La “Ruta de la Seda” un camino azaroso para la paz mundial

 

Escribe: Griselda Leal Rovira 

La expansión de China por el mundo es un hecho indiscutible, disputándole el poderío mundial a Estados Unidos como primer potencia, quien se esfuerza por contrarrestar el avance.

En los últimos 30 años la industria China ha crecido de una manera impresionante, abarcando diversos ámbitos como la construcción, la informática, la textil y la agropecuaria entre otras. Del mismo modo la población, que hoy cuenta con unos 1.300 millones de habitantes, poco mas de la mitad habitan en grandes ciudades con enormes y modernos edificios bien planificados y rodeados de áreas verdes. De todos modos aún persisten grandes diferencias con las zonas de la campaña y las montañas, donde ese sector de población aún se encuentra viviendo como hace cien años.

Desde hace 200 o 300 años antes de Cristo, existe en esa región del mundo “La Ruta de la Seda”, llamada así porque era esa tela, cuyo secreto de confección guardaba China, derivada del capullo del gusano con el mismo nombre, muy codiciada por las damas adineradas de occidente, pero en verdad no era sólo la seda lo que circulaba por la misma, sino también metales preciosos, piedras, como diamantes, rubíes, jade, ámbar, marfil, porcelana, vidrio y materiales manufacturados.

Como es lógico suponer, en esa época el transporte era en largas caravanas atravesando distintas zonas con caballos, camellos, en el caso de los desiertos y embarcaciones, haciendo escalas en oasis y fortalezas y debiendo enfrentar en ocasiones a bandas de asaltantes y asesinos. 

Más adelante aparecieron el ferrocarril y las carreteras.

La Ruta de la Seda también sirvió para que religiones, culturas, ideas, conocimiento, arte e idiomas se expandieran por toda Asia, llegando a Europa.

La Ruta fue una fuente de riquezas para el mundo islámico y en especial para China, y una sangría para Europa, quien luego se lanzó a buscar nuevas rutas marítimas, desembocando en los descubrimientos, en particular de América. 

Actualmente China está abocada a actualizar la Ruta de la Seda, construyendo modernas carreteras, puentes, vías férreas y embarcaciones, para lo cual está invirtiendo grandes fortunas en muchos países como Rusia, Egipto, Turquía, Irán, India, Siria, Pakistán, Uzbekistán, llegando a Europa.

Esto también ha significado una intromisión de China y sus trabajadores en algunas regiones, cuyos residentes no están del todo conformes con lo que consideran una invasión.

Actualmente China comercia con 124 países en todo el mundo, incluidos Estados Unidos, Japón, los países europeos y de América Latina.

Pero hoy nos llega una noticia que indica que China ha contraatacado a Estados Unidos, devaluando el yuan. Se trata de una respuesta acorde ya que USA ha estado aumentando los aranceles de todos los productos de procedencia china. De esta manera China salva ese obstáculo interpuesto por la administración Trump y también introduce sus productos en los demás países con grandes ventajas. 

Es inevitable que esto lleve a una guerra de divisas que puede desembocar en otro tipo de guerra. En la práctica esto significa que los productos chinos sean más baratos y compitan con otros similares de manera ventajosa, un ejemplo es el de los celulares marca Huawei  que costarían menos que la competencia y con mayor calidad.

Es posible que la Reserva Federal de USA esté pensando devaluar el dólar, aunque estas medidas son muy costosas para ambos países.

La aparente intención del país asiático sería que las empresas norteamericanas den quiebra. Asimismo trae como consecuencia la baja del valor del oro y la caída de muchas bolsas del mundo. Además China dejaría de importar artículos provenientes de Estados Unidos. Esta jugada ya la hemos visto muchas veces, incluso en nuestro país, por parte de empresas multinacionales poderosas, que elaboran determinados artículos,  quienes de esa manera asfixian a las empresas más chicas y las terminan comprando para anexarlas a la suya.

Una consecuencia no deseable puede ser una profunda crisis a nivel mundial. 

China es denominada como “El Gigante Asiático” o “El despertar del Dragón”, sin duda el Dragón está despertando y puede traer consecuencias inesperadas.