¿Cuál es hoy la respuesta de clase a el fraude de este dialogo social?

 

José Luis Borges *

La ofensiva del capital financiero tiene hoy su expresión más brutal y terrorífica en el genocidio del pueblo palestino. A manos del imperialismo yanqui y el estado sionista de Israel durante dos años y medio de bombardeos, matanzas, destrucción, tortura, hambre, muestran dramáticamente el camino de la barbarie a la que nos arrastra el sistema capitalista.

Después del tres de enero y con el ataque a la República Bolivariana de Venezuela, las presiones a distintos países, el intento de estrangulamiento definitivo de la Cuba revolucionaria y ahora la guerra contra la República de Irán … confirman las peores predicciones.

Las tibias y sesgadas reacciones a la ofensiva imperial, el “realismo pragmático” que predomina en organismos internacionales, países, gobiernos, parlamentos, organismos, autoridades diversas, en este contexto, es otra forma de posibilismo, preámbulo y signo de sometimiento consumado.

En este contexto, en nuestro país en las últimas semanas se ha reiterado y confirmado la decisión del gobierno de mantener la reforma reaccionaria y antipopular, de la seguridad social. Reforma impuesta con la ley 20130, impulsada y aprobada por el gobierno de Lacalle Pou.

Las repetidas declaraciones del ministro Oddone, del Coordinador Bai y del presidente Orsi, no dejan lugar a dudas. La 20130 se mantiene y con ella todos los perjuicios conocidos para la seguridad social y el pueblo trabajador.

En nombre del combate al déficit, de las “señales positivas” a los inversores, etc. todo está decidido y confirmado en el diálogo social. Diálogo que oficia de cortina de humo, para preparar un maquillaje que intente disimular la continuidad de la reforma de las clases dominantes.

Sin olvidar el rechazo al impuesto del 1%, el presupuesto de ajuste, el tratado con la comunidad europea, etc. y para remate, la iniciativa privatizadora de Sánchez (al amparo del artículo 285 de la LUC) y la advertencia reciente del ministro Oddone de nuevos recortes en los gastos públicos son parte del contexto local, del fariseo diálogo social. 

Diálogo donde está ausente la expresión popular condensada en el plebiscito y la financiación de la seguridad social y del combate a la pobreza.

Y justamente, en momentos en que se invoca desde el gobierno “el déficit” para mantener lo esencial de la ley 20130, surgen estudios importantes a tomar en cuenta por el movimiento popular referidos a la riqueza, la pobreza y el gasto tributario.

Sobre este último transcribo partes del reciente estudio de los economistas Bruno Giometti y Rodrigo Alonso:

“(...) para diseñar una Estrategia Nacional de Desarrollo…

Uno de sus ejes es la cuestión impositiva y, en particular, el “gasto tributario”: lo que el Estado deja de recaudar por exoneraciones fiscales. En Uruguay, ese gasto supera los 5.000 millones de dólares anuales (6,7% del PIB), casi el doble del promedio latinoamericano (3%-4% del PIB). Dentro de ese universo, el IVA concentra cerca del 44% del total, el IRAE el 22% y el impuesto al patrimonio el 21%.

En particular, una de las herramientas que explican parte de ese gasto es la Ley de Inversiones…

Lo que no resulta claro es el propósito de exonerar actividades comerciales o de servicios orientadas al mercado interno.

A modo de ejemplo, y tomando datos de beneficios otorgados por la Comap entre 2008 y 2024, encontramos que Supermercados Devoto y Supermercados Disco obtuvieron beneficios por inversiones de 84 millones de dólares cada uno; Macromercado por 46 millones de dólares, y Ta-Ta por 42 millones de dólares. En el comercio importador también se registran cifras relevantes, como sucede en los casos de Chic Parisien (65 millones de dólares), Renner (19 millones de dólares), Grandes Tiendas Montevideo (15 millones de dólares) y H&M (10 millones de dólares).

En la misma línea, distintos shoppings acumularon exoneraciones significativas: Punta Carretas Shopping por una inversión de 90 millones de dólares, Montevideo Shopping Center por una de 55 millones de dólares, Atlántico Shopping por una de 55 millones de dólares, Nuevocentro por una de 20 millones de dólares y Costa Urbana por 18 millones de dólares, entre otros. Por otra parte, la razón social asociada a Farmashop figura con inversiones promovidas por 73 millones de dólares.

(…)El sector financiero, a pesar de contar con ganancias anuales considerables, como lo registran los informes de la Comisión Técnica Asesora de AEBU, también recibió exoneraciones por inversiones en montos cuantiosos: Abitab (22 millones de dólares), Banco Santander (20 millones de dólares), HSBC (18 millones de dólares), Discount Bank (3 millones de dólares), además de Itaú y otros bancos.

(…) Veamos el caso del IRAE. Este impuesto grava, en teoría, con un 25% las ganancias empresariales. En 2024, la recaudación efectiva por ese impuesto fue de aproximadamente 2.102 millones de dólares, pero lo exonerado alcanzó 1.192 millones. En consecuencia, la tasa efectiva real no es de 25%, sino de aproximadamente 16%. En efecto, las exoneraciones reducen la carga tributaria sobre el capital de forma generalizada, sin que eso implique necesariamente una orientación estratégica de la inversión.

(…) Telefónica (Movistar), que compite directamente con Antel, acumula exoneraciones por inversiones por un total de 484 millones de dólares, mientras que Claro ha sido beneficiada por inversiones de 128 millones de dólares. Naturalmente, este diseño no es neutro: en la práctica supone una transferencia desde el Estado hacia competidores de sus propias empresas.

(…) Conclusión

En los hechos, el régimen de promoción de inversiones funciona como un mecanismo de reducción generalizada de la tasa efectiva sobre el capital, más que como un instrumento activo de transformación productiva”. (Giometti y Alonso).

Algunas perlas a no olvidar en la defensa de la seguridad social

<<Por la ley 20130, la convergencia de las cajas paraestatales, le costará al pueblo trabajador -como mínimo- otros 5 mil millones de dólares en 20 años por concepto de aportes a las Afap (¡!!!)

<<Resulta que la 20130 también habilita a que un grupo selecto de ciudadanos tenga exonerados sus aportes a la seguridad social: quienes ganen más de 288 000 $ no aportan, por encima de esta cifra. Directamente beneficiados son desde los sectores gerenciales privados, altos puestos en la administración, directores, ministros… al presidente e inevitablemente la mayoría de los electos en el parlamento… todos defensores de la 20130.

<<La caja Militar con unos 55.000 jubilados y unos 29.000 activos, tiene una asistencia financiera que triplica la del BPS…mientras el BPS tiene más de 750.000 pasividades y protege a 1.650.000 trabajadores. Y los protege cubriendo además otras necesidades sociales (seguro de paro, de enfermedad, maternidad, enfermedades raras infantiles, asignaciones familiares, vivienda para jubilados, etc.) con la mitad aprox. de los aportes que recibe (el resto es confiscado por las Afap).

<<Mientras los trabajadores aportamos el 15% del salario a la seguridad social, el promedio de aportes de las patronales está en el 5,8 % (y va desde 0 aporte en el caso de entidades religiosas, empresas de educación privada, empresas de salud, etc., pasando por el aporte de 1,9 aprox. de los dueños de la tierra hasta el máximo en industria y comercio 7,5 %). O sea que los trabajadores aportamos casi el triple que los empresarios.

Cabe preguntarse entonces si la continuidad de la ley 20130 ¿es un avance en igualdad y en justicia social?, ¿hace retroceder privilegios y ventajas del gran capital?; esta ley ¿genera distribución de la riqueza, fortalece al BPS?; tal vez ¿genera empleo y salario digno??? ¿será punta de lanza en el combate de la pobreza?; o ¿un pilar de la estrategia nacional de desarrollo?

No, nada de eso. Mas bien nos parece que esta ley es ahora “política de Estado” y es parte y condición de la “alternancia democrática”, en definitiva, suma al paquete del continuismo del modelo económico y social.

Si no se elimina la 20130, seguirá la clase trabajadora subvencionando a la clase capitalista.

Con el “gasto tributario” y las exoneraciones a las patronales; con su afiliación y aportes obligatorios a las Afap; trabajando hasta los 67 años y cobrando jubilaciones recortadas en un 20% como mínimo; con las Afap vaciando al BPS y los trabajadores bancando a la caja militar y el aporte de las cajas para estatales a las Afap;…

O sea, si no hay reacción del movimiento popular, el gobierno logrará su objetivo: interrumpir e impedir la continuidad de la lucha en defensa de la seguridad social.

La estrategia del gobierno es poner esta lucha en la congeladora

Lucha desencadenada a partir de la pelea de los “cincuentones” y de la movilización en apoyo del proyecto alternativo de ATSS, que cristalizó en el plebiscito de los tres puntos.

Algunas preguntas son: ¿se impondrá en el movimiento popular la “cuestión táctica?”; ¿se aceptará el engaño y la extorsión de jubilar un puñado de trabajadores a los 60 ?; ¿que continúen el lucro y las Afap? …

El plebiscito fue la respuesta de clase a la reforma de las clases dominantes. Porque en definitiva estamos luchando por una sociedad que dé solución a las necesidades populares enfrentando la explotación, la pobreza, la exclusión social que vienen de la mano del mercado, el negocio, el lucro, la acumulación de capital para unos pocos.

¿Cuál es hoy la respuesta de clase, del movimiento popular, al fraude de este diálogo social?

⃰ Integrante de la Coordinadora de Jubilados y Pensionistas del Uruguay y del MONDESS.