¿La verdad?… ¡Es mentira!

 

 

La entrevista en El País del Domingo (11/11/2018) que hace Pablo S. Fernández a Pablo Mieres, aporta elementos interesantes para entender en qué consiste ‘el camino del medio’.

Escribe: David Rabinovich, San José noviembre de 2018
Dos coaliciones. “Una es el acuerdo que estamos desarrollando con la gente de Esteban Valenti, Fernando Amado, José Franzini Batlle y ojalá algunos grupos más. Pero hay otra coalición que es la necesaria para gobernar: un acuerdo de varios partidos que será clave en una instancia de balotaje.” Dijo Pablo Mieres. Se trata, afirman, de la construcción de un espacio socialdemócrata, socialcristiano, batllista, seregnista, pensado para ‘pesar’ en la gran coalición que se prepara a sustituir al Frente Amplio en el gobierno. Son ‘la gente’ de Mieres, Valenti, Amado y Franzini Batlle. Sacarían un par de senadores y algunos diputados; pero en un Parlamento partido a la mitad entre izquierdas y derechas, ese centro define.
Ni sí ni no; todo lo contrario.“Reconocemos que hay gente que piensa igual o muy parecido a nosotros en otras tiendas políticas. Uno de los problemas políticos que ha tenido el país es la incapacidad de lograr que los que pensamos igual votemos juntos. Es una vieja asignatura pendiente. Es una apuesta de fondo. No electoralista y por eso estamos pensando propuestas, ideas, y por supuesto la fórmula electoral.”Electoral o electoralista ¿Qué se yo? Claro que hay gente que piensa parecido y vota diferente. O que comparte situación social e intereses comunes y vota diferente. El país se debate entre la desinformación sistemática, la mentira instituida como herramienta de lucha política, las ‘posverdades’ y las ‘fakenews’, poderes fácticos incontrolables para la democracia, la incipiente ‘lawfare’ que desembarca en nuestras costas, los ‘trolls’ y los ‘bots’. Como si una fauna de seres mitológicos nos amenazara. Por todo lo anterior y razones que tienen que ver con el futuro de los/las uruguayas/os es necesario separar bagres de tarariras e intentar entender qué piensan los que lo hacen como Mieres y su gente. Aceptando que Esteban Valenti piense parecido a Mieres, Amado o Franzini, claro. En cuanto a que se trata de “…una apuesta de fondo. No electoralista”… Si usted canta ¡desconfío!, se llevan todas las cartas.
Ser o no ser, la cuestión sobrevive. Pretenden tener un papel definitorio en el mapa político, con pocos votos y reclamando “Un lugar de izquierda democrática, de centro izquierda, de progresismo liberal, socialdemócratas. Es un punto de confluencia con wilsonistas, batllistas, y seregnistas. Allí nos sentimos cómodos.”¿Cuántos frenteamplistas se consideran integrantes de esas corrientes de pensamiento? ¿Cuántos votantes del FA se pueden encasillar allí? La cuestión siempre fue, sigue siendo y será; ¿Con quién se acumula, izquierda o derecha?
Tienen derecho a decir que “no es un acuerdo cerrado de cúpulas. Porque tenemos que crear un gran cauce alternativo ante un Frente Amplio agotado, que ya no da para más y que tiene que irse al banco de suplentes, y entrar otros partidos.”Aunque, no dejan de ser ‘la gente de…’
Enfrentan a la izquierda según texto expreso: “Respecto a quien es el adversario la respuesta es clara: “Por supuesto con el Frente porque es un gobierno que ya no da para más. (...) La ciudadanía está descreída y decepcionada del Frente.(...) La nuestra es una nueva propuesta política de esperanza.” Afirmación inefable:“...incluso en las intendencias han surgido algunos focos (de irregularidades) ahora.”¿Ahora? Pablo ¿¡en qué país viviste hasta ahora!? Es infinita la capacidad de ver la paja en el ojo ajeno…
Una parte de la ciudadanía le reclama al Frente apurar el paso. Más y mejor economía para las mayorías, no sólo para las elites; más y mejor educación, seguridad, vivienda, trabajo, democracia… ¡Menos capitalismo, mercado, rentabilidad, competitividad, individualismo! ¡Más justicia y solidaridad! Claro que se puede tener conciencia clara de los problemas y errar de medio a medio en cuanto a las soluciones que se apoyan.
“Con nosotros las políticas sociales son una prioridad, pero no como las hace el FA.” Apareció una lógica de hierro: si la sociedad es con la tradicional derecha uruguaya, las políticas sociales serán –siempre- consideradas un gasto y superfluo. Cree Mieres que “En un gobierno del Frente la educación reproduce desigualdad.” Sin advertir quizá, que los resultados están asociados de forma primordial a los entornos familiares y sociales. Ni que la incorporación a los distintos niveles educativos de nuevos sectores -educación inicial para 3 y 4 años, masiva inclusión en la enseñanza media, muchos egresados universitarios de familias donde no había profesionales -, es una condición ‘sine qua non’ para la igualdad. La sociedad reproduce desigualdad. Es un error asignar toda la responsabilidad a la educación, en muchos casos, mala intención.
Las patas de la sota. “Lo que hay que hacer es reconstruir la integración social. Eso tiene tres patas: políticas sociales, educación y políticas de seguridad.” La afirmación del principal referente de la novel coalición no es inocente ni desinformada. Mieres oculta que la integración social tiene una pata importante en la justicia social y en la igualdad económica. Acá el tema es: ¿Qué está primero, el mercado o los derechos de las personas?
Con Novick “No tenemos coincidencias. …Voy a poner un conjunto de definiciones programáticas que son la base para un gobierno de coalición…Ayudaré si las propuestas programáticas que se plantean recogen cuestiones que para nosotros son vitales.” Desde ya anuncia que no transa: “En el recorte de las políticas sociales. (…) en la necesidad de apertura al mundo, (…) la reforma de la educación. (…) en establecer cambios en materia de la política económica que impliquen una recuperación de la competitividad.” Que la economía se basa en la ‘competitividad’, significa la absoluta preponderancia de la visión ‘empresarial’ capitalista.
En materia de seguridad “No vamos a apoyar una lógica de que la resolución del problema de la inseguridad se arregla con solo mayor energía represiva. Que hay que hacerlo. Pero no se resuelve… No se arregla solo con represión, se arregla con un cambio de la distribución de la Policía en el territorio.” Otra vez: La inseguridad no es sistémica; podría haber ‘soluciones’ sin cambios sustanciales en las condiciones materiales y culturales de extensos sectores de la sociedad, marginados (del) por el sistema.
Reconoce que para cambiar la educación “El próximo gobierno tiene que estar dispuesto a comprarse algunos líos. Y significa enfrentar a los actores que pretendan trancar. … Primero convencer a los docentes (…) los dirigentes sindicales son otra cosa.”¿Qué política de relacionamiento propone con ‘los dirigentes sindicales’? Mieres avizora “un panorama económico complicado”; propone por ello “tener un énfasis puesto en el recorte del gasto”. “Hay mucho para recortar, no tengo la menor duda.” Se acerca a la derecha. Y relativiza a continuación: “Hay que hacer al Estado eficiente y eso no implica borrar los avances que se generaron en estos años.”
Por razones de espacio transcribo sin comentar: “Este acuerdo lo que hace es potenciar la capacidad de recibir gente desencantada que abre la esperanza a cambiar.”
“Hay que cortar con el “no se puede” y ofrecer una opción de cambio.”
“Hasta el 2014 inclusive le decíamos a la gente que éramos una opción parlamentaria. Nuestro planteo es que somos una opción de gobierno. Tenemos un programa, equipos técnicos para cogobernar.”
“Va a haber una segunda vuelta competitiva. Distinta a lo de 2009 y 2014 (...) Va a haber incertidumbre sobre el resultado y allí se alinearán los actores. Ahí habrá que conversar.”
Conversar, sí. Mucho. Entre izquierdas y derechas hay un centro… Que luce vacío. ¿En Uruguay, las clases medias se corren también a la derecha?