Haití no recibió ayuda sino lo contrario, desde su independencia hasta nuestros días, como lo demuestra la realidad

 

 

Entrevista realizada por Eduardo Aparicio para Claridad

Tedd-Lee en Montevideo

Durante su breve estadía en Uruguay, Claridad entrevistó  a Tedd-Lee, joven profesor haitiano, militante de la educación popular, activista sindical y miembro de la formación de izquierda “Partido Verte”.

C- ¿Puede presentarnos un breve panorama de la situación social imperante hoy en Haití?

TL -La situación haitiana se caracteriza por el reinado de una inestabilidad permanente. Después de la caída de la dictadura de Duvalier siempre hemos vivido dentro de la inestabilidad generalizada en el país.

C- ¿Podemos  hablar de un funcionamiento democrático hoy en Haití?

TL -La democracia solo puede instalarse y consolidarse a través de la educación. Hay que educar y formar al pueblo en y para la democracia. Hasta que no logremos un sistema educativo universal y de calidad, no podremos afirmar que estamos viviendo en democracia.

C-¿Cómo caracterizaría al actual gobierno?

TL -Se trata de un gobierno antipopular. Las medidas que adopta no van en el sentido de la emancipación popular, pues se limita a favorecer a los grupos de interés que lo condujeron y respaldan en el poder.

C- ¿Qué nos puede decir de la situación económica?

TL -Las políticas aplicadas no van en el sentido de un modelo económico que permita sacar al país de la situación de pobreza estructural en la que se encuentra, podemos afirmar que se vive una situación catastrófica.

C- ¿Cómo califica la realidad social imperante en Haití?

TL –Es un país donde impera la desigualdad generalizada, ya que tan solo el 2% de la población acapara la mayor parte de la riqueza generada en el país; el resto de la población se debate en la pobreza, las carencias y la exclusión.

¿Cuál es su punto de vista sobre la definición de Haití como un “estado fallido”?

TL -Más que de un “estado fallido”, hay que hablar de un estado empobrecido, a causa de las potencias imperialistas. Las elites locales junto al imperialismo, son los responsables de haber colocado a Haití en la situación que hoy sufre.

C- ¿Esa presencia imperialista, cómo se visualiza?

TL -Se visualiza en la pobreza generalizada, en las carencias  existentes en educación, vivienda y salud, en la corrupción dominante, en la presencia, rotativa, pero permanente, de la misma gente y el mismo sector social en la conducción del país.  Pero, cada vez más, el pueblo toma consciencia de esa presencia imperialista. El movimiento estudiantil especialmente se halla sensibilizado con este tema, y es así que podemos hablar de un paulatino y ascendente antiimperialismo que se va haciendo carne en el pueblo.

C- ¿Los movimientos populares y sociales, son ahora más fuertes y consistentes?

TL -Si, como ya dije los estudiantes y otros movimientos sociales son muy activos, crecen y se desarrollan con dinamismo y combatividad.

C- ¿Qué opinión tiene sobre la izquierda haitiana?

TL -Si bien algunos elementos de la izquierda han mostrado ser consecuentes con una perspectiva transformadora de la realidad actual, aún persisten y tienen vigencia otros que, lamentablemente, han pactado y generado sus compromisos con los sectores de la derecha.

C- ¿Y los sindicatos, cómo están, qué hacen?

TL -Bueno, estos tienen un cierto peso, especialmente el de los docentes y los choferes que juegan un rol importante, encabezando la protesta social.

C-¿Cuál ha sido el rol desempeñado por la MINUSTHA?

TL -Esa misión ha representado un fracaso total, ya que no favoreció, ni logró  la estabilización, como se pretendió presentarla cuando su creación. Han dejado tras ellos un tendal de secuelas, violaciones, arbitrariedades y abusos de todo tipo, y toda clase de excesos, como los saqueos a la población.

C- ¿Las fuerzas de la MINUSTHA participaron en actos represivos?

TL -Efectivamente, hubo innumerables actos de represión particularmente en los barrios populares.

C- ¿Tiene algo que comentar sobre la actuación del contingente uruguayo de esa fuerza internacional?

TL -Debo decir que Haití no necesitaba la presencia de soldados extranjeros - ni de Uruguay, ni de otros países- para resolver sus problemas y dificultades. Necesitaba si, y necesita, acompañamiento y ayuda humanitaria para su desarrollo.

C- En una síntesis de su criterio al responder estas preguntas, ¿puede decir que usted tiene ideas y enfoques socialistas?

TL -Así es, efectivamente, y ese enfoque viene desde la historia de mi país ya que  Haití desde el momento de su independencia procuró generar una republica igualitaria. Fue desde Haití que se propagaron las primeras ideas socialistas en la región del Caribe.

C-¿Cómo son las relaciones de Haití con el resto de América, particularmente de América Latina?

TL -No podemos decir que sean excelentes pero tenemos conciencia de nuestra necesidad y obligación de mejorarlas. Somos conscientes de que debemos intensificar nuestras relaciones con América Latina. Si bien nosotros somos el único país de habla francesa en el Caribe, eso no puede significar una dificultad para la generación de todo tipo de vínculos y para la integración.