
Por Daniel Olesker
Los modelos de desarrollo
Es claro que nos enfrentamos a dos modelos claramente diferentes.
El modelo de esta coalición de gobierno representa con claridad los intereses del capital concentrado. Eso se verifica en los ganadores y perdedores de este modelo.
Los ganadores
Empecemos por las exportaciones que están 63 % por encima de las de 2019, concentradas en pocas y grandes empresas y en cinco grandes rubros de fuerte contenido primario.
No solo crecieron sus ingresos sino sobre todo su ganancia que como muestra rl cuadro 1 crecio 13%, mientras que 80.000 asalariados rurales todavía no recuperaron el salario real del año 2019.
Miremos ahora el producto bruto interno (PBI) que ya está por encima del primer semestre de 2019.
¿Quiénes son los que más crecieron? Creció la construcción –en particular la construcción inmobiliaria en zonas residenciales–, el comercio –de las grandes superficies–, las grandes industrias y los agro negocios.
Y la cifra más importante en términos de usos de las ganancias son los depósitos bancarios. Como mustra el cuadro crecieron 36 % en Uruguay y en el exterior 60 % Y de los USD 10.000:000.000 que crecieron los depósitos, USD 8.500:000.000 son de las cuentas de más de USD 100.000.
El cuadro 1 lo muestra claramente.
LOS PERDEDORES
Los trabajadores, en primer lugar. Los salarios cayeron 4 % y cayeron porque la pauta salarial determinó su caída, es decir fue la política salarial del gobierno la que determinó su caída.
Hay aumento del empleo es verdad; pero hay que tener en cuenta que dicho aumento se da, básicamente, por los jornales solidarios y por obras de infraestructura que ya existían en su mayor componente y que en 2023 no estarán en su mayor parte.
Por eso la masa salarial hoy, el ingreso de la clase trabajadora en el 2022 es 3 % más bajo que el ingreso de la clase trabajadora en el año 2019, todo lo contrario de lo que pasó durante los 15 años anteriores en que la masa salarial en el Gobierno del Frente Amplio creció.
Veamos el caso de los trabajadores industriales: la industria creció 11 %, mientras que la masa salarial industrial cayó 5 % en horas y 5 % en salarios, un 10 % en total; o sea que los industriales crecieron a costa de los ingresos de los trabajadores, crecieron gracias a que los trabajadores ganaban menos. Se podría decir que es por el aumento de la productividad. ¡No, claramente no! Es aumento de la explotación del trabajo a través de un uso más intensivo del trabajo. O sea es aumento de plusvalor absoluto y no relativo.
En cuanto a la pobreza hay 78.000 pobres más que en 2019 y 19.000 más que el año pasado.
El consumo en los hogares cayó; la economía se dispara, no hay crisis económica, estamos en uno de los mejores momentos de la economía, ¡y el consumo de los hogares cae. Además como es obvio cae selectivamente; el 20 % de los hogares de menos ingresos perdió más que el promedio, el 10 % no perdió y el 5 % ganó.
Finalmente hay una caída adicional de la mayoría de la población que se refiere a los presupuestos de los servicios públicos que acceden. A eso voy en el siguiente punto.
Aquí los datos el cuadro 2.
Dos observaciones antes de pasar al tema gasto público.
Primero está claro que estamos ante un modelo altísimamente concentrador, quizás de los más concentradores en un período tan corto –dos años y medio– de la historia previa a los 15 años del Frente Amplio.
Segundo está claro que el salario real perdió menos, porque hubo algunos sectores que quebraron la pauta y tuvieron adelantos de correctivos y adelantos salariales. Quienes? Aquellos sectores que tienen sindicatos fuertes y lograron romper la pauta, por lo que no es un mérito del Gobierno.
LA RENDICION DE CUENTAS Y EL GASTO PUBLICO.
Todos los incisos vinculados con el área social tienen en 2021 un presupuesto menor al de 2019.
Según muestra el cuadro 3 la reducción acumulada es del orden de los 450 millones de dólares y los principales han sido USD 144:000.000 la ANEP; USD 37:000.000 la Udelar; USD 67:000.000 ASSE; USD 44:000.000 el Fondo Nacional de Vivienda; USD 40:000.000 el INAU; USD 5:000.000 el Inisa; y USD 45:000.000 el Poder Judicial.
El cuadro 4 es claro en la comparación con la riqueza. La ANEP, en 2019, tenía 3,31 de producto interno bruto, mientras ahora tiene el 3,11; cayó 0,20 y así sucesivamente.
En síntesis es claro que el Estado se retiró de la actividad económica, estamos ante un estado ausente.
