¿Qué se juega en Venezuela?, una pregunta crucial acompañada de consideraciones referidas a lo nacional y regional: ¿sólo en Venezuela?

Escribe: Ernesto Domínguez

A mi juicio, en Venezuela se juegan varias cosas que nos duelen y nos atañen.

Algunas obvias: recursos naturales cuantiosos, una jugada geopolítica crucial para la región y una estrategia de demolición de los  estados, tema este que no aparece en casi ningún análisis. 

Hay un preámbulo necesario, que tiene que ver con una autocrítica a la que no es muy afecta la izquierda de hoy. Están cayendo los " gobiernos progresistas", integrados mayoritariamente por la izquierda, y lo hacen con mucha pena y casi ninguna gloria. Básicamente por cuestiones de ética ( corruptelas ) que son comunes en el mundo empresarial capitalista y en las democracias burguesas, pero que no se le perdonan a los que se ubican - al menos teóricamente- en la izquierda.

Y, si se han apoyado en poderes judiciales igualmente corruptos y en los medios de comunicación intocados, es porque - con una ingenuidad acalambrante- no fueron debidamente regenerados, al costo que  hubiera debido pagarse. El problema central,  hay que decirlo, es que para no asustar a la burguesía, a ninguna  fracción -ni chica, ni mediana, ni grande-, se optó por no tocar ninguna base de su poder económico, social e ideológico, desmovilizando, en paralelo, la actividad política independiente  de masas.

Hubo si una iniciativa, fomentada por algunos líderes como Chaves, Evo, Correa, Lula y Kirchner en un principio, que contó con el apoyo de Cuba, que fue quien abrió la institucionalidad de la región en un sentido muy positivo. La creación del ALBA, la CELAC, Petrocaribe ,Telesur, el proyectado Banco del Sur y el veto al ALCA.  

Fue un " momento estelar”, luego vino el retroceso. De todo aquello solo quedan el ALBA, Telesur y una OEA renovada y agresivamente proyanquee a la que contribuimos, generosa e irresponsablemente, con don Luis Almagro.

Es decir entonces,  que el retroceso es resultado de una combinación de errores propios y aciertos ajenos.

Razones y Sinrazones

Reservas de petróleo y oro y recuperación del dominio del  " patio trasero",

parecen cosas bastante obvias para la injerencia de EEUU. Pero hay un trasfondo bastante más siniestro.

Casi una década y media atrás,  hubo una propuesta estratégica de origen militar, respecto a la geopolítica del mundo. Un tema que, como a todo imperio,  a los EEUU les importa de modo esencial.

La propuesta consistía en delimitar  aquellas zonas del mundo a las cuales habría que  trasformar en “territorios”, eliminando los Estados. Eso tendría obvias ventajas ya que conquistar y administrar tiene costos permanentes, y por eso lo mejor es que las poblaciones se arreglen como puedan y queden expeditas las fuentes de recursos consideradas importantes. 

En esa definición entra toda África, parte de Asia y América hispánica. Ensayos de destrucción de Estados ya hubo: Yugoeslavia, Irak. Libia. Afganistán. En los Balcanes se limitaron a fragmentar, es un lugar demasiado cercano a Europa, a Irak no lo salvó ni siquiera sus miles de años  de existencia, Libia y Afganistán volvieron a la Edad Media.

Las columnas de migrantes centroeuropeos que llegan al sur de los  EEUU, son - sin saberlo ni quererlo- funcionales al proyecto, con o sin muro, la población de los EEUU ya está condicionada al espléndido aislamiento.

En el plano más global como lo es el de las instituciones de carácter internacional, ya se está produciendo el desacople de los EEUU. Ya no les alcanza su veto eterno en el Consejo  de Seguridad, quizás la máxima autoridad en los hechos, pero hace ya quince años,  la invasión a Irak  la realizó con la OTAN y  no con las Naciones Unidas.

Hace años se retiró de la UNESCO, -donde hacía tiempo no aportaba ni un peso, la institucionalidad  trabajosamente creada luego de la segunda guerra mundial, se cae a pedazos. Y eso es algo que no ven, o no quieren ver, nuestros políticos y analistas de izquierda. Jugar el juego de la política, implica tener una fuerza que Uruguay nunca tendrá en solitario.

El Mercosur, el ALCA, el ALBA, el ( torpedeado ) Banco delSur, Telesur, eran caminos de mayor autonomía pero se prefirió seguir caminando todas las sendas al mismo tiempo, con la misma lógica de las políticas internas, como si no  existieran las clases sociales, como si en el mundo no existiera un imperio, con sus satélites privilegiados - la vieja y prostituida Europa,  Israel..- y también sus satélites no privilegiados.

El caso Venezuela

Como el caso Brasil, merece hacer una distinción: una cosa es estar contra los golpes y las arbitrariedades intencionales del sistema judicial, -tanto la destitución de Dilma, como el Juicio a Lula no tienen ningún sustento legal serio- y otra es estar de acuerdo con esos gobiernos. Algo similar ocurre con el juicio a Venezuela, su situación y su gobierno.

Tengo muchas cosas que decir al respecto de Maduro y su gente. Pero mucho más respecto  a esa "oposición democrática" financiada, entrenada y promovida por los EEUU y sus lacayos que hoy amenaza con agresión militar y apropiación de riquezas.

Cuando Mujica plantea que debe haber elecciones sin Maduro ni  Guaidó, es también funcional al plan de los EEUU. Guaidó es un pelele, como lo fue Capriles, López, o cualquier otro con su cuarto de hora y su colapso.

Acá hay que decir bien claro y  fuerte, hubo elecciones en mayo del año pasado, y nadie las impugnó, y tuvieron oportunidad de participar, algunos lo hicieron, otros no, hubo observadores extranjeros, y el sistema electoral venezolano es el mejor del mundo, dicho por la Fundación Carter y corroborado por Oscar Botinelli, que lo tildó de más seguro incluso que el nacional, por tanto, equiparar a un Presidente electo legalmente, con un payaso autoproclamado, solo  puede entrar en la cabeza de alguien que participe del plan golpista.

Primera conclusión: acá hay   un solo Gobierno Constitucional, encabezado por Maduro, les guste o no. Que el autodenominado Grupo de Lima, integrado por un selecto club de corruptos, lo desconozca, es parte - obvia- del plan golpista. Como es obvio la actitud de la putrefacta Europa.

 Pero me interesa lo nuestro.

Está bien que se festejen los cumpleaños, pero cuando un país hermano, que se ha portado como tal, pasa por lo que hoy está viviendo Venezuela, hay que tomar y proclamar definiciones.

Una izquierda decente -ya no digo ni siquiera revolucionaria, condenaría firmemente a las amenazas de invasión, se retiraría de la OEA y del TIAR, marcaria a fuego la doble, o triple, moral de algunos que se atreven a juzgar ciertos  asuntos de Venezuela, tomaría medidas sobre los medios, que no solo emiten opinión, sino  mienten con descaro e intención, exigiría explicaciones a quienes aclamaron a Guaidó nueve días antes de su autoproclamación( Lacalle Y Sanguinetti), pararía en seco a los que lanzan una y otra vez todo tipo de infundios -si es que lo son- y aprovecharía para educar a las masas, con muchos temas esenciales.

Un plan que nadie puede desconocer. Ni siquiera un tal embajador Arteaga, profesional de carrera, que en un extenso reportaje solo  habla de errores de Chavez y Maduro, pero desconoce el papel de los EEUU. Algo que para un ciudadano común, bombardeado por la prensa sicaria , puede significar algo  perdonable, pero para un profesional de la diplomacia, es simplemente complicidad (aunque lo de Almagro, no tiene aún adjetivo encontrado, para tanta porquería). Recomiendo leer ese reportaje en el Observador.

Volviendo al plan: primero desconocieron olímpicamente el resultado, aunque no pudieron demostrar ningún fraude, fueron armando un Grupo de Lima con lo más abyecto de los gobiernos de la derecha ( ser de derecha no es sinónimo de mala persona) casi todos, acusados de todo tipo de delitos, impulsaron a la OEA, contando con su secretario general, mayordomo servil a tiempo completo, organizaron un Tribunal en el exilio y, al fin, proclamaron a un legítimo descendiente de los Romanov  como Presidente ENCARGADO. Si no estuviera llamando abiertamente a la invasión, sería una gran broma internacional... la primera del siglo XXI.

¿Qué se juega en Venezuela?

Pues, el penúltimo  acto de arrasamiento de todo tipo de intento de vida alternativa, al que  quiera EEUU. Así de simple y terrible. Bolivia y Cuba serían los últimos. Por  desgracia, creo que nuestro País, con una izquierda que ya no tiene ningún rumbo sino un afán de permanencia probablemente medible en pesos, tiene un final –que es la experiencia " Progresista"  en el gobierno- muy, muy triste, ya que obligada por la lógica electoral, la única que entiende, tendrá que pactar para gobernar, no con los sindicatos y movimientos sociales, sino con los partidos y asociaciones de la “derecha capitalista nacional".

Ya lo ha hecho con el capital financiero internacional. Somos alumnos ejemplares para el FMI, para los EEUU,  de los cuales no nos separamos ni a gancho ( del TIAR, de la OEA, de las compañías internacionales, a las cuales damos toda clase de prebendas: pasteras, capital inmobiliario, el agronegocio. Eso es ahora, pero mañana será para darle " gobernabilidad" y transaremos con quien sea... con Novick,por ejemplo, para aprobar parte del plan de obras departamental.

Esta izquierda tiene el síndrome  del ñandú: esconde la cabeza, cuando olfatea la tormenta, pero  deja al aire, ya se sabe qué...

Pudieron impulsar acuerdos regionales para  avanzar con el conjunto de la región, en áreas claves de la información con satèlites y  Telesur, con el proyectado Banco del Sur, pudieron buscar complementariedades productivas, acuerdos  para incentivar la Investigación autonóma ( como lo hizo Cuba con bien pocos recursos), promover los intercambios culturales, las coordinaciones de los sindicatos, en fin… tantas cosas..

Si ,si cuando vengan por Venezuela, mirando a los demás, con una América Nuestra, unida y  en pie, dudo que se atrevieran a hacer estos desplantes de patoteros agrandados.En cambio ahora, mañana, o cuando " vengan" por el barrio, se acordarán  tardíamente de B. Brecht. O de la madre del ùltimo rey de Granada, al cual le dijo: " no llores como mujer, lo que no has sabido defender como hombre".