Entrevista de Esther Ampuero
Conversamos con Gustavo González (PS) senador hace apenas un año, tiempo suficiente para que comparta con Claridad sus impresiones de aspectos de la labor legislativa. Es uno de los pocos parlamentarios que se jugaron a favor del 1%, algo nos dice al respecto; también nos habla de cómo se ha plantado con la cuestión de la vivienda promovida y particularmente con el tema del mono ambiente, a lo que suma su reciente anuncio sobre una iniciativa de su autoría en dirección a regulación de alquileres. Aprovechamos la ocasión para saber algo de cómo se viven las diferencias en el seno de la bancada frenteamplista.
Sí, efectivamente, hace un año asumí como senador. Yo vengo del movimiento social, fundamentalmente, de una militancia muy fuerte a nivel sindical, a nivel cooperativo. Obviamente que estar en la legislatura es absolutamente distinto. Tiene como dos partes para mí el Senado, una parte que es sumamente burocrática, protocolar, que uno no se siente muy bien en eso, pero bueno, hay que admitirlo, es parte de los reglamentos de funcionamiento del parlamento. Luego me siento muy bien en el despacho y en las acciones con la gente, en el trabajo con los sindicatos y en las comisiones, con las cooperativas, con los barrios. Trato de que nuestro despacho sea un despacho de puertas abiertas para todos y todas, los que tienen problemas, los que tienen dificultades, y eso creo que lo estamos logrando. Creo que hay que desacartonar el poder legislativo. Luego salir mucho, ando mucho en barrios, en cooperativas, en sindicatos, en comités de base, discutiendo, hablando y sobre todo escuchando, porque yo no creo en los senadores todólogos ni en que somos una elite privilegiada. Somos privilegiados en términos salariales, que por cierto no cobramos ese salario, sino que va gran parte al partido también. Pero eso no importa. Tengo el privilegio de poder estar haciendo la posibilidad de generar leyes para la gente. En ese sentido, esa parte de la senatoría me suena muy bien, los viajes al interior. Creo que ahí hay que tratar de ser una campana de resonancia de los reclamos de los reclamos de nuestra gente.
Además, mi estilo parlamentario no ha cambiado del estilo que tuve toda la vida como dirigente social, pienso. En cuanto a los proyectos, sí, sí, claro, estoy convencido de que el 1% de la riqueza no solamente es necesario sino imprescindible, más ahora escuchando las últimas declaraciones del ministro Oddone, donde obviamente nadie niega que algunas cuestiones que dice, por ejemplo, que ha afectado al capital de OCDE, ¿no? Y todo eso sí, pero no hay ninguna contradicción con el 1%, en eso tengo matices con el ministro, porque el 1% suma y es una propuesta del movimiento sindical y pobre del Frente Amplio cuando deje de oír a las organizaciones sociales, uno aprende permanentemente de las y los trabajadores de este país. Sí, estoy convencido del 1%, -no hago patria o muerte con eso-, pero por ejemplo, ¿no vamos a hacer una reforma tributaria? Las exoneraciones al capital son impresionantes, bueno, hay que revisar eso, hay que revisar, yo no sé si tenemos que exonerar a Farmashop, por ejemplo, que ha liquidado a todas las farmacias minoritarias, teniendo en cuenta que la mayor mano de obra justamente no la toman los grandes emprendimientos, lo toman las pymes y ahí tenemos que apoyar, ¿no? Si esto puede generar rispideces en la bancada, bueno, en la bancada como en el Frente Amplio hay matices, tenemos distintas posiciones en algunos temas, pero obviamente que yo creo que se ha manejado muy fraternalmente, estoy hablando de la bancada de senadores. Porque creo que sin debate no existe una fuerza de izquierda, ¿no? Y si todos pensáramos lo mismo sería aburridísimo, realmente y retrógrado. Entonces, sobre los otros proyectos de ley, sí, bueno, la vivienda siempre ha sido un tema para mí importante, esto del monoambiente es increíble, la furia con la que el capital inmobiliario y de la Cámara de Industria de la Construcción ha salido demuestra que tenemos toda la razón en no someter a nuestro país por un tema económico, porque así lo dicen ellos, es increíble lo que dice el capital. Dicen, como no les alcanza para otra plata que vivan en 25 metros cuadrados, hasta vapulean a su gente, ¿no? Y es increíble lo que ha logrado esto, está en debate y lo más importante es que colocó en la vivienda nuevamente en el problema nacional, porque hablar de desarrollo en cualquier país sin hablar de vivienda digna y adecuada para nuestra gente es una mentira.
También he presentado otros proyectos. Uno que me alegró mucho -que ya lo había presentado el senador Andrade- y que empujamos bastante fue el de las viviendas desocupadas, es una vergüenza que el país tenga un déficit habitacional de sesenta y cinco mil a setenta mil unidades habitacionales de déficit cuantitativo y tengamos tantos miles de viviendas desocupadas, bueno, si este proyecto se aprueba sería excelente, creo que diputados ya lo aprobaron también en la comisión, por lo tanto, pasará rápidamente al pleno.
Luego tenemos otros proyectos de ley, uno que pensando en la infancia y pensando en los padres y las madres trabajadoras que muchas veces no pueden compartir con sus hijos las fiestitas de la escuela que son muy importantes para los niños, los talleres a los que lo llaman las maestras o los docentes y bueno no quiero que el niño y adolescente viva esa situación y por lo tanto estamos planteando ocho horas pagas al año para que el papá y la mamá puedan participar de las actividades y los niños se sientan muy felices. Esto creo que es un avance para el conjunto de los trabajadores y las trabajadoras. También tenemos un proyecto sobre fitosanitarios y una reglamentación que habría que hacer al respecto, el derecho a la ciudad que ya entró en Comisión de población y está habiendo un debate muy interesante de un derecho que no se ha conculcado en Uruguay todavía, veremos qué suerte corre, también el de educación cooperativa para todas las ramas de la enseñanza. Voy a apoyar decididamente a los cincuentones también, porque creo que es una injusticia la que se ha cumplido con, se ha realizado con ellos quitándole ese 10% que no tiene ningún asidero. En fin, también la exoneración del IVA para los materiales de la construcción de las cooperativas de vivienda porque si se exonera de todos los impuestos a la vivienda promovida para viviendas que no resuelven jamás el problema del déficit habitacional con más razón deben ser exoneradas las cooperativas