De un gobierno progresista a un ciclo progresista. Hay que acelerar

Benjamín Nahoum

 

Noticias de prensa:

 -“El secretario de Presidencia, Alejandro «Pacha» Sánchez, reconoció que las últimas encuestas marcan un llamado de atención para el gobierno y aseguró que el segundo año de gestión será de «aceleración» en la ejecución de políticas y en la comunicación de los avances” (https://mpp.org.uy/pacha-sanchez-hay-que-acelerar-la-gestion-y-comunicar-mejor, haciendo referencia a declaraciones de Sánchez en el programa ”Desayunos Informales” de Canal 12).

 -“Este martes, el presidente Yamandú Orsi reconoció en rueda de prensa que dentro del Poder Ejecutivo se está ´peleando´ para ´encontrar unos recursos más´ y que la propuesta final no sea de ´gasto cero´, y adelantó que infancia, seguridad y situación de calle ´son las prioridades en este momento´. Las declaraciones del mandatario van en línea con la exposición que hizo el subsecretario de Economía, Martín Vallcorba, en un comité de base del Frente Amplio el lunes, y también con un documento interno de ese ministerio, al que tuvo acceso la diaria, que establece que no habrá ´incrementos netos´” (la diaria, 27.6.2026).

Las dos noticias no pueden ser más contradictorias: por un lado el N° 2 del gobierno dice que hay que acelerar, lo cual implica necesariamente aumentar el escuálido gasto público que se está ejecutando, con un presupuesto que no aumentó significativamente los recursos heredados del neoliberal de Lacalle Pou. Se apostó a un crecimiento que no era para nada seguro, que no se ha dado y que ahora está claro que no se dará, ni en el corto ni en el mediano plazo. Y el propio gobierno se ató las manos con una promesa de no aumentar los ingresos tributarios, lo que no estaba en el programa del Frente Amplio (FA). Por su parte, el N°1 dice que se está peleando para aumentar los recursos (¿con quién se está peleando? ¿con otro estamento del Poder Ejecutivo? ¿quién dirige la política del gobierno, si no es el N°1?), y el Ec. Vallcorba, que se supone habla en nombre del real N°3, una especie de primer ministro, dice que no habrá incrementos de gastos. Es el mismo Ec. Vallcorba, subsecretario de Economía y Finanzas, que en otro comité de base sostuvo hace un tiempo que el programa del FA, que él mismo había votado en el Congreso del Frente, era impagable. Amigo da onça.

El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, por su parte, ha sostenido en el ámbito de su Comisión Nacional de Programa que los cambios que el FA pretende llevar adelante (los que propugna su programa) no se pueden realizar en un solo período de gobierno: no alcanzan cinco años de gobierno progresista para materializarlos, hace falta un ciclo progresista, compuesto por dos o tres gobiernos consecutivos. Esto es razonable, porque los cambios profundos requieren tiempo y un período de gobierno no es suficiente para realizarlos íntegramente. Pero los ciclos no están previstos en la constitución, y para que se produzcan hace falta ganar elecciones sucesivas; para ello, el primer gobierno tiene que ser bueno y el segundo muy bueno, porque la ciudadanía ya estará esperando más que del primero. Y el tercero, excelente, o el ciclo se acaba, como ya pasó en 2019.

¿A qué viene todo esto? A que, como dice el Pacha, hay que acelerar, porque ya ha pasado un año y en muchos campos aún no despegamos, más bien parece que sucede lo contrario. Y como decía, hablando del fútbol, el recordado contador José Pedro Damiani, pícaro si los había, las elecciones no se ganan mostrando balances exitosos sino copas en las vitrinas. Y en esto de la política y la aprobación social, no se trata de mostrar sólo déficits fiscales bajos sino de que los compromisos estratégicos formulados estén, no sólo en marcha, sino que ya se haya recorrido parte del camino: que tengamos mejor salario, mejor salud, mejor educación, mejor vivienda, más y mejores derechos, en suma: mejor calidad de vida.

Y para eso es necesario que haya políticas sociales redistributivas, medidas para superar las carencias extremas y gente comprometida en esa empresa. Y los recursos para llevarlas adelante. Esos recursos hoy no están y no van a venir con las inversiones extranjeras ni con los aplausos de las calificadoras de riesgo. Deben venir de nuestra propia sociedad, del aporte de quienes pueden aportar porque quienes no pueden lo necesitan. Eso podrá llamarse impuesto al patrimonio, aumento de los aportes patronales o tributo del 1% del 1% más rico, o todas esas cosas, pero si no movemos la aguja, la aguja quedará quieta, y la población buscará por otro lado. ¿Por la derecha? Estuvo hasta hace poco y lo único que logró fue acentuar las desigualdades, que era lo único que se podía acentuar con una política que priorizaba cuidar a los “malla oro”. Pero que la derecha no pueda ser la esperanza, porque sólo gobierna para proteger a su propia clase, en este caso no es una tranquilidad porque en vez de otorgar nuevos plazos a la izquierda la gente puede optar por hacer experiencias depredadoras, como la que hoy padecen los hermanos argentinos o ayer padecieron los hermanos brasileños.

Por eso tiene razón Alejandro Sánchez: hay que acelerar. Y también dar un volantazo, porque no estamos yendo en la mejor dirección. Hay que hacerlo porque la gente lo necesita, porque hay familias que no pueden esperar diez o quince años para que lleguen soluciones que necesitan para ayer. Y para acelerar, hay que ponerle más combustible a la locomotora. No es no hablando de estos problemas que podemos cambiar la situación, ni así defendemos al Frente Amplio. Todo lo contrario: es debatiéndolo, franca y lealmente, entre todas y todos, en la fuerza política, y también con el conjunto de la ciudadanía.

No desconozco que el mapa político no es favorable, que el FA no tiene las mayorías necesarias en el parlamento y que se enfrenta a una oposición feroz, que apuesta a retornar al gobierno y al poder a como dé lugar y a la que no le preocupa cómo esté viviendo la gente. Pero un médico argentino cubano que todos conocemos decía que la única batalla que se pierde es la que se abandona. Por eso no debemos abandonar esta.