Vayamos ahora a los nuevos recursos,
Si el ahorro es del orden de los USD 450:000.000, aumentar en USD 226:000.000 es un orden de la mitad de lo que se perdió en 2020 y en 2021, o sea que se está gastando el ahorro. Se ahorra con el ajuste fiscal y el ajuste salarial en 2020 y 2021 (y también 2022) para gastar en 2023 y 2024. Y si se ahorró tres años sacrificando el bienestar de la clase trabajadora para poder gastar en 2023 y en 2024. O seas cuando la gente lo necesitaba y mucho ahorraron y ahora vendrá el gasto; por ende no hay otra explicación de que se aprestan a poner plata de cara a la campaña electoral.
Miremos ahora los destinos de esos nuevos recursos, sólo con algunos ejemplos.
La ANEP presenta un aumento presupuestal de USD 55:000.000 para 2023, y de un poco más para 2024. En cambio se le asignan USD 29:000.000 o sea, un poco más de la mitad. O sea que la educación está en riesgo, está en discusión que haya recursos para horas docentes, para el trabajo curricular, porque le dan la mitad de lo que ellos mismos solicitan.
Peor es el caso del Inisa, porque este presentó un presupuesto de $ 200:000.000 y su documento presupuestal dice que si no se los daban el funcionamiento del instituto estaba en cuestión. En la Cámara de Representantes le dieron 0, y ahora en el Senado se le dan $ 42:000.000, o sea el 20 % de lo solicitado.
El cuarto ejemplo es el de la Udelar. La universidad tiene un presupuesto que, en términos reales va a ser aproximadamente un 7 % menor en 2024 con respecto a 2019, y según sus estimaciones, va a tener un 5 % más de matrícula. Entonces, el gasto por estudiante en la Udelar va a caer un 12 % en este periodo de gobierno.
En el senado aparecieron recursos y le otorgan $ 160:000.000 para horas docentes para las carreras en el interior del país. ¿Cuánto pidió la Udelar? La Udelar pidió $ 1.250:000.000; y si lo comparamos con lo especifico, es decir horas docentes y carreras nuevas en el interior del país solicitó $600:000.000, aproximadamente, o sea reciben, un 25 % de lo solicitado.
El quinto ejemplo es el MIDES. Luego de un ajuste en muchísimos programas y de aumentos de partidas de transferencias para enfrentar la pandemia, notoriamente insuficientes, se aprueba una expansión del gasto de unos 294 millones de pesos en 2023 y 714 millones en 2024, de los cuales 260 son para alimentación.
Pregunta: ¿el gobierno prevé que, a pesar del notorio crecimiento económico, los problemas alimentarios se agraven en 2024 o es parte del clientelismo electoral nacional y departamental?
LOS SALARIOS PUBLICOS.
Cuál es la diferencia entre la política salarial del sector público en los quince años de Gobierno del Frente Amplio y la de este Gobierno. En el Gobierno del Frente Amplio había una ley de presupuesto que decía: Usted tiene un aumento de salarios, y si al año –al año– la inflación superó ese aumento, se le da la diferencia. No siempre se aplicó porque durante muchos años el aumento salarial estuvo por encima de la inflación. Es decir que la persona tenía que esperar como máximo un año para recuperar la inflación.
La ley de presupuesto de 2020 propone volver al salario de partida de 2019 en 2024. ¡Cinco años después si cinco años! El grafico 1 muestra lo que le sucede a un salario en un quinquenio: empieza bajando, en el tercer año aguanta, en el cuarto año sube un poquito, y al final, en el quinto año llega a empatar. Esa panza es mucha plata. Por ejemplo en un salario de $ 40.000, son $ 60.000. Para la clase trabajadora en su conjunto, y sumando salarios y jubilaciones –obviamente, las jubilaciones van a tener esa misma panza, un año corrida, son alrededor de USD 4.000:000.000 en el quinquenio que se trasladan de salarios y jubilaciones al capital concentrado, es decir a los ganadores de nuestro primer cuadro.
No puede ser, entonces, catalogada como un éxito una política salarial que al final del quinquenio tiene el mismo salario que al principio porque, además, el salario va a ser 100, pero el producto va a ser 109. Si agregamos que el empleo va a crecer 4,8 % en el quinquenio según estimaciones del gobierno, la masa salarial, como muestra el grafico 2 será 105 mientras que repito la riqueza será 109.
En síntesis estamos ante una rendición absolutamente de ajuste fiscal, absolutamente de ajuste salarial, que contribuye a concentrar la riqueza y da sentido, junto al presupuesto quinquenal y a la rendición del año pasado, a lo que hemos denominado el modelo concentrador, excluyente y desestatizador.