Generar una resistencia eficaz para detener la reforma previsional que impulsa la derecha

Eduardo Aparicio

Esta fuera de cuestión que las reformas de la seguridad social, integran la agenda del capital y de los organismos internacionales, la ola reformista  se intenta y desarrolla en distintos continentes;,  son varios los ejemplos paradigmáticos a los cuales se puede recurrir, hoy en esta reflexión político militante nos recostaremos en el ejemplo francés. Por su cercanía en el tiempo y por algunas muy evidentes similitudes con el proceso que estamos viviendo en nuestro Uruguay.

Tanto los discursos de los políticos y los tecno burócratas presentan puntos en común.

Veamos algunos:

Colocar la dimensión demográfica como la causa y solución  de la sustentabilidad de los sistemas.

Considerar que el capital debe aportar cada vez menos y tener una participación más reducida en el financiamiento de la seguridad. Intentando que el plusvalor, la riqueza acumulada y la plusvalía tecnológica no participen significativamente en el financiamiento de los sistemas de la seguridad social.

Ataque a los principios de los fundamentos de la solidaridad, en las múltiples expresiones que han recogido los sistemas de protección social; incorporándolos bajo la forma de derechos y prestaciones, en el marco de  Estados de Bienestar, altamente desarrollados o medianamente existentes.

Reforzamiento del individualismo y  procura de la consolidación de la meritocracia, es  el esfuerzo individual ante y sobre todo (sacrificios, capacidades, disciplina), considerándoles  como piedra de toque para asegurar la vejez y hacer frente a las contingencias, a los avatares de la vida, que significan disminución de posibilidades, totales, parciales, transitorias o permanentes.

Mercantilización de la seguridad social, ingreso y aceptación de los fenómenos lucrativos en su funcionamiento.

Priorización del abatimiento de los aspectos deficitarios, en el caso de nuestro país lo que dan por llamar déficit, no es que una de los componentes de financiamiento,  establecida con rango constitucional.

Impulso del leitmotiv que los sistemas deben solventarse fundamentalmente con aportes personales, recordemos que en el caso de Uruguay el “patronal” es inferior al de los trabajadores al tiempo que existe  un extendido y genero régimen de exoneración de aportes y contribuciones.

En Francia la pluralidad de centrales sindicales, lograron por el momento en tono a la reforma previsional la unidad de acción (algo que hace mucho tiempo no se daba) , han puesto en marcha una movilización importante,  basta mencionar que la ultima jornada puso en las calles de Francia a mas de 3 millones de personas. Los índices de rechazo de la propuesta gubernamental son altísimos, la sociedad del país del hexágono esta estremeciéndose, ahí sí que se están “sacudiendo las raíces de los arboles”

La acción sindical arrastró a la izquierda política (NUPES y grupo extraparlamentarios) incluyendo  hasta el partido socialista a quien  pocos atributos y referencias de izquierda hoy le quedan, haciendo que se sumara al rechazo. Rechazo (refus)  que está planteando in totum, es decir a todo el proyecto. En Francia el gobierno no ha podido legitimar su intentona con algún concurso de la oposición; tampoco olvidemos que  la derecha tiene antecedentes recientes de fracaso en materia reformista (2015 y 2019). Ahora parece que están dispuestos a “jugarse la ropa”, más allá de las fisuras y resquemores que aparecen en sus propias filas.

En Uruguay el rechazo a la reforma  puede  ser valorado, apreciado como importante, así lo demuestran las últimas mediciones de opinión pública.

La postura del FA de votar algunos artículos en el Senado,  no hay duda que ha permitido la legitimación del proceso reformista, vale la pena decir que figuras relevantes del FA (Astori, Bergara, Mujica y el propio Tabaré Vázquez) desde hace mucho tiempo plantearon lo inevitable de una reforma. Pero otro cantar es plantear la reforma en forma perentoria, inmediata,  con una urgencia que no tiene, en el marco de un bombardeo cultural, que procura concretar consensos, en bases a premisas de clase, como lo ineluctable el tener que trabajar más tiempo.

Desde  una perspectiva socialista que es la que adoptamos,   reafirmamos el rechazo de plano a la extensión obligatoria de la edad de retiro, porque  bajo el capitalismo es en la situación de retiro es que nos libramos del yugo de la dictadura del salario; es cuando los trabajadores dejan de generar plusvalía, y dentro de  una materialidad que para la mayoría sigue siendo precaria (insuficiencia de las prestaciones para una vida digna y plena de los pasivos), se abren posibilidades de disfrute, desarrollo de nuevos roles, manejo dl tiempo, y goce  de la vida,  a las que como trabajadores activo es más difícil acceder .

El tratamiento parlamentario ahora esta  radicado en a la Cámara de Diputados, desde el gobierno se pretende una aprobación a marcha camión en esta instancia, pero las diferencias en el seno de la coalición emergen y hacen pensar que puede haber trancazos y múltiples negociaciones, Desde el FA se proseguirá con  la  orientación y encare del trabajo parlamentario ya decidido, pero los sectores que se lo propongan tienen intersticios donde actuar y expresar sus posturas propios y de principios, tal vez contra mano de las sensibilidades mayoritarios.. Claro está que nosotros hacemos parte de quienes piensan que en el  curso del mismo hay que tratar de contrarrestar todos los avances de legitimación que ha ganado el gobierno hasta el momento. Existen  aun posibilidades para detener el proyecto o para buscar su perforación  La acción de los parlamentarios que se identifican con la resistencia a la reforma, tiene que buscar por todos los medios y en todo momento que su actuación contribuya con la articulación del movimiento social, que esta impulsándola resistencia.

Parte de las condiciones para resistir el proyecto están dadas, en tanto que otras hay que tratar de generarlas. La acción parlamentaria puede contribuir a este proceso, o puede entorpecerlo, veremos cómo se dan las cosas y cuáles son los resultados.. Se entorpece, se enreda, se  confunde cuando se busca afanosamente la subordinación del potencial resistente a meros  objetivos electorales, en clave reduccionista y lineal. Tampoco se puede esperar para movilizar a que la discusión parlamentaria este avanzada.

Hemos defendido que la movilización debió plantearse con fuerza, audacia desde el anuncio mismo de la reforma, desenvolviéndose  en paralelo al rechazo a la LUC, es por eso que criticamos aquellos que para activar la movilización querían que estuviera el proyecto. La intencionalidad del gobierno, como expresión de clase de los sectores conservadores, como pieza funcional a la política de los organismos internacionales, era conocida, fácilmente intuidle, no era necesario, oportuno, ni pertinente esperamos.  Corolario perdimos mucho tiempo, ahora hay que enfrascarse en recuperación del tiempo perdido.

El gran actor de la resistencia a la reforma es el movimiento social,  la Intersocial está llamada a jugar un rol importante de bisagra y de catalizador de la movilización

El movimiento sindical tomo posición en su último Congreso, hizo suya la propuesta de ATSS (Proyecto de Alternativo y bases para la movilización), mas allá que en la realidad de los meses transcurrido no se haya optado por un apoyo decidido, efectivo a ella., quedando esa adhesión en un  saludo a la bandera. Pero el tema está en la agenda, y en febrero la Mesa Representativa definirá un plan de acción, donde los sectores que no se identifican con las corrientes mayoritarias, están llamados a jugar un papel importante de incidencia e  influencia, para que el mismo sea efectivo e impactante.

No hay duda que la resistencia tiene dos expresiones, armónicamente entrelazados, concomitantes, que deben desarrollar en paralelo con la misma intensidad, ahincó y convicción militante, sin que se conciban  representen compartimentos estancos.

1) Oposición frontal a través de la crítica,  del despliegue propagandístico, la información y contra información mientras se procesa su aprobación.

2) Concertación y tejido en el diseño para la puesta en marcha de un proceso de plebiscito constitucional, para lograr  que principios y mecanismos fundamentales de una  Seguridad Social, sin lucro, basada en la solidaridad,; sean incorporados a la Carta Magna, desactivando, haciendo retroceder la actual reforma, las ideas fuerzas y paradigmas sobre los cuales se apoyo.

Esto implica el desarrollo e involucramiento en una vasta, amplia y rápida acción, que arranca con el diseño de la “papeleta” y la puesta en marcha del dispositivo de recolección de firmas, bajo el manto de un amplio despliegue comunicacional, donde la calle y el tejido social serán los principales escenarios.

Lo cual requiere definiciones y actitudes tácticas, que abarcan tanto a la izquierda social y política, donde tiene que primar la capacidad de conversar, escucharse y articular; mostrando intransigencia con quienes en mayor o menor medida adhieren o realizan concesiones a las propuesta regresiva y exhibiendo paciencia, flexibilidad,  voluntad de marchar juntos, con todos quienes se oponen sinceramente desde  una postura consecuente, superando sin sectarismo de clase alguna las diferencias de orden estratégico y de método con ellos se pueda tener. Es necesario que organizaciones y personas construyan con premura este talente, que es el único que puede asegurar la unidad que mas vale, que es LA UNIDA PARA LUCHAR.

Tenemos y podemos ganar, quebrándole el ala a este proyecto de reforma, en el cual se condensa todo un proyecto reaccionario, conservador, regresivo y clasista.