Entre crisis ambientales y sanitarias la humanidad busca preservar su futuro

Por Griselda Leal Rovira

El planeta se encuentra en una crisis ambiental provocada por el manejo perverso que se hace de sus recursos. Consecuencia directa de esto es la gran contaminación creada, especialmente en lugares de gran concentración de personas y como consecuencia de la desforestación de las selvas, especialmente la Amazónica.

En este momento, en que la humanidad debería estar más unida y en armonía que nunca para enfrentar los problemas que le son comunes, sin olvidar aquellos que puedan surgir de los ciclos de la naturaleza, como por ejemplo variables de temperatura, cambio climático y otras catástrofes inevitables. Justamente, en este momento vemos con horror un gravísimo enfrentamiento por la hegemonía y el dominio del gobierno mundial.

La potencia que ha estado imponiéndose por casi doscientos años en Occidente y buena parte de Medio Oriente y se considera con el derecho divino de liderar al Mundo, no deja de insistir en su afán de seguir dominando, subestimando a otros pueblos que tienen el mismo derecho a gobernarse sin imposiciones, arremetiendo a su paso con países enteros, destruyendo ciudades y dejando un reguero de muerte y dolor. Por su parte los países emergentes que buscan imponerse para que el mundo sea tripolar que también tienen sus intereses económicos, luchan por contrarrestar a quien se considera líder.

El plan del imperialismo yankee respaldado por la élite de multimillonarios que gobiernan en las sombras ya puso en marcha su plan: la pandemia seguida por las vacunas (que fueron vendidas a los gobiernos aportando un enriquecimiento enorme para los laboratorios),  que trajo como consecuencia la eliminación de un porcentaje de la población especialmente vulnerable, la pérdida de trabajo de millones de trabajadores, la bancarrota de miles de pequeñas y medianas empresas, el deterioro de la salud mental como consecuencia del encierro, el retraso en la educación, el trabajo a distancia lo que permitió la venta de tecnología y aumento de ingresos por ese rublo, etc. etc.

Otro capítulo es la guerra de Ucrania, comenzada por Rusia previa provocación de la OTAN al pretender cercar sus fronteras,  la propaganda por todos los grandes medios de comunicación con un bombardeo constante rusofóbico, mostrando a Vladimir Putin como un verdadero demonio y al presidente judío-nazi  Zelensky como un héroe, siendo que es un títere de Joe Biden, quien recibe constantemente armas y dinero para contrarrestar el avance ruso, insumos de dudoso paradero, y la víctima es el pueblo ucraniano del que han emigrado nada menos que 14 millones de personas sin contar los fallecidos.

Finalmente, insuflando miedo en la población mundial, se difunde la noticia de una hambruna planetaria y aún mas pandemias, de otros tipos y rebuscados nombres por lo cual se induce y se roba pero, en definitiva y hay que seguir vacunándose.

Hay muchas teorías y conspiraciones al respecto, pero la realidad es que nos están cambiando el mundo y no vemos claro el horizonte.

De todos modos hay indicios de que la jugada no les está saliendo exactamente como la planearon, Europa se está viendo afectada seriamente con la falta de petróleo y gas proveniente de Rusia, este país junto con Ucrania son grandes productores de trigo lo que produciría un desabastecimiento, India que también produce y ha exportado ese alimento ha anunciado su intención de no exportar, Suecia y Finlandia quieren formar parte de la OTAN pero Turquía se opone, es necesario que todos los países que forman el bloque estén de acuerdo, China está siendo presionada para que se manifieste contra Rusia pero si bien abiertamente no le ha demostrado su apoyo es evidente que no tiene ninguna intención de enfrentarse con esa potencia porque es bien consciente de que el objetivo del imperialismo son precisamente ellos, es decir, si derrotan a Rusia luego irán por China, en fin, están apareciendo varias piedras en el camino y aún no se ve bien claro el resultado de la contienda.

La élite que maneja los hilos del títere Joe Biden, tiene la soberbia de creerse omnipotente y aún hay países que le siguen el juego. Podrá parecer poco lógico pero la mayor parte de Europa apoya la guerra, aun cuando esto signifique que se está orientando en contra de sus intereses económicos. Por ello es que ya han comenzado rumores de desconformidad, todavía la población no se ha manifestado ante la carencia de combustible y posiblemente de alimentos.

Recordemos que lo que plantea el Foro Económico Mundial o Grupo de Davos es un Gobierno Mundial, no democrático, o sea una dictadura mundial de los multimillonarios,  con un reseteo del capitalismo, es decir borrar y empezar de nuevo con una población reducida.

“No tendrás nada pero serás feliz”.

Si el mundo se hubiera organizado de otra manera, si hubiera habido una mejor distribución de la riqueza, lo que habría traído como consecuencia mayor acceso a la cultura, no habría habido tanto aumento de la población y la evidencia está en que las comunidades que tienen mayor cantidad de hijos son las de menores recursos; es donde hay mayor pobreza la que se sigue multiplicando.

Si el mundo se transforma de bipolar o tripolar y Estados Unidos pierde dominio sobre buena parte del planeta como hasta ahora, es preocupante lo que pueda pasarle a América Latina. El imperio en bancarrota va a enfocar sus intereses en volver a reconquistar América desde México hasta el sur como lo ha hecho siempre, pero con más energía.

Lo bueno es que estos países ya no son lo mismo que hace 70 años, cuando tuvimos que sufrir el Plan Cóndor y tantas otras invasiones. Muchos gobiernos poco a poco se van afirmando con el apoyo del pueblo en una postura que reclama sus derechos y la credibilidad del gigante del norte está en caída.

Sin duda el comercio con los países del este se tiene que profundizar lo que no quiere decir que nos sometamos como nos pasó con Estados Unidos, el desafío es tener una América Latina unida y fuerte como la soñaron nuestros próceres. Si bien, lamentablemente, tenemos un atraso en industria y tecnología con respecto a otras zonas del planeta,  debemos hacer valer nuestras fortalezas, ya que el alimento va a seguir siendo imprescindible para la supervivencia de la especie.