Venezuela en la mira del imperio

Escribe: Griselda Leal Rovira

Desde hace ya bastante tiempo, los grandes medios de comunicación nos vienen hablando de lo que ocurre en Venezuela: nos bombardean con “la dictadura de Maduro” una y otra vez sin entrar en un análisis profundo de la razón por la cual ese país caribeño está pasando por esta  dramática situación de crisis económica y alimentaria, pese a que se trata de una región inmensamente rica, particularmente en minerales de todo tipo y con la reserva petrolera más grande del planeta.

A lo largo de la historia, Venezuela se caracterizó por tener gobiernos corruptos, aliados de los Estados Unidos, permitiendo que empresas de aquél país explotaran sus riquezas llevándose la mayor parte de las ganancias al exterior y despojando al pueblo venezolano de lo que le pertenecía.

Tras varios intentos para llegar al gobierno, el 2 de febrero de 1999 el comandante Hugo Chávez logró la presidencia a través de las urnas, dando un vuelco al país y comenzando a transitar un rumbo hacia el socialismo.   

Al principio los grandes poderes lo subestimaron, creyendo que a ese militar de pueblo lo podrían manipular como lo hicieron con sus antecesores, pero no tardaron en comprender que este hombre era diferente. En su mente y su accionar estaba presente la motivación de las clases trabajadoras y campesinas a fin de llevar adelante un proyecto de país inclusivo. Sacó adelante varios planes de trabajo y desarrollo, nacionalizó la industria petrolera que fue un puntal importantísimo para activar la economía, fundó escuelas, universidades, hospitales y construyó barrios enteros con viviendas populares de muy buena calidad, eliminando las precarias, con lo que elevó la calidad de vida de millones de venezolanos.

Por supuesto que esto a la élite no le agradó, sobre todo considerando que el gobierno le había arrebatado lo que consideraban su propiedad exclusiva.

Muy pronto comenzaron a concretarse los planes para derrocar al presidente, finalmente Hugo Chávez enfermó de cáncer y muerió en el año 2013 a los 59 años de edad.

A muchos les resultó demasiado extraño que un hombre relativamente joven, sano y vigoroso tuviera una caída tan violenta en poco tiempo. No faltaron médicos, científicos y analistas que plantearan la posibilidad de un asesinato, dado  que existen maneras comprobadas de provocar el cáncer con distintos métodos.

Pero lo cierto es que con sólo 13 años de gobierno no le fue posible hacer un cambio profundo y la tarea emprendida quedó inconclusa. 

Luego, Nicolás Maduro asume el gobierno, y aunque su personalidad no es la misma que la de Chávez, el acoso de parte de Estados Unidos se acentuó, sobre todo con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

Pronto comenzó el bloqueo y la decadencia económica. Hubo factores que colaboraron para que ese plan surtiera efecto, por ejemplo, el hecho de no haber diversificado la producción, a fin de autoabastecerse, teniendo que recurrir a la importación de alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad; otro factor en contra ha sido la burocracia y la corrupción en determinados sectores del gobierno y en las fuerzas armadas; las acusaciones de violación de los derechos humanos, el poder de los medios de comunicación  y la oligarquía interna que se vio despojada de sus privilegios son también factores influyentes en la actual situación..

Es así como surgen algunos políticos de oposición que logran tener incidencia en parte de la población, como Leopoldo López que estuvo 5 años detenido y luego liberado y Juan Guaidó, diputado y presidente de  la Asamblea Nacional, que con 35 años, el 23 de enero de 2019 se autoproclamó en una plaza pública “presidente  encargado de Venezuela”, con el respaldo del presidente de los Estados Unidos Donald Trump y un grupo de países aliados. Han pasado más de 8 meses y pese al respaldo económico y logístico de la mayor potencia del mundo y el apoyo de la prensa internacional, no han podido sacar a Nicolás Maduro del gobierno.

El viernes 27 de setiembre, en el marco de la 74° Asamblea de la Organización de Naciones Unidas, realizó su intervención la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, hizo uso de la palabra para exponer los puntos de vista y los objetivos de su gobierno. Entre otras consideraciones destacó las 350 medidas aplicadas en el período comprendido entre  2015 al 2019. Señaló también la apropiación ilícita de los recursos venezolanos por parte de los Estados Unidos, el bloqueo total: económico, comercial y financiero impuesto por la potencia del norte lo que el gobierno considera un terrorismo de estado, destacando que tienen evidencia de los lugares donde hay grupos de paramilitares que estarían planeando una invasión a Venezuela desde Colombia y también de drones cargados de explosivos para asesinar a altas autoridades venezolanas.

La vice presidenta aseguró que Estados Unidos le despojó a Venezuela 130 mil millones de dólares, incrementando la agonía del pueblo venezolano sin lanzar una Bombay reclaman una investigación por parte de la ONU para esclarecer.

En lo que tiene que ver con el auto proclamado presidente Juan Guaidó han aparecido fotografías suyas junto a paramilitares y narcotraficantes colombianos del grupo “los rastrojos” que muestran la evidencia de la conexión que los une.

Con respecto al presidente de Colombia, Iván Duque, tuvo una vergonzosa actuación en la misma conferencia de la ONU cuando presentó como prueba cuatro fotografías en contra del gobierno de Maduro que resultaron ser falsas y Rodríguez asegura que Duque mintió en su alocución.

Referente a la migración, Rodríguez señaló que sobre todo se debe al factor económico y a la falta de recursos, pero también señaló que anteriormente 6 millones de colombianos se refugiaron en Venezuela huyendo de la violencia. El gobierno venezolano acaba de entregar a la asamblea de la ONU,13 millones y medio de firmas certificadas denunciando estos atropellos.

La vice presidenta destacó que Venezuela ha tenido reconocimientos de parte de la FAO, de la UNESCO y de la Organización Mundial de la Salud por sus avances en educación, en salud y en alimentación, antes del bloqueo de parte de los Estados Unidos.

En su intervención señaló que veintiseis personas en el mundo poseen la misma riqueza que tres  mil 800 millones de personas pobres, como prueba de que el sistema capitalista genera riqueza para unos pocos. También afirmó que no debe haber un mundo donde “vienen unos patoteros a robarte porque pienses distinto”. Si bien es cierto que las sanciones abarcan a toda la población, a banqueros y comerciantes, pero también a los mas vulnerables y es  a ellos que les damos mayor protección explicó.

Acaba de reunirse el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, TIAR, organismo creado en 1947 tras la segunda guerra mundial, que cuenta con 19 países de América Latina y tiene por cometido proteger a sus miembros de ataques por parte de otras naciones. En este caso se estableció reincorporar a Venezuela, que había abandonado el grupo en el año 2013, pero ahora se llevaría a cabo con la presidencia del autoproclamado Juan Guaidó. En la reunión se decidió efectuar mayores sanciones contra el gobierno de Maduro y se comprometieron a detectar a personas o entidades vinculadas a actividades ilícitas a fin de sancionarlas, como por ejemplo congelar activos que puedan tener en esos estados. La resolución fue aprobada por 16 miembros, una abstención, Trinidad Tobago, una ausencia Cuba, y Uruguay que se pronunció en contra.

Observadores consideran que el TIAR en el siglo XX significó el instrumento jurídico que justificó todas las invasiones llevadas a cabo por Estados Unidos contra los pueblos de América Latina como Guatemala, República Dominicana, Panamá, Nicaragua, Haití y Granada.

Uruguay, junto con México y varios países que se han ido incorporando, apoyan la postura del diálogo para resolver el tema, poniendo énfasis en  el “NO A LA INVASIÓN ARMADA”.