)

                 Sin el menor ánimo de establecer diferencias antagónicas, estimamos que a las justas, correctas e imprescindibles listas de logros obtenidos y concretados en realidad por los tres sucesivos gobiernos frenteamplistas y ante la desazón que gana el ánimo de los buenos dirigentes que no se explican por qué, pese a estos avances la gente está insatisfecha y, lo que es peor, la militancia frenteamplista está desconforme a un grado relevante, opinamos, modestamente, que hay que escuchar la hierba que crece, la flor que perfuma y al árbol que da sombra y esconde trinos, porque lo que hace falta es esto que se tenía al firme hace 48 años antes y hoy maquillamos con cifras y estadísticas sin alma. No solo hay que escuchar, sino también entender e interpretar esta canción del alma que deja escapar el autor de la nota. “Claridad”   

 1

Cuando era niño, de cuatro cinco años mis viejos me decían que no vaya a dibujar el símbolo del Frente en la clase. Por algo me lo decían, pero me mantenía en el molde. Por algo era... Pero un día, como un pequeño acto de resistencia, en el costado inferior del papel de garbanzo, dejé la marca prohibida ante la sorpresa de mis padres y mi maestra, que les habrá contado de esa rebeldía.

2

Había una foto desenfocada, entreverada entre las fotos familiares. En esa foto había un señor de bigotes y camisa color crema, creo. Esa foto fue el documento de que antes que tuviera memoria mis viejos fueron conmigo a un acto en el que hablaba el General Seregni.

3

Mi vieja siempre decía "el día de tu cumpleaños llegamos a las firmas, el día del mío perdimos". Más allá de la dramática frase, tenía razón. Como una especie de oscura casualidad, en diciembre del 87 creo habríamos llegado a las firmas para anular la ley de Caducidad (en este relato los datos históricos fríos pueden enredarse). El 16 de abril el pueblo votó en su mayoría, por miedo muchos, por convicción pocos, que los violadores de los derechos humanos, no sean juzgados. Esa noche de abril de 1989 lloré desconsolado. Una vecina, que vino a casa, no entendía nada. Le preguntó por qué lloraba a mi madre, y ella tan sabia le dijo "llora porque perdimos". Sin quererlo, a los siete años yo había entendido todo.

4

Un acto de Tabare en el Palacio Peñarol. No se si ya era intendente, si eran los cien dias de gobierno o si era en la campaña del 89. Allí vi, como pocas veces, el rostro de mi viejo colmado de lágrimas de emoción.

5

Nos estábamos mudando a nuestra primera casa propia. Vivíamos en Cordón y nos mudamos a Propios y Avenida Italia. Esa avenida tiene muchos edificios. Muchos como para contar cuantas balconeras había del Frente en cada uno y así, con mi vieja, hacer nuestra propia encuesta.

6

Coleccionista desde chico, en 1999, y con el afán de leer y conocer más, me recorrí un día todos los locales de los sectores del Frente. Empecé en la ciudad vieja en el local de Izquierda Abierta, luego el viejo local del MPP en Uruguay y libertador. Luego los locales del Partido Socialista, de Asamblea Uruguay y del Partido Demócrata Cristiano. "Vengo a buscar listas, folletos, boletines para repartir". Luego el local de la Vertiente en Vázquez y 18. El local del MLN en Tristan Narvaja (obviamente era desconocido así que me preguntaron de donde venia, etc). Termine en la casona de la CUF en avenida Italia y Garibaldi con dos bolsas negras llenas de materiales que cuando llegue a casa empece a ordenar y mezclar. De esta manera milité en la campaña, entregando un folleto de cada uno en las caminatas que hacía cada día.

7

Perdimos nuevamente en noviembre de ese año. "me voy a la mierda" les decía inocentemente a mis viejos en una cena luego de ver los resultados. Un tiempo después fui a mi comité Resistencia 14 de Agosto a una despedida del año. En esa reunión decidí, entre las canciones de la guerra civil española que cantaba una querida compañera que ya no está, integrarme. Y fue una de las decisiones que marcaron mi vida

8

Habia que llenar libertador. Nunca vi tanta gente unida por una idea y por un sentimiento. Cuadras y cuadras. Con el rostro pintado escuchamos y cantamos a nuestros músicos populares, y con una foto del Choncho diciendo presente, A redoblar. Nunca una canción significó tanto en nuestras luchas. Y como un mensaje que venía del pasado y que nos marcaba el camino, sabíamos que había que redoblar la esperanza. Estábamos haciendo historia. Como hacen los pueblos cuando hay una idea noble detrás.

9

Los días de elecciones son tensión . Desde las siete de la mañana meta bizcochos y mate. Todo el día haciendo el aguante en un circuito. En la tarde ya las primeras voces. Ganamos seguro. Yo no lo quería creer. Un sobre se abria por vez como si fuera la eternidad. Por avenida Italia desde las ventanas del liceo 10 la gente, miles y miles de personas iban con sus bocinas y caminando con sus banderas. Yo no lo quería creer aun. Terminamos, me fui caminando y los ojos no lo podían creer lo que estaban viendo. Llegue a casa y les di el mayor y más apretado abrazo a mis viejos. Allí por fin lo pude creer. Era realidad.

10

El Frente no es un partido político. O no lo es solamente. El Frente es gran parte de mi vida y la de muchos. Muchos compañeros que no voy a nombrar pero que siempre están en el corazón y a mi lado haciendo el aguante, que me cuidaban en los actos cuando era chico, discutiendo, construyendo. Por ellos y por todos los que no están seguimos levantando la bandera más linda de todas. Y hoy festejamos un nuevo aniversario, cuando aquellos viejos dejaron las diferencias de un lado y se pusieron de acuerdo para crear la mayor herramienta del pueblo uruguayo. Para siempre. Feliz aniversario compañeros!!

Fernando de León, 5 de febrero de 2019