Entre traiciones y abandonos el pueblo saharaui mantiene su larga guerra

Por Ernesto Domínguez

Aunque no aparezca de inmediato, la historia de ese pedazo del África que mira hacia las Islas Canarias, tiene algunas similitudes con nuestra historia.  También aquí , durante dos siglos, las potencias coloniales de la época ( básicamente España ) consideraron que eran estas unas  “..tierras baldías y sin ningún provecho..”., hasta que si les encontraron beneficio, y se preocuparon por   “colonizarlo”.

Para la España de la época, era más bien una cuestión de prestigio, pues a fines del siglo XIX ya era un imperio en muy franca decadencia.

De cualquier modo. siempre fue un territorio geopolíticamente bien ubicado, y el banco pesquero de las Canarias, una fuente de riquezas muy grande.

Habitada desde siglos, era tierra de nómades, que también practicaban con éxito el comercio caravanero. La lengua árabe, significaba, dentro del marco cultural más amplio, la amalgama básica y siendo la frontera occidental de dicha cultura, el hassanía (dialecto el más clásico), fue y sigue siendo el eje central de la comunicación. Pero eso no significó un impedimento para que asumiera el castellano como segunda lengua, lo cual supone un puente importantísimo para la conexión con el mundo, y, en particular, con Nuestra América. Esto es tan importante, que la RASD (República Árabe Saharaui Democrática) tiene un Ministerio dedicado a la relación con Latinoamérica.

Su pueblo es una síntesis de habitantes del norte de África y de la región ecuatorial, y como buenos nómades, se caracterizan por su hospitalidad, su carácter libertario y una mentalidad abierta a otros modos y culturas, sin desmedro de llevar las suyas, aun en las más duras condiciones.

La dominación española no significó demasiado cambio, aunque aumentó la urbanización. El saharaui seguía, en su vida cotidiana, regido por relaciones ancestrales. Fuera de los pocos asentamiento urbanos, el imperio español solo era una formalidad.

La Historia reciente

De cualquier modo, el anhelo de retomar su libertad milenaria había hecho que en 1973 se fundara el Frente Popular de Liberación de Saguia el Hamra y Rio de Oro,  (Frente POLISARIO). Dos años después, con Franco moribundo, los hechos se precipitaron. Una de las primeras medidas tomadas por el Rey designado por Franco para sucederle, el actual prófugo Juan Carlos de Borbón-  fue concertar con el Sultán de Marruecos y el dictador de Mauritania, un acuerdo para retirarse del territorio, y " permitir " que se lo repartieran. Eso significaba varias traiciones,.. a la vez. España había dado al Sahara, en 1968, el Estatuto de Provincia con el número 53. Y en segundo lugar, desde la década del 60, las Naciones Unidas promueven la descolonización de África, y siendo España la potencia administradora solo le restaba organizar el proceso de autodeterminación del pueblo saharaui, pero no su entrega a otros países.

El sultán de Marruecos, y el de Mauritania, solicitaron un pronunciamiento a la Corte Internacional de la Haya, que, con fecha 16-10-75, concluyó inequívocamente que el Sahara no había pertenecido a ninguno de esos países, y que por tanto, no tenían ningún derecho a apoderarse del mismo,

Esa conclusión, puso a Marruecos y Mauritania ante la opción de apoderarse por la fuerza, e ilegalmente, del territorio. Acordaron con el régimen de Madrid el retiro de las tropas españolas (acuerdo secreto del 14 de noviembre)y el ejército español el 28 de febrero, arrió la bandera, y permitió que los invasores avanzaran sobre el territorio, a sangre y fuego.

Pero el 27 de febrero, el Frente Polisario, como legítimo representante del pueblo saharaui, proclama la República. El sultán organiza dos invasiones, la llamada Marcha Verde, con civiles a los cuales se les prometían espacios nuevos, y el ejército marroquí con métodos terroristas a gran escala.

La población civil huye al desierto, siendo atacada por los aviones marroquíes, con napalm y fósforo blanco, elementos suministrados por Francia y EEUU.

Los que sobreviven encuentran refugio en el sur de Argelia, mientras el Polisario lucha en tres frentes a la vez, para proteger a los civiles contra  los marroquíes y contra los mauritanos. Allí se produce un gesto a señalar. Un puñado de estudiantes uruguayos, de medicina, radicados en Argelia, son los primeros en acudir a prestar solidaridad a los campamentos, ubicados en la parte más inhóspita del desierto,conocida como la Hamada.

La guerra dura 16 años, pese a la abrumadora diferencia de efectivos, armamento, y logística, el Ejército Polisario derrota a Mauritania, y la obliga a firmar la paz.  Marruecos, cada vez más acorralada, construye con financiación y tecnología de EEUU e Israel, un muro de más de 2.000 kilómetros, rodeados de millones de minas antipersonales, para defenderse de las incursiones saharauis. Puesto a la defensiva, tanto en el plano militar como diplomático, firma un cese del fuego, con el compromiso de organizar un Referéndum que determine el futuro del territorio y su gente. Eso fue en el 91 y hasta la fecha ha puesto todo tipo de obstáculos al mismo.

En estos casi 30 años, los refugiados siguen sobreviviendo en muy malas condiciones, gracias al apoyo  de Argelia, y principalmente comunidades de España, aunque países de Nuestra América contribuyen como pueden, caso de Cuba, México, Venezuela.

El marco general de la situación

La RASD no está sola pues la reconocen 84 países, entre ellos Uruguay aunque en verdad la ayudan poco. No solo la Corte de la Haya, también la Asamblea General de las Naciones Unidas ha reconocido la justeza del reclamo saharaui. Pero el peso de algunas potencias occidentales obstaculiza todo avance. Un ejemplode ello es  el acuerdo del cese del fuego que  supuso la constitución de una Fuerza de Paz para el conflicto, conocida como MINURSO. Es la única de las fuerzas desplegadas por las Naciones Unidas,  que no tiene entre sus cometidos el velar por el respeto a los Derechos Humanos y recordemos que el veto de Francia fue decisivo.  Gracias  a ello, Marruecos ha logrado hacer desaparecer a más de 600 saharauis de la población de los territorios ocupados,

Sin embargo, la población resiste. Así, en el 2010, se organiza un campamento en Gdeim Izik donde miles de saharauis protestaron pacíficamente por las brutalidades permanentes de las fuerzas represivas marroquíes, dando comienzo al movimiento conocido como Primavera Árabe.

De los aliados de Marruecosdigamos que Francia quiere ampliar su esfera de influencia mediante los acuerdos de pesca y mineros. La Unión Europea y los EEUU, apoyan discretamente. La RASD cuenta con el apoyo solidario de la Unión Africana, y algunos países más, pero el margen de paciencia para tanta injusticia parece haberse acabado.

En el extremo sur, en la frontera con Mauritania, Marruecos abre un camino de modo ilegal. Los saharauis se interponen, y el ejército marroquí ataca El Guerguerat , incendiando las jaimas.

La respuesta de la RASD fue declarar anulado el cese del fuego acordado recientemente y aunque el sultán ha tenido en esta ocupación ilegal del territorio saharaui el respaldo de Trump que también respaldó la “legalidad" de los asentamientos sionistas en Cisjordania la resolución del Gobierno de la RASD ha sido respaldada por la población y, en particular, por los jóvenes saharauis. Porque ya es demasiada injusticia.