SOBRE EL COMPAÑERO CARLOS COITIÑO

 

Gabriel Portillo

A un año de la muerte del compañero Carlos Coitiño, se nos hace imprescindible recordar a un luchador con tesón y la constante preocupación sobre la vinculación entre la política y las reivindicaciones que surgen desde lo social.

 

 

 

Esa preocupación la mantuvo siempre, cómo articular las reivindicaciones sociales con el accionar político, esas acciones de resistencia que se generaban fundamentalmente en lo social, cómo traducirlas en políticas públicas. Con el objetivo de construir una sociedad con justicia social transformadora, superadora de lo existente.

Es con esas convicciones que formó parte de todas las comisiones pro-referéndum de la década de los 90 y ya entrado el año 2000, en defensa de lo público y contra la aplicación de un modelo social excluyente y privatizador neoliberal.

Fraterno, solidario con las luchas y discutidor. Su dedicación para esas tareas era total, no había descanso.

Cuando le tocó participar en el parlamento fue siempre en la búsqueda de propuestas para resolver los problemas de los trabajadores, construyendo proyectos de ley, votando contra las tropas en Haití, rechazando la Ley de Riego, analizando los presupuestos a los efectos de encontrar una pista que nos permitiera un avance en derechos, reuniéndonos con gremios en conflicto y debatiendo en la bancada del FA.

Hoy hace un año que ya no está con nosotros, lo extrañamos, con el orgullo de haberlo conocido y de haber aprendido con él que “la vida es lucha”.