AMÉRICA LATINA Y EL IMPERIALISMO

 

Griselda Leal Rovira

Los planes de los poderosos a nivel mundial con base en Estados Unidos y con conexiones en distintas partes del mundo, apuntan a apoderarse de toda América desde Alaska hasta Tierra del Fuego para quedarse con todo tipo de riquezas, desde petróleo y minerales hasta alimentos.

Las caras visibles hoy son Donald Trump, Benjamín Netanyahu y su vasallo Javier Milei, pero aunque caigan estos títeres, no se soluciona el problema, el tema es muchísimo más complejo, los billonarios son los verdaderos dueños.

El abogado y dos veces presidente de Honduras Juan Orlando Hernández fue condenado por la justicia de Estados Unidos a 45 años, acusado de ser narcotraficante, un año y medio después, el primero de diciembre del 2025 el presidente Trump lo indultó para que volviera a su país a respaldar al actual presidente derechista, Nasry Asfura, conocido como Tito, para impulsar la propuesta de sentar las bases tendientes a derrocar a los gobiernos de izquierda, progresistas o que no sigan el mandato del imperio. En primer lugar estarían México y Colombia.

Pero han trascendido audios, comprobadamente auténticos con la voz de Hernández, declarando sus verdaderas intenciones, se trata de entregar la soberanía de Honduras, comprar armas y servir de base en la región.

Señaló que el arquitecto del proyecto es el gobierno de Israel.

Para tener en cuenta la gravedad del tema debemos recordar lo que fue el plan Cóndor y que lo repitan con variantes actualizadas y con mejor tecnología no es para nada descartable.

Los años por venir no van a ser fáciles para nuestra región. Ya fracasaron en Medio Oriente y es lógico que pongan todas las baterías en lo que consideran su patio trasero.

Lamentablemente ya tienen las bases puestas en varios países, a los que han entrado por el sistema democrático, aunque sea manipulando de distintas maneras, y en varios hay disturbios y protestas.

El peor panorama para Uruguay sería que ganaran las derechas nuevamente tanto en Argentina con 50 millones de habitantes y en Brasil con más de 200 millones, nosotros con 3 millones y medio en entre dos grandes, tendríamos poco margen de movilidad. No es probable que eso ocurra, pero no puede descartarse.

El presidente de Bolivia Rodrigo Paz ganó democráticamente las elecciones hace seis meses con la promesa de capitalismo para todos, hoy el país está en un caos de manifestaciones campesinas y de la población en general reclamando su dimisión.

La base del capitalismo es que haya un pequeño grupo de personas que ostenten la riqueza mientras que la mayoría trabaje para ellos o esté en la absoluta pobreza.

Muchos de los votantes del Frente Amplio cuestionamos algunas de las medidas, posturas o carencias de este gobierno, incluso la figura del presidente Orsi en ocasiones es criticada, pero debemos ser cautos, cuando las críticas se reiteran, la derecha las aprovecha muy bien a través de los grandes medios de comunicación de los que disponen, y de esa manera captan votos, el ejemplo más cercano lo tenemos en Argentina con la famosa brecha tan bien explotada, que terminó con el peor gobierno después de la dictadura.

No se trata de aceptar lo que está mal sin cuestionar, pero debemos buscar la manera de resolverlo de la mejor manera, la más justa.

Tampoco se trata de girar cada vez más al centro o a la derecha para captar votos porque está comprobado que no sirve, se ganan por la derecha, se pierden por la izquierda y se dejan principios por el camino.

El imperialismo yankee está en decadencia, pero aún tiene mucho poder y sobre todo armamento bélico. También utiliza el sucio recurso de las falsas noticias, para las que tienen una delegación de periodistas comprados, que se prestan para eso y a veces es difícil comprobar qué hay de verdad o de mentira